La defensa del voto
Todos, en virtud al derecho al sufragio consagrado en la Constitución Nacional, debemos prepararnos para defender el voto el próximo 3 de mayo. A pesar de la transparencia y eficiencia demostrada por el Tribunal Electoral durante las tres últimas elecciones presidenciales, no está de más advertir a la ciudadanía la necesidad de velar que sea respetada la voluntad popular.
Dos lamentables experiencias hemos vivido los panameños cuando el PRD ha gobernado. En 1984 se cometió un fraude cuyo resultado absurdo nos colocó bajo la presidencia de tres diferentes mandatarios en un periodo de cinco años. Las de 1989 fueron más cínicas y, simplemente, las anularon con el aval y contubernio entre los militares, el PRD y sus aliados políticos, el Tribunal Electoral, y los Batallones de la Dignidad (nombre subliminalmente irónico). Mencionamos esto con el propósito didáctico de recordar a los que experimentamos lo citado e informarlo a las nuevas generaciones dichosas de no haberlo vivido.
Por ello, no queda más que actuar con suspicacia. Bien lo ha dicho José Raúl Mulino: “Ningún tigre se vuelve vegetariano”.
No dudamos que el organismo encargado de velar por la materia electoral en Panamá llevará a cabo sus mejores esfuerzos para no empañar la trayectoria recorrida en estos últimos quince años, aunque el fallo de la impugnación de las candidaturas de Cambio Democrático para el Parlamento Centroamericano, solicitado por miembros del PRD, y el intento de defenestrar la candidatura a la Alcaldía de la Alianza para el Cambio, nos da qué pensar.
El derecho y deber de votar no culmina al depositar el voto en las urnas. La población debe estar atenta para que se respeten los resultados finales. Por primera vez podrán votar algunos panameños en el extranjero, los nacionales detenidos en los distintos centros penitenciarios del país y los pacientes recluidos en hospitales. Sobre esto, no existe total claridad ni certeza. Aunque esperamos que el margen de diferencia entre la candidata del oficialismo y el de la Gran Alianza por el Cambio, Ricardo Martinelli, sea no menor de 15%, no deja de preocupar las imprecisiones que se puedan dar a través de este tipo de votaciones especiales. Aunado a esta preocupación, podría suceder que algunas células del PRD, al no verse favorecidas con los resultados, creen las circunstancias para desvirtuar el proceso.
La Defensa del Voto es el primer paso hacia una participación ciudadana genuina. Con ello se inicia el sistema del gobierno de Cambio. Se integra a todos los ciudadanos al proceso del verdadero ejercicio de la democracia.
La población panameña se sentirá comprometida y parte del Cambio y con el derecho a exigir de sus gobernantes que cumplan sus propuestas de campañas.
Los panameños podremos vigilar la nueva gestión a partir del 1 de julio seguros de que será un gobierno como lo definió Lincoln, “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.