La contención de la sociedad
Las familias pobres luchan por sobrevivir y la única forma de ayudarlas es creando mayores condiciones de equidad. Según el sociólogo Raúl Leis, Panamá debe enfrentar la pobreza a través de la construcción o reconstitución de su capital social.
Esta es una tarea de primer orden, ya que cuando la trama social se fortalece a través de una red densa de organizaciones y asociaciones cívicas, o cuando los valores familiares se mantienen, se abren más posibilidades de equidad y se producen las condiciones para reducir la vulnerabilidad.
Este es el desafío más difícil y complejo de la política social, explicó el sociólogo para quien la reconstitución de la trama social resulta vital para mejorar la situación. "Al aumentar la presión económica y social también aumenta el capital social, pero cuando la presión llega a ciertos límites las redes se recargan y los sistemas sociales dejan de funcionar, con consecuencias desastrosas para familias y comunidades", señaló Leis.
Enfatizó que los partidos deben ser voz de los sin voz, expresar las protestas, el descontento y sentimientos de la sociedad, pero su funcionamiento replegado sobre el poder se los impide y prefieren proyectar sus propias voces, por lo que la gente busca otros medios para hacerse oír.
Esta es una tarea de primer orden, ya que cuando la trama social se fortalece a través de una red densa de organizaciones y asociaciones cívicas, o cuando los valores familiares se mantienen, se abren más posibilidades de equidad y se producen las condiciones para reducir la vulnerabilidad.
Este es el desafío más difícil y complejo de la política social, explicó el sociólogo para quien la reconstitución de la trama social resulta vital para mejorar la situación. "Al aumentar la presión económica y social también aumenta el capital social, pero cuando la presión llega a ciertos límites las redes se recargan y los sistemas sociales dejan de funcionar, con consecuencias desastrosas para familias y comunidades", señaló Leis.
Enfatizó que los partidos deben ser voz de los sin voz, expresar las protestas, el descontento y sentimientos de la sociedad, pero su funcionamiento replegado sobre el poder se los impide y prefieren proyectar sus propias voces, por lo que la gente busca otros medios para hacerse oír.