La campaña electoral
La campaña política se ha iniciado desde muy temprano. En el primer cuatrimestre de este año, ya estaban postulados dos de los cuatro candidatos; un par de meses más tarde se conocieron oficialmente los otros dos, lo que significó que a 11 meses de las elecciones estaba completo el cuadro de aspirantes al solio presidencial. Este fenómeno no es común, y no es el tema que nos ocupa en el día de hoy, pero sí deseo señalar que lo positivo de esto es que ellos tienen el tiempo necesario para divulgar y discutir sus planes de gobierno. Lo negativo, para los candidatos, es el aumento del costo de la campaña. Hoy quiero compartir con ustedes el tema relacionado con el contenido de esta campaña. Será la tercera campaña electoral en democracia; tendremos 14 años de vivir en este proceso y es claro que aún estamos en fase de maduración y fortalecimiento de la democracia, por lo que es necesario que la contienda electoral esté basada en planes de gobierno que sean discutidos y sustentados ampliamente, de manera que podamos escoger lo que más le conviene al país. Lastimosamente, se ha iniciado una campaña, que si no se quiere llamar sucia, la verdad es que es negativa y que sólo nos llevará al final a un proceso con nefastas consecuencias en perjuicio de la población. Los cuatro candidatos, junto a los partidos políticos que los respaldan, tienen su historia, y sí la tónica será hablar de ella, no sé quién saldrá más afectado; pero lo cierto es que la ciudadanía será la más perjudicada al no tener elementos importantes para hacer un análisis objetivo sobre quién es el mejor para dirigir el país. Hago un llamado a las Iglesias y a Visión 20-20 para que tomen las medidas necesarias que corrijan esta actitud, antes que sea muy tarde. Estamos a tiempo. Este mes es el momento exacto para que se hagan los correctivos, ya que a partir de enero se iniciará en firme la campaña electoral, la cual debe estar basada en planteamientos concretos y sustentados en temas sobre desarrollo económico, desempleo, salud, educación, así como en materia de deuda pública.
El candidato que se dedique a una campaña negativa, debe ser juzgado como alguien que no tiene nada que aportar al país y que al sentirse incapaz, ha recurrido a esa táctica. Cuentan que el proceso electoral de 1968 fue dominado por una campaña sucia que terminó en debilitar la democracia y dio pié para que los militares dieran un golpe a la misma. Actualmente no estamos en peligro de otro golpe militar, pero sí a que nos salga un falso Mesías y nos suceda lo que otros países vecinos penan. Señores, no juguemos con fuego que mañana todos nos quemaremos y nadie podrá calcular cuál va a ser el nivel de la quemadura.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
El candidato que se dedique a una campaña negativa, debe ser juzgado como alguien que no tiene nada que aportar al país y que al sentirse incapaz, ha recurrido a esa táctica. Cuentan que el proceso electoral de 1968 fue dominado por una campaña sucia que terminó en debilitar la democracia y dio pié para que los militares dieran un golpe a la misma. Actualmente no estamos en peligro de otro golpe militar, pero sí a que nos salga un falso Mesías y nos suceda lo que otros países vecinos penan. Señores, no juguemos con fuego que mañana todos nos quemaremos y nadie podrá calcular cuál va a ser el nivel de la quemadura.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.