La cultura está de plácemes
Luego de 4 años de mantener sus puertas cerradas al público, para beneplácito de la cultura, reabrió en forma parcial, el Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, el pasado 22 de febrero, prestigiado el acto por la asistencia de la excelentísima Presidenta de la República, ministros de Estado, cuerpo diplomático, invitados especiales del mundo político, cultural y social.
Es inexplicable que se haya mantenido cerrado este museo - el más importante del país - por tantos años... pero lo que es inaceptable es el grado de deterioro de sus infraestructuras, que llevaron a su cierre, lo cual evidencia ausencia de una política de mantenimiento preventivo anual, inspección y revisión periódica que evitará los altos y graves niveles de daños encontrados. Este bello edificio es parte de nuestro rico patrimonio histórico - cultural y debió recibir la atención, esmero y cuidado debidos; y como dijera la señora Presidenta Moscoso en su discurso de reapertura del museo: "Es una vergüenza para el país que este museo se haya mantenido cerrado por tanto tiempo".
Hoy, gracias al esfuerzo decidido del Patronato del Museo Antropológico y a la gran visión innovadora y tesón de su Directora, la notable y brillante antropóloga cultural, Profesora Ana Elena Porras, y al invaluable aporte de la honorable Embajada de la República Federal de Alemania y de empresas privadas, se logra restaurar en una primera fase, toda el área administrativa y la sala que alberga la Colección Barriles, única en Mesoamérica, bajo el acertado nombre de "Año 2,000: Un reencuentro con nuestros ancestros". Vemos que la definición conceptual de la exhibición se ha concebido bajo un criterio preconfigurativo, como un ensayo de conceptos del equipo técnico y científico del Museo Antropológico. Esto permite combinar criterios científicos, didácticos y estéticos, donde los aspectos artísticos de los objetivos, como también del montaje, son un elemento importante, y no apenas de apoyo museográfico.
Es novedosa la aplicación de una lectura creativa e interpretativa de la colección arqueológica, ello permite una exhibición más imaginativa y por lo tanto, más motivadora, que lo que regularmente se logra en exhibiciones arqueológicas.
El montaje absolutamente original de las piezas sobre una pirámide escalonada, truncada en su parte superior, de acrílico transparente y con un tinte azulado, logra sostener las esculturas en una composición proporcional y artística, sin desvirtuar el estilo clásico de la colección, ni su proyección mágico - religioso y guerrera.
El uso de la pirámide asimétrica y transparente tiene un valor funcional, simbólico y estético fundamental en esta exhibición, por encima de la función de base de apoyo. Esta simboliza la pirámide social de esta sociedad cacical y de manera abstracta, la montaña que dio origen a esta cultura y también es elemento de conexión y contraste entre los tiempos históricos que se conjugan en la exhibición: Tiempos precolombinos de Barriles, representado por las esculturas lítitas de basalto, opacas, rígidas y estilizadas.
Esta pirámide que las sustenta, representa también la modernidad de nuestras generaciones. La directora Ana Elena Porras se esfuerza por rescatar y poner en valor una cultura antigua, de aproximadamente 2,300, imprimiéndole, por otra parte, la perspectiva de nuestro tiempo, el Panamá del 2,000. La originalidad, la limpieza de líneas, de esta exhibición magistralmente lograda, permite un reencuentro con la cultura homogénea, guerra, agraria y teocrática de Barriles.
Sabemos que éste es sólo el primer eslabón de la cadena de recuperación gradual del Museo Antropológico, y conociendo la gran capacidad profesional de la Profesora Ana Elena Porras, su visión modernista, su energía, su inclaudicable espíritu de avanzar siempre hacia metas superiores, además de su reconocido prestigio profesional, son elementos fundamentales para el rescate de este Museo Nacional. Ella logrará, sin duda, el apoyo de más empresas privadas, embajadas y de la propia señora Presidenta de la República para completar el sueño de todos de ver restaurado y funcionando al máximo el Museo Antropológico Reina Torres de Araúz.
Felicitaciones al Patronato del Museo Antropológico, a su directora Porras, al esforzado equipo técnico y administrativo y a todas las personas e instituciones que de una manera u otra contribuyeron para que este hermoso sueño fuese un palpable realidad... ¡La cultura está de plácemes!
Es inexplicable que se haya mantenido cerrado este museo - el más importante del país - por tantos años... pero lo que es inaceptable es el grado de deterioro de sus infraestructuras, que llevaron a su cierre, lo cual evidencia ausencia de una política de mantenimiento preventivo anual, inspección y revisión periódica que evitará los altos y graves niveles de daños encontrados. Este bello edificio es parte de nuestro rico patrimonio histórico - cultural y debió recibir la atención, esmero y cuidado debidos; y como dijera la señora Presidenta Moscoso en su discurso de reapertura del museo: "Es una vergüenza para el país que este museo se haya mantenido cerrado por tanto tiempo".
Hoy, gracias al esfuerzo decidido del Patronato del Museo Antropológico y a la gran visión innovadora y tesón de su Directora, la notable y brillante antropóloga cultural, Profesora Ana Elena Porras, y al invaluable aporte de la honorable Embajada de la República Federal de Alemania y de empresas privadas, se logra restaurar en una primera fase, toda el área administrativa y la sala que alberga la Colección Barriles, única en Mesoamérica, bajo el acertado nombre de "Año 2,000: Un reencuentro con nuestros ancestros". Vemos que la definición conceptual de la exhibición se ha concebido bajo un criterio preconfigurativo, como un ensayo de conceptos del equipo técnico y científico del Museo Antropológico. Esto permite combinar criterios científicos, didácticos y estéticos, donde los aspectos artísticos de los objetivos, como también del montaje, son un elemento importante, y no apenas de apoyo museográfico.
Es novedosa la aplicación de una lectura creativa e interpretativa de la colección arqueológica, ello permite una exhibición más imaginativa y por lo tanto, más motivadora, que lo que regularmente se logra en exhibiciones arqueológicas.
El montaje absolutamente original de las piezas sobre una pirámide escalonada, truncada en su parte superior, de acrílico transparente y con un tinte azulado, logra sostener las esculturas en una composición proporcional y artística, sin desvirtuar el estilo clásico de la colección, ni su proyección mágico - religioso y guerrera.
El uso de la pirámide asimétrica y transparente tiene un valor funcional, simbólico y estético fundamental en esta exhibición, por encima de la función de base de apoyo. Esta simboliza la pirámide social de esta sociedad cacical y de manera abstracta, la montaña que dio origen a esta cultura y también es elemento de conexión y contraste entre los tiempos históricos que se conjugan en la exhibición: Tiempos precolombinos de Barriles, representado por las esculturas lítitas de basalto, opacas, rígidas y estilizadas.
Esta pirámide que las sustenta, representa también la modernidad de nuestras generaciones. La directora Ana Elena Porras se esfuerza por rescatar y poner en valor una cultura antigua, de aproximadamente 2,300, imprimiéndole, por otra parte, la perspectiva de nuestro tiempo, el Panamá del 2,000. La originalidad, la limpieza de líneas, de esta exhibición magistralmente lograda, permite un reencuentro con la cultura homogénea, guerra, agraria y teocrática de Barriles.
Sabemos que éste es sólo el primer eslabón de la cadena de recuperación gradual del Museo Antropológico, y conociendo la gran capacidad profesional de la Profesora Ana Elena Porras, su visión modernista, su energía, su inclaudicable espíritu de avanzar siempre hacia metas superiores, además de su reconocido prestigio profesional, son elementos fundamentales para el rescate de este Museo Nacional. Ella logrará, sin duda, el apoyo de más empresas privadas, embajadas y de la propia señora Presidenta de la República para completar el sueño de todos de ver restaurado y funcionando al máximo el Museo Antropológico Reina Torres de Araúz.
Felicitaciones al Patronato del Museo Antropológico, a su directora Porras, al esforzado equipo técnico y administrativo y a todas las personas e instituciones que de una manera u otra contribuyeron para que este hermoso sueño fuese un palpable realidad... ¡La cultura está de plácemes!