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La crisis universitaria


Negar que la Universidad de Panamá está en una crisis, es profundizarla más. Creo que el nuevo rector, Dr. Gustavo García de Paredes, tiene el gran desafío de rescatar el prestigio de dicha casa de estudios; de lo contrario, el futuro de la misma sería muy penoso. Creo que una de las causas del problema es que no existe ningún costo económico ni académico para los alumnos. No es posible que hayan estudiantes con 8, 10 y más años dentro de la Universidad y llegan a ser llamados "estudiantes profesionales". Igual el que existan carreras diurnas de duración de cinco años y que el promedio para cursarlas está en el orden de siete y ocho años; todo ello a costa de los contribuyentes y afectando al buen estudiante.
A continuación, con respeto, expresaré algunas sugerencias: Sin duda que la Universidad debe darle oportunidades de estudio a todos los panameños de escasos recursos, pero siempre teniendo en cuenta que el fin principal es la excelencia. Debe existir una manera para que ese estudiante le dé valor a esa facilidad y se gane esa oportunidad. Tengo entendido que se le exige a los aspirantes un examen de admisión donde debe tener un mínimo de 71% de aprobación; pero que, durante la carrera y después de graduarse, la deficiencia en gramática y redacción en español es dramática. Propongo que el examen de esta materia y de los conocimientos de Geografía e Historia de Panamá deben ser más exigentes. Sugiero que la nota mínima de cada una de estos temas debe estar en el orden del 80 al 85%, para ser aceptados, lo que obligará a que docentes y alumnos, en los estudios escolares, le den más importancia a estas asignaturas.
La otra sugerencia es que los alumnos diurnos deben matricular la totalidad de las materias del semestre. Al resto de los estudiantes debe exigírsele un mínimo de materias inscritas. En cuanto al costo de las matrículas, quiero hacer una propuesta para que el alumno le dé valor a la facilidad de pago, pero ganándoselo académicamente. Propongo que cada materia tenga un costo semestral de B/ 25.00. Pero si él obtiene una calificación de "A", se le exonera del 80% del pago (sólo pagaría B/5.00). Si obtiene una calificación de "B", se le exonerará el 70% (sólo pagaría B/7.50). Si obtiene una "C", pagaría el 50%, y si saca "D" o "F" no recibiría ninguna exoneración. Así el alumno se esforzará al máximo.
Por otra parte, el alumno que repita la nota "D" o "F" en una misma materia dos veces, perdería su matrícula; igual el alumno que acumule tres "D" o "F" durante el estudio de su carrera. Para reingresar, éste debe pasar exámenes muy rigurosos, en los cuales demuestre interés y aptitudes para obtener un título universitario.
Estas medidas promuven la excelencia, la responsabilidad y la seriedad que conlleva una carrera universitaria. Sin duda, existen otros factores que deben revisarse en la casa de Méndez Pereira, como los gastos administrativos y la actualización de los profesionales a quienes también se les debe exigir excelencia para que, a su vez, puedan trasmitirla.
Espero que algunas de las ideas expuestas puedan servir para que la Universidad de Panamá supere la triste situación que vive.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)

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