default

La ciudad señalizada


¿Qué es lo primero que salta a la vista cuando llegamos a una ciudad descuidada? La señalización. Cuando se encuentra alguna está semi borrada o a punto de desaparecer.
En general, la señalización de sus calles brilla por su ausencia. Es como si Panamá fuera una dama exhibiendo sus joyas, pero que salió a la calle despeinada y sin maquillaje. Esto es lo que pasa en Panamá. No porque haya quedado sin autoridades por mucho tiempo ni porque su magro presupuesto no alcanza para esta clase de lujos. Todo lo contrario: Panamá está en medio de una de sus mejores épocas desde el punto de vista de éxito internacional, avalancha de inversionistas extranjeros, abundancia de ingresos, etc., no es más que ver cómo brotan los rascacielos destinados a los jubilados ricos del norte para darse cuenta que aquí no hay problemas.
Y sin embargo, la ciudad de Panamá carece de maquillaje y no hay quien la peine. Sus calles se ven descuidadas y despintadas; si alguien quiere cruzar la calle donde no hay semáforos, o cuando éstos no funcionan, lo puede hacer pero a riesgo de su integridad física.
¿Quién sabe por qué Panamá no tiene maquillaje? Sospecho que esto se debe a que la responsabilidad de señalizar las calles recae sobre dos entidades: la dirección de Tránsito Terrestre y el Ministerio de Obras Publicas. Cada uno de los dos cree o aduce que es responsabilidad del otro y así ninguno actúa.
Si alguien de los futuros residentes de Panamá llegara en este momento, tendría que pensar que en esta ciudad no hay mantenimiento ni vigilancia, hay exceso de edificios en construcción, sin que parezca que existe algún ordenamiento en la zonificación, hay superabundancia de vehículos de lujo, atascamientos a toda hora en todos los sectores, mientras la basura se acumula en varios sitios por falta de camiones, según dice su alcalde, mientras viaja a Israel a conquistar favores.
La mayor parte de las aceras de la ciudad -donde las hay que no siempre es el caso- están ocupadas por vehículos estacionados, y no podrán dejar de notar que esas manchas de pintura que se ven en algunas calles, son vestigios de señales pintadas en otros tiempos.
Cuando caminas por las calles de Panamá la ciudad se ve fea, desaliñada, descuidada. La negligencia se manifiesta por todas partes.
jmhandal@cableonda.net
No existe norma, decreto o ley que lo establezca, ni tampoco que lo prohíba.
El funcionario recordó que cuando se hizo la campaña "My name is Panama", los turistas llegaban por lo llamativo de los buses.
"Esa decoración nos identifica mundialmente. Es igual que las molas. Es quizás la parte positiva del diablo rojo", señaló.
Martínez alegó que con el nuevo sistema de transporte, las decoraciones dependerán de la empresa que se gane la licitación, pues las compañías deberán escoger qué los identificará.
No sólo se trata de buses articulados, sino que habrá rutas alimentadoras de buses de poca capacidad de pasajeros. En la ciudad de Panamá y San Miguelito hay 1, 800 buses.
En el 2002, los transportistas acordaron adjudicar un color para cada ruta.
En Alcalde Díaz y Ciudad Bolívar el color es el celeste; en la ruta de Chepo, verde; las rutas de SICOTRAC (20 rutas), rojo, azul y amarillo; en el sector Oeste, el color de la mayoría es amarillo.
La iniciativa de los colores es de los propios transportistas.
Los consumidores tienen derecho a la libre elección del bien que van a adquirir o del servicio que van a contratar, indicó la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia.
Para esto, se requiere contar con una variedad de bienes y servicios en el mercado a precios competitivos, de lo contrario, se tendría un solo bien o servicio que adquirir y el consumidor no tendría opciones para elegir, señaló la entidad.
El derecho a elegir es uno de los 8 básicos de los consumidores, reconocidos internacionalmente.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América