La CSS y las finanzas públicas
La situación financiera de la Caja de Seguro Social (CSS) tiene un impacto significativo en las fianzas públicas debido al peso específico de la Institución en el Presupuesto Nacional -entre el 22% y 25% del total - y el hecho de que el Gobierno Central es garante de las deudas de la misma. Pero antes de explorar esta relación es menester examinar algunos planteamientos en cuanto a la representatividad del modelo utilizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para evaluar los programas de la CSS, con relación con los escenarios macroeconómicos.
Escenarios macroeconómicos. Las proyecciones efectuadas de las variables macroeconómicas son cuestionadas en dos vertientes: Transición Demográfica/ Aumento de la Oferta de Laboral y Demanda Laboral / Salarios.
Transición Demográfica / Aumento de la Oferta Laboral. Algunos miembros del Diálogo Nacional de la CSS plantean que no se ha reflejado en las proyecciones la oportunidad que presenta el aumento vigoroso en los próximos 20 años con relación al crecimiento del mercado laboral, particularmente del sector moderno, el cual constituye la población sujeta al Seguro Social. Mientras es cierto que dicha oportunidad será una realidad, no es menos cierto que un mejoramiento sustancial en la productividad de los factores que propician este cambio requiere de un esfuerzo sostenido de dos aspectos fundamentales: la capacitación de los factores de producción - empresarial y laboral - y la ética cultural de la producción - las actitudes hacia el trabajo y la productividad. Entonces, no es verdad que porque habrá un aumento sustancial en la oferta laboral, la demanda automáticamente igualará la potencialidad disponible en el futuro.
El sistema requerido para efectuar el cambio necesario en la capacitación y cultura de productividad está en crisis, como lo demuestra claramente el resultado de la prueba de ingreso a la Universidad Tecnológica, en la que sólo el 24% de los aspirantes aprobaron este año y, lo más triste, ningún estudiante del Colegio Abel Bravo aprobó.
El impacto de la Transición Demográfica en cuanto al aumento en la tasa de dependencia de los jubilados con relación a los trabajadores es mayor que el del aumento relativo de los puestos de trabajo a generarse, en el mejor escenario, durante los próximos 35 años. Además, la transferencia generacional per cápita del costo del sistema de pensiones, sin los cambios requeridos, es de tal magnitud, que generará cargos adicionales en cada nuevo puesto de trabajo que se cree en los próximos 15 años y por ende, a las generaciones futuras. Un crecimiento vigoroso del empleo podrá postergar ligeramente la crisis, pero definitivamente no la eliminará. Por estas dos razones, no hay duda que el argumento de resolver la crisis a través de la creación de más empleo carece de fundamento real y sostenible.
Demanda Laboral / Salarios. La demanda laboral y los salarios pagados son función de las posibilidades reales de aprovechamiento de las oportunidades económicas que tiene un país. Como hemos explicado antes, las inversiones y la correspondiente demanda laboral dependen de las reglas del juego económico: Facilidad de realizar la inversión, leyes laborales y su aplicación; la seguridad jurídica; el nivel de la corrupción; el sistema judicial y las infraestructuras. No se puede decretar ni la demanda laboral, ni los salarios pagados en una economía. Todas las economías que han intentado este modelo han sufrido un aparatoso fracaso.
El Dr. Douglas Irwin, uno de los más destacados economistas en el tema del Comercio Internacional, en su más reciente libro: "Libre Comercio Bajo Fuego", ha demostrado que en la industria manufacturera, la productividad laboral explica del 70 al 80% de la variación salarial entre los países.
Déficit Fiscal / CSS. La CSS, entidad pública cuya deuda está garantizada por el Estado, contribuye de manera importante con todas sus operaciones - salvo la actividad como inversionista financiero - al déficit fiscal del sector público no financiero (SPNF). Además, por ser su garante el Gobierno Central, cualquier faltante futuro tendrá que ser resarcido por el mismo.
Déficit Fiscal - Corto Plazo. La recesión económica de los últimos 22 meses, provocada por el virus del Efecto Mireya (la inseguridad jurídica, la corrupción, la incapacidad administrativa) ha invertido de signo negativo a signo negativo el crecimiento de los ingresos de la CSS por el aumento del desempleo que atraviesa el país. Destacamos lo ya señalado en el artículo publicado en este diario el 6 de marzo, titulado CSS: "Crisis financiera a la vuelta de la esquina":
Hasta el año 2000, la CSS contribuyó con 178 millones en ahorros al déficit fiscal, compensando el balance negativo de las demás instituciones, sobre todo el Gobierno Central y, el sector público cerró el ejercicio fiscal con un déficit menor al 2%. En el año 2001, el aporte fue sólo de 53 millones, lo que presionó el déficit fiscal de Panamá que cerró con un déficit de 3.6% del PIB.
Según el presupuesto para el 2002, se estimó que con una ejecución de inversiones físicas similar a la del 2001, el superávit fiscal de la Institución sería de menos de 50 millones. Los indicadores muy preliminares del primer cuatrimestre nos indican que el resultado a esperar es que el aporte al ahorro del SPNF tendrá un efecto negativo del orden de 1%, con relación al año anterior. Esto dará como consecuencia que el Gobierno tendrá que hacer mayores esfuerzos de racionalizar el gasto, tanto de funcionamiento como de inversión, para evitar que el déficit fiscal llegue a ser inmanejable.
Déficit Fiscal - Largo Plazo. Este fenómeno de la reducción del ahorro proyectado para este año adelanta en cuatro años las proyecciones de la OIT, la cual había calificado como optimista el escenario económico que utilizó para las mismas. Esto implica que en vez de acabar con las reservas de la CSS en el año 2017, es probable que sea de 4 a 5 años más temprano - por supuesto, asumiendo que no hay cambios considerables en la ley actual - y el Gobierno Central tendrá que afrontar el gasto que emane de esta situación.
La supuesta lucha contra la privatización encabezada por el Director General actual carece de fundamento, aun cuando haya aquéllos que podrían pensar que es ésta una solución viable. Esto es así porque los bonos de reconocimiento que para el SIACAP ascendieron a 400 millones, se estima ascenderían a B/.9 mil millones en el caso de la CSS. Cifra que más que duplica la deuda neta del sector público al día de hoy. ¿Otra cortina de humo? Cada día que pasa sin reformar la Ley Orgánica de la CSS aumenta el nivel de esfuerzo requerido para estabilizar las finanzas de la Institución.
Escenarios macroeconómicos. Las proyecciones efectuadas de las variables macroeconómicas son cuestionadas en dos vertientes: Transición Demográfica/ Aumento de la Oferta de Laboral y Demanda Laboral / Salarios.
Transición Demográfica / Aumento de la Oferta Laboral. Algunos miembros del Diálogo Nacional de la CSS plantean que no se ha reflejado en las proyecciones la oportunidad que presenta el aumento vigoroso en los próximos 20 años con relación al crecimiento del mercado laboral, particularmente del sector moderno, el cual constituye la población sujeta al Seguro Social. Mientras es cierto que dicha oportunidad será una realidad, no es menos cierto que un mejoramiento sustancial en la productividad de los factores que propician este cambio requiere de un esfuerzo sostenido de dos aspectos fundamentales: la capacitación de los factores de producción - empresarial y laboral - y la ética cultural de la producción - las actitudes hacia el trabajo y la productividad. Entonces, no es verdad que porque habrá un aumento sustancial en la oferta laboral, la demanda automáticamente igualará la potencialidad disponible en el futuro.
El sistema requerido para efectuar el cambio necesario en la capacitación y cultura de productividad está en crisis, como lo demuestra claramente el resultado de la prueba de ingreso a la Universidad Tecnológica, en la que sólo el 24% de los aspirantes aprobaron este año y, lo más triste, ningún estudiante del Colegio Abel Bravo aprobó.
El impacto de la Transición Demográfica en cuanto al aumento en la tasa de dependencia de los jubilados con relación a los trabajadores es mayor que el del aumento relativo de los puestos de trabajo a generarse, en el mejor escenario, durante los próximos 35 años. Además, la transferencia generacional per cápita del costo del sistema de pensiones, sin los cambios requeridos, es de tal magnitud, que generará cargos adicionales en cada nuevo puesto de trabajo que se cree en los próximos 15 años y por ende, a las generaciones futuras. Un crecimiento vigoroso del empleo podrá postergar ligeramente la crisis, pero definitivamente no la eliminará. Por estas dos razones, no hay duda que el argumento de resolver la crisis a través de la creación de más empleo carece de fundamento real y sostenible.
Demanda Laboral / Salarios. La demanda laboral y los salarios pagados son función de las posibilidades reales de aprovechamiento de las oportunidades económicas que tiene un país. Como hemos explicado antes, las inversiones y la correspondiente demanda laboral dependen de las reglas del juego económico: Facilidad de realizar la inversión, leyes laborales y su aplicación; la seguridad jurídica; el nivel de la corrupción; el sistema judicial y las infraestructuras. No se puede decretar ni la demanda laboral, ni los salarios pagados en una economía. Todas las economías que han intentado este modelo han sufrido un aparatoso fracaso.
El Dr. Douglas Irwin, uno de los más destacados economistas en el tema del Comercio Internacional, en su más reciente libro: "Libre Comercio Bajo Fuego", ha demostrado que en la industria manufacturera, la productividad laboral explica del 70 al 80% de la variación salarial entre los países.
Déficit Fiscal / CSS. La CSS, entidad pública cuya deuda está garantizada por el Estado, contribuye de manera importante con todas sus operaciones - salvo la actividad como inversionista financiero - al déficit fiscal del sector público no financiero (SPNF). Además, por ser su garante el Gobierno Central, cualquier faltante futuro tendrá que ser resarcido por el mismo.
Déficit Fiscal - Corto Plazo. La recesión económica de los últimos 22 meses, provocada por el virus del Efecto Mireya (la inseguridad jurídica, la corrupción, la incapacidad administrativa) ha invertido de signo negativo a signo negativo el crecimiento de los ingresos de la CSS por el aumento del desempleo que atraviesa el país. Destacamos lo ya señalado en el artículo publicado en este diario el 6 de marzo, titulado CSS: "Crisis financiera a la vuelta de la esquina":
Hasta el año 2000, la CSS contribuyó con 178 millones en ahorros al déficit fiscal, compensando el balance negativo de las demás instituciones, sobre todo el Gobierno Central y, el sector público cerró el ejercicio fiscal con un déficit menor al 2%. En el año 2001, el aporte fue sólo de 53 millones, lo que presionó el déficit fiscal de Panamá que cerró con un déficit de 3.6% del PIB.
Según el presupuesto para el 2002, se estimó que con una ejecución de inversiones físicas similar a la del 2001, el superávit fiscal de la Institución sería de menos de 50 millones. Los indicadores muy preliminares del primer cuatrimestre nos indican que el resultado a esperar es que el aporte al ahorro del SPNF tendrá un efecto negativo del orden de 1%, con relación al año anterior. Esto dará como consecuencia que el Gobierno tendrá que hacer mayores esfuerzos de racionalizar el gasto, tanto de funcionamiento como de inversión, para evitar que el déficit fiscal llegue a ser inmanejable.
Déficit Fiscal - Largo Plazo. Este fenómeno de la reducción del ahorro proyectado para este año adelanta en cuatro años las proyecciones de la OIT, la cual había calificado como optimista el escenario económico que utilizó para las mismas. Esto implica que en vez de acabar con las reservas de la CSS en el año 2017, es probable que sea de 4 a 5 años más temprano - por supuesto, asumiendo que no hay cambios considerables en la ley actual - y el Gobierno Central tendrá que afrontar el gasto que emane de esta situación.
La supuesta lucha contra la privatización encabezada por el Director General actual carece de fundamento, aun cuando haya aquéllos que podrían pensar que es ésta una solución viable. Esto es así porque los bonos de reconocimiento que para el SIACAP ascendieron a 400 millones, se estima ascenderían a B/.9 mil millones en el caso de la CSS. Cifra que más que duplica la deuda neta del sector público al día de hoy. ¿Otra cortina de humo? Cada día que pasa sin reformar la Ley Orgánica de la CSS aumenta el nivel de esfuerzo requerido para estabilizar las finanzas de la Institución.