La casa que no compré
Como vendimos nuestro rancho en Texas, viajé a comprar una casa a New Mexico, donde mi esposo y yo pensamos radicarnos. En el alto de una montaña encontré una casa que me encantó. Pero me indigné cuando la corredora de bienes raíces que vendía la casa, persiguiendo sus propios intereses, comenzó a jugar chueco. Aunque mi abogado comprobó que la mujer abusaba de mi buena fe, me dijo: "Si de veras quieres la casa, olvida las marrumancias de la mujer y preséntale la oferta que te conviene". Sin embargo, le di la espalda a la casa porque pienso que el fin no justifica los medios y nada en la vida debe querer uno tanto como para aceptar que lo traten abusivamente.
Esto me trajo a la mente a Ricardo Alberto Arias y su réplica a mi artículo: "El PRD contra La Prensa". En esa réplica hay una omisión que llama la atención. Al aceptar que hacía esfuerzos por asumir la presidencia de La Prensa, Ricardo Alberto Arias se abstuvo de asegurar que no sería candidato a la presidencia de Panamá en las próximas elecciones (La Prensa 6 de febrero 2001). En vista de su reciente trayectoria política, esa declaración era imprescindible.
En 1994, a pesar de la complicidad del PRD en los múltiples ataques sufridos durante la dictadura militar por La Prensa -diario que Ricardo Alberto Arias ayudó a fundar y por el cual luchó- éste aceptó ser embajador en Washington del gobierno PRD de Ernesto Pérez Balladares, pasando a ocupar la posición de Ministro de Relaciones Exteriores cuando se negociaba el acuerdo del Centro Multilateral Antidrogas (CMA).
Durante la campaña del referendo para cambiar la Constitución de manera que Pérez Balladares se pudiera reelegir inmediatamente, Arias defendió al gobierno perredista. Por ejemplo, cuando el Departamento de Estado en Washington emitió un informe negativo sobre la situación de los derechos humanos en Panamá, el canciller hizo eco a las airadas protestas de Pérez Balladares a pesar de que la Comisión de Justicia y Paz corroboró lo dicho por el Departamento de Estado asegurando que en Panamá "se violan constantemente las garantías fundamentales por parte de las mismas autoridades que están llamadas a proteger la vida, honra y bienes de los asociados" (La Prensa 4 de febrero 1998).
Cuando la oposición aseguró que el presidente Pérez Balladares viajó a Nueva York a promocionar su reelección ante destacados círculos empresariales norteamericanos, y en la prensa aparecieron informes de que el Presidente había dicho que era necesaria su reelección para continuar con su plan de Gobierno, afirmó el canciller Arias: "Las noticias que han aparecido son una mala interpretación de lo que el presidente manifestó. El se refirió a la continuidad de la política económica y no a la continuidad de su Gobierno" (La Prensa 19 de mayo 1998).
Ante las protestas contra el nombramiento al comité de reelección presidencial de varias personas que tenían que ver con la administración del Canal, Arias salió al paso aseverando que ello no provocaría la politización de la vía interoceánica. Igualmente, al insinuar un funcionario de Washington que Pérez Balladares utilizaba el tema del CMA para sacar ventaja política, el canciller aseguró que eso no era cierto. Así mismo, negó que el nombramiento como agregada de la embajada de Panamá en España de la hija de un magistrado del Tribunal Electoral, graduada como abogada el año anterior, le restaría credibilidad a la organización encargada de organizar el referendo. Dijo que la Cancillería buscaba constantemente jóvenes profesionales que demostraban interés en prestar servicio en el extranjero, seleccionando entre éstas las que presentaban las mejores credenciales (La Prensa 22 de mayo, 5 de junio y 29 de julio 1998).
Al fracasar el esfuerzo de Pérez Balladares por reelegirse inmediatamente, se mencionó que Ricardo Alberto Arias podría ser candidato a la presidencia por el PRD. A esto objetaron varios dirigentes perredistas, porque el ex canciller no era miembro del partido. Sin embargo, es posible que en las próximas elecciones lo anterior deje de ser obstáculo, ya que en el programa "Enfoque" de Dorita de Reyna en junio del 2000, Ricardo Alberto Arias dijo que el único partido con el cual sentía afinidad política y con el cual simpatizaba era el PRD y, por lo tanto, de inscribirse en un partido sería en el partido fundado por Torrijos.
Sigo pensado que el PRD pretende asumir el control de La Prensa abusando de la buena fe de Ricardo Alberto Arias, engañándolo con la promesa de que será el candidato a presidente por ese partido en las próximas elecciones. Acordándome de la casa que no compré, le doy este consejo al ex canciller: El fin no justifica los medios. Nada en la vida debe querer uno tanto como para prestarse a que lo traten abusivamente.
Esto me trajo a la mente a Ricardo Alberto Arias y su réplica a mi artículo: "El PRD contra La Prensa". En esa réplica hay una omisión que llama la atención. Al aceptar que hacía esfuerzos por asumir la presidencia de La Prensa, Ricardo Alberto Arias se abstuvo de asegurar que no sería candidato a la presidencia de Panamá en las próximas elecciones (La Prensa 6 de febrero 2001). En vista de su reciente trayectoria política, esa declaración era imprescindible.
En 1994, a pesar de la complicidad del PRD en los múltiples ataques sufridos durante la dictadura militar por La Prensa -diario que Ricardo Alberto Arias ayudó a fundar y por el cual luchó- éste aceptó ser embajador en Washington del gobierno PRD de Ernesto Pérez Balladares, pasando a ocupar la posición de Ministro de Relaciones Exteriores cuando se negociaba el acuerdo del Centro Multilateral Antidrogas (CMA).
Durante la campaña del referendo para cambiar la Constitución de manera que Pérez Balladares se pudiera reelegir inmediatamente, Arias defendió al gobierno perredista. Por ejemplo, cuando el Departamento de Estado en Washington emitió un informe negativo sobre la situación de los derechos humanos en Panamá, el canciller hizo eco a las airadas protestas de Pérez Balladares a pesar de que la Comisión de Justicia y Paz corroboró lo dicho por el Departamento de Estado asegurando que en Panamá "se violan constantemente las garantías fundamentales por parte de las mismas autoridades que están llamadas a proteger la vida, honra y bienes de los asociados" (La Prensa 4 de febrero 1998).
Cuando la oposición aseguró que el presidente Pérez Balladares viajó a Nueva York a promocionar su reelección ante destacados círculos empresariales norteamericanos, y en la prensa aparecieron informes de que el Presidente había dicho que era necesaria su reelección para continuar con su plan de Gobierno, afirmó el canciller Arias: "Las noticias que han aparecido son una mala interpretación de lo que el presidente manifestó. El se refirió a la continuidad de la política económica y no a la continuidad de su Gobierno" (La Prensa 19 de mayo 1998).
Ante las protestas contra el nombramiento al comité de reelección presidencial de varias personas que tenían que ver con la administración del Canal, Arias salió al paso aseverando que ello no provocaría la politización de la vía interoceánica. Igualmente, al insinuar un funcionario de Washington que Pérez Balladares utilizaba el tema del CMA para sacar ventaja política, el canciller aseguró que eso no era cierto. Así mismo, negó que el nombramiento como agregada de la embajada de Panamá en España de la hija de un magistrado del Tribunal Electoral, graduada como abogada el año anterior, le restaría credibilidad a la organización encargada de organizar el referendo. Dijo que la Cancillería buscaba constantemente jóvenes profesionales que demostraban interés en prestar servicio en el extranjero, seleccionando entre éstas las que presentaban las mejores credenciales (La Prensa 22 de mayo, 5 de junio y 29 de julio 1998).
Al fracasar el esfuerzo de Pérez Balladares por reelegirse inmediatamente, se mencionó que Ricardo Alberto Arias podría ser candidato a la presidencia por el PRD. A esto objetaron varios dirigentes perredistas, porque el ex canciller no era miembro del partido. Sin embargo, es posible que en las próximas elecciones lo anterior deje de ser obstáculo, ya que en el programa "Enfoque" de Dorita de Reyna en junio del 2000, Ricardo Alberto Arias dijo que el único partido con el cual sentía afinidad política y con el cual simpatizaba era el PRD y, por lo tanto, de inscribirse en un partido sería en el partido fundado por Torrijos.
Sigo pensado que el PRD pretende asumir el control de La Prensa abusando de la buena fe de Ricardo Alberto Arias, engañándolo con la promesa de que será el candidato a presidente por ese partido en las próximas elecciones. Acordándome de la casa que no compré, le doy este consejo al ex canciller: El fin no justifica los medios. Nada en la vida debe querer uno tanto como para prestarse a que lo traten abusivamente.