default

La desigualdad, callejón sin salida


Los ingresos de las 500 personas más ricas del mundo exceden a los de los 416 millones más pobres del planeta. Este escandaloso dato figura en el último Informe de Desarrollo Humano de Naciones Unidas (IDH), 2006, donde se explica que la acumulación de riqueza en el nivel más alto de la distribución mundial de ingresos ha tenido mayor impacto que la reducción de la pobreza.
Este año Panamá ocupa el lugar 58 en el índice de desarrollo humano de la ONU. Respecto al 2005, hemos perdido dos puntos en el ranking, pero seguimos estando entre los países con altos índices de desarrollo general. Sin embargo, las grandes desigualdades persisten colocándonos entre las naciones de América Latina con la peor distribución de la riqueza.
La desigualdad se ha convertido en un callejón sin salida para los organismos internacionales que debaten el rumbo preciso de las tendencias en la distribución de los ingresos mundiales. El informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), señala como las principales restricciones al desarrollo mundial el escaso compromiso de los países desarrollados en la lucha contra la pobreza, la asimetría de las reglas del comercio mundial en beneficio de los productores más ricos y la desigualdad en los ingresos. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (reducir la pobreza mundial a la mitad para el 2015) van a fracasar si algo no cambia, especialmente en las reglas de juego del comercio mundial.
Pero hay malos augurios para el comercio luego de los cambios en el Congreso de EE.UU., pues se prevé que en las próximas negociaciones de la OMC -Ronda de Doha- los demócratas se mostrarán reticentes a mayores recortes en sus subsidios agrícolas por los efectos en el empleo interno de su país.
Cada año la diferencia entre ricos y pobres aumentará aún más. La pobreza y las abismales desigualdades serán los graves problemas que afectarán la paz y la seguridad nacional e internacional. Por eso el mandato de la ONU es uno solo: erradicar la pobreza. Lo amargo de esta urgencia es que en Panamá no han prosperado las promesas de campaña del gobierno de Martín para hacerla desaparecer.
La situación se ha normalizado al punto que, al principio se daban 4 casos nuevos por día, pero desde el 21 de octubre sólo se ha registrado uno más.
Indicó que la dirigencia del SUNTRACS, especialmente su secretario general, Genaro López y los que los acompañan, tienen que ser justos y reconocer que más del 80% de todas las inspecciones que hace el Ministerio de Trabajo se ejecutan especialmente en la ciudad capital en donde se concentra la mayor cantidad de proyectos de construcción.
Los propios obreros de la construcción, dijo Rivera, tienen que poner de su parte, ya que muchas veces se descuidan y no cumplen las normas de seguridad exigidas.
El Ministerio de Trabajo exigirá y sancionará a aquellos contratistas y sub contratistas que no cumplan con las normas de seguridad.
Está en el proceso de fortalecer las medidas de seguridad y la estrategia para cuidar la vida de los trabajadores.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América