La CSS y sus acciones de Cervecería
La administración de turno de la Caja de Seguro Social (CSS) ha optado por justificar el no haber aceptado la oferta de compra lanzada en diciembre pasado por la cervecera colombiana Bavaria, S.A. por las acciones de Cervecería Nacional, S.A. Es dueña de 214,920 acciones de esta sociedad producto de una adquisición que hizo en 1954 a un costo de B/.179,440. A todas luces, la decisión de la CSS hace casi 50 años de comprar las acciones fue más que acertada. A través de los años ha recibido dividendos en efectivo regularmente y extraordinariamente dividendos en acciones de la propia empresa, así como en otras exitosas empresas como Primer Banco del Istmo, S.A., en la que Cervecería fue uno de sus fundadores.
Cuando Bavaria lanzó su oferta pública de compra de las acciones de Cervecería, se negociaban en la Bolsa de Valores a B/.13.50 por acción. Eso significa que su oferta por B/.18.50 era 37% por encima del precio de mercado. A ese precio, la CSS hubiera recibido B/.3,976,020, es decir, 22 veces su costo original, y mantenido sus acciones en Banistmo que tienen un valor de B/.300 mil.
Unos dos mil accionistas aceptaron la oferta de Bavaria. En total casi 600 personas no la aceptaron y con Bavaria siguen siendo accionistas de Cervecería. Quizá el consuelo de la Caja es que no está sola con la colombiana. Pero el criterio general es que sólo los inadvertidos y ausentes dejaron pasar la oferta, lo cual indicaría que no está en buena compañía.
Aunque nos informan que están entre los distraídos, los administradores de turno de la CSS indican que no vendieron porque resultaba más provechoso mantener la inversión y obtener los dividendos, en vez de liquidarla y depositar el producto en una cuenta con el Banco Nacional donde le pagarían intereses nominales.
Esa posición tiene varias deficiencias. Primero, no considera que el precio ofertado por Bavaria estaba por encima del mercado, lo que significa que dejó de percibir aproximadamente B/.800 mil; amén de que el precio de mercado puede no regresar a esos niveles o seguir bajando, no por los resultados de la empresa sino por la incertidumbre sobre los futuros planes de la colombiana para la empresa. Tampoco toma en consideración que los dividendos fluctúan en base a los resultados de las operaciones del negocio de la empresa, y que no existe garantía de que se mantendrán. Finalmente, ignora que la CSS tiene otras alternativas de inversión a una cuenta de ahorros en el Banco Nacional.
Las oportunidades usualmente se presentan una sola vez. Esta ya se perdió. Reconocemos que puede haber diferencias de opinión en cuanto a decisiones de inversión. Lo importante en este caso es que la CSS demuestre que fue una decisión y no el producto de desatención. En el primer caso, sólo el tiempo dará o no la razón a quienes decidieron mantener la inversión. En el segundo, la respuesta dada por la Dirección de Finanzas, respaldada por la Dirección General, es inaceptable.
Cuando Bavaria lanzó su oferta pública de compra de las acciones de Cervecería, se negociaban en la Bolsa de Valores a B/.13.50 por acción. Eso significa que su oferta por B/.18.50 era 37% por encima del precio de mercado. A ese precio, la CSS hubiera recibido B/.3,976,020, es decir, 22 veces su costo original, y mantenido sus acciones en Banistmo que tienen un valor de B/.300 mil.
Unos dos mil accionistas aceptaron la oferta de Bavaria. En total casi 600 personas no la aceptaron y con Bavaria siguen siendo accionistas de Cervecería. Quizá el consuelo de la Caja es que no está sola con la colombiana. Pero el criterio general es que sólo los inadvertidos y ausentes dejaron pasar la oferta, lo cual indicaría que no está en buena compañía.
Aunque nos informan que están entre los distraídos, los administradores de turno de la CSS indican que no vendieron porque resultaba más provechoso mantener la inversión y obtener los dividendos, en vez de liquidarla y depositar el producto en una cuenta con el Banco Nacional donde le pagarían intereses nominales.
Esa posición tiene varias deficiencias. Primero, no considera que el precio ofertado por Bavaria estaba por encima del mercado, lo que significa que dejó de percibir aproximadamente B/.800 mil; amén de que el precio de mercado puede no regresar a esos niveles o seguir bajando, no por los resultados de la empresa sino por la incertidumbre sobre los futuros planes de la colombiana para la empresa. Tampoco toma en consideración que los dividendos fluctúan en base a los resultados de las operaciones del negocio de la empresa, y que no existe garantía de que se mantendrán. Finalmente, ignora que la CSS tiene otras alternativas de inversión a una cuenta de ahorros en el Banco Nacional.
Las oportunidades usualmente se presentan una sola vez. Esta ya se perdió. Reconocemos que puede haber diferencias de opinión en cuanto a decisiones de inversión. Lo importante en este caso es que la CSS demuestre que fue una decisión y no el producto de desatención. En el primer caso, sólo el tiempo dará o no la razón a quienes decidieron mantener la inversión. En el segundo, la respuesta dada por la Dirección de Finanzas, respaldada por la Dirección General, es inaceptable.