La Ceniza
Querido Director,
Usted, como casi todo el mundo, se habrá sorprendido de la magnitud de la nube de ceniza volcánica, que procedente de la erupción en Islandia, ha cubierto durante dos semanas varios cientos de miles de km2, de la atmósfera en Europa Central. Ver este fenómeno en foto desde un satélite impresiona porque sólo se ve una gran mancha que borra la visión de ciudades, ríos, cordilleras etc... y uno se imagina que debajo de ella tienen que seguir viviendo casi 200 millones de personas. La consecuencia más inmediata y llamativa ha sido la suspensión de 140,000 vuelos comerciales que ha supuesto unas pérdidas a las compañías aéreas de no por debajo de 2,000 millones de dólares. A eso hay que añadir otros muchos miles de millones perdidos por empresas y particulares al haber impedido sus viajes o quedar atrapados en aeropuertos cerrados.
Se preguntará usted si este tipo de fenómenos están dentro de lo que Al Gore y sus aprovechados más cercanos colaboradores califican de “cambio climático”. Es muy extraño su sepulcral silencio, si bien es cierto que hace un par de meses y tímidamente, empezaron a reconocer que las consecuencias y la inmediatez de tal cambio climático no eran las que habían anunciado. No me consta que hayan comenzado a devolver los miles de millones de dólares que gobiernos, instituciones y particulares donaron incautamente a estos negociantes del clima. Los últimos estudios sobre los glaciares árticos y antárticos, demuestran fehacientemente que están creciendo dentro de lo que se puede pensar una serie cíclica de cambio. ¿Recuerda el agujero en la capa de ozono que nos iba a tragar a todos? Nunca se volvió a hablar de él en los foros internacionales y fue sustituido por otros camelos que permitiesen la generosidad de la gente de buena fe. ¿Cuándo nos contará Al Gore los detalles de los negocio de su esposa y familia, relacionados con minas de carbón a cielo abierto en las Montañas Rocosas y siderurgias en la Costa Este que sin control alguno, contaminan sus propios Estados Unidos? ¿Cuándo se dará la gente cuenta de las mentiras de un presidente demócrata y además negro, que iba a traer la felicidad mundial acaba de firmar la autorización para explotar petróleo en toda Alaska y en la costa desde Canadá a Florida?
Se ha desatado una gran polémica mundial al descubrirse varios cientos de casos de pederastia cometidos por sacerdotes católicos, quedan todavía por investigar algunos miles de denuncias más, fundamentalmente en Estados Unidos y Centroeuropa. El anticlericalismo mundial ha arremetido contra el Papa Benedicto XVI, e incluso un tribunal norteamericano estudia su encausamiento como encubridor cuando ostentaba el cargo de Prefecto para la Doctrina de la Fe. Comprenderá que para los católicos va a ser sumamente doloroso comprobar y admitir que muchos sacerdotes y algunos obispos han cometido el calificado por Juan Pablo II “el peor pecado posible”, pero si hay asuntos delicados que requieren de la verdad y sólo la verdad, éste es uno de ellos, así que con su permiso, le remitiré dos colaboraciones dedicadas a este asunto para, modestamente, colaborar con nuestros lectores en la formación de una opinión, sabiendo de antemano que la Iglesia no solamente no morirá por este gravísimo problema, sino que una vez extirpado el cáncer, con cirugía y carácter urgente, saldrá reforzada.
Atentamente,