La complicidad de la noche
La complicidad de la noche es la inseguridad, ya sea caminando, o en un automóvil, o ir en un autobús. Lo que sigue es un relato verídico ocurrido a una amiga que nombraré Cecilia. Ella iba en una "chiva" (bus) por el Parador en Pedregal, quería llegar al Cántaro, un camino a la barriada Nuevo Tocumen. Después de pasar la Avenida de Las Américas, se desviaron por una calle debido a un retén en el cruce de Mañanitas.
Eran las diez de la noche cuando el busero, al desviarse, se encontró perdido, sin luz y, para colmo de males, no tenía licencia para manejar; la chivita no tenía placa, aun así llegaron a un lugar llamado "El Chorrito", del cual se dice es tierra de nadie. Ahí llegaron siete maleantes, secuestraron la chiva No. 80 y le exigieron a los pasajeros y al conductor todas sus pertenencias.
Después del robo, el chofer que ya se había recobrado del susto, tomó la vía principal. Una pasajera, que tenía un teléfono de mano, llamó al 104, cerca de Mañanitas, pero el policía que atendió la llamada no los pudo ayudar en nada. (Eso es "buen servicio")
El conductor, de unos 23 ó 24 años de edad, y los pasajeros pusieron la denuncia en la estación policial de la 24 de Diciembre. Por desgracia, sin embargo, al día siguiente la chiva No. 80, aparentemente, aún sin placa, y sin licencia, se le vio circulando como de costumbre.
Así me lo expresaron, así lo cuento, empezando el año y rezando por una mejor vigilancia en todas las vías públicas. Repito lo que leí en el PA, la inseguridad que vivimos es el principal problema; y ésta ha aumentado durante este gobierno.