La crisis hospitalaria
Las causas de este problema en Salud son varias y cada una de ellas tiene un alto grado de incidencia, por tal motivo debemos resolverlas de manera integral para que tengamos buenos y duraderos resultados.
Uno de estos problemas es que la política de salud, en término generales, está orientada a la cura y no a la prevención y promoción, a pesar de que siempre se dice que se está trabajando hacia la prevención y promoción, sin embargo la realidad es otra. Para muestra un botón: ¿Cuánto se ha invertido en los últimos diez años en promoción? ¿Qué porcentaje del gasto de salud representa la promoción? ¿Qué campaña intensiva se ha efectuado en los medios de comunicación masivos, para la prevención de las enfermedades crónicas que hoy son las primeras causas de muerte y de morbilidad?
La respuesta a esas preguntas son la muestra clara de que "del dicho al hecho hay mucho trecho".
Otra muestra ha sido la construcción y compra de hospitales sin planificación entre Salud y la Caja de Seguro Social, incluso colocando instalaciones una al lado de la otra, o a pocos metro de distancia.
El insignificante gasto en prevención y promoción, así como el derroche de millones de balboas en construcción y compras de instalaciones de salud, es muestra clara de una política de salud completamente errónea.
Otra de las causas de este problema es la ausencia de una sola política de salud, lo que nos ha llevado a la duplicidad de funciones, utilizando mal e inadecuadamente los recursos sin tener los beneficios proporcionales a lo gastado.
Otra situación de la mencionada crisis hospitalaria es que las instituciones no han invertido en actualización y capacitación del médico general como debía haberse hecho. El médico general es la base de la atención y su capacitación es extremamente importante para el proceso de prevención y detección inicial de las patologías. De esa manera los costos serían menores.
En Panamá, en los últimos cuatro años, los gastos del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social han estado por el orden de los 670 millones de balboas anuales, suficiente cantidad para mejorar los índices de salud de la población panameña.
Estas son algunas propuestas que sugerimos:
Reestructuración del gasto administrativo, con el objetivo de disminuir éste en el orden del 5 a 7 % y esto asignado a promoción.
Diseñar una política única de salud. Aquí destacamos que ya se están dando los primeros pasos, resultado del diálogo del a CSS, en la mesa que desarrolla el tema de salud. Creo que el nuevo gobierno debe darle continuidad a la misma.
Instituir medidas creativas para que los hospitales puedan generar ingresos. En Brasil se tienen ejemplos de centros hospitalarios públicos que generan recursos importantes, los cuales ayudan a su financiamiento.
Desarrollar intensivamente la atención primaria, donde el profesional de la salud debe ser el recurso humano que debemos motivar, incentivar para obtener los resultados más satisfactorios y en menor tiempo.
Debemos despejarnos de nuestro rechazo a la integración de salud de los años 70, la cual yo hice no oponiéndome a la filosofía de ella, sino a la forma y fondo como se quiso implementar, sin planificación, con un alto nivel de improvisación y sin ninguna evaluación como es necesaria en estos procesos.
No podemos seguir con dos instituciones cada una paralelamente. Se necesita completar una planificación conjunta, respetando las autonomías e independencia de cada entidad.
A las nuevas autoridades que inician el 1 de septiembre, que le den seguimiento a lo que se está realizando en este campo de la salud, que al final es un mandato de la sociedad representada en la mesa del Diálogo.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.