La diplomacia en llamas
Cuentan los historiadores que en un período de la existencia del imperio romano, hubo un emperador de nombre Nerón, nefastamente recordado por ordenar incendiar la ciudad de Roma, la capital del imperio. El hecho sucedió en el año 64 después de J.C. Hoy, la ciudad conserva su nombre y es, aún, la capital de Italia, en Europa occidental. Pregúntese el lector, ¿por qué Nerón mandó incendiar la ciudad? Sencillamente, señores, porque se despreciaba a sí mismo. Un personaje patético y perverso.
Literalmente, ¿se repite la historia de Roma en Panamá? Para la gente itinerante de este siglo, la ciudad de Roma está, aproximadamente, a diez horas de vuelo de la ciudad de Panamá, lugar donde fueron denunciadas y capturadas personas no nacionales del país y de reconocida trayectoria delictiva internacional en el campo del crimen y terrorismo, aún reclamados en los países donde cometieron tales actos. En Panamá, se les otorgó un par de alas a cada uno de los cuatro angelitos héroes de la conocida y oscura comunidad cubana que vive en Estados Unidos. ¿Cómplices todos?
Elevando los hechos al mundo de las ideas y principios, reflexionemos acerca del ambiente psicosocial y político de nuestra gente panameña, el cual nos atrevemos, sin temor a equivocarnos, a caracterizar, al tenor siguiente: La exquisita preferencia por la abstención de expresar la verdad ahoga el conocimiento de la realidad, en cuyas circunstancias se tiñen las palabras con el engaño, la astucia y el oportunismo. Amén, de los perjuicios a la ética y moral, y de paso, a la inteligencia y la conciencia de la colectividad nacional e internacional.
Los juristas y profesionales del derecho tienen la palabra en estos momentos de indultos inconsultos a terroristas y criminales confesos.
Literalmente, ¿se repite la historia de Roma en Panamá? Para la gente itinerante de este siglo, la ciudad de Roma está, aproximadamente, a diez horas de vuelo de la ciudad de Panamá, lugar donde fueron denunciadas y capturadas personas no nacionales del país y de reconocida trayectoria delictiva internacional en el campo del crimen y terrorismo, aún reclamados en los países donde cometieron tales actos. En Panamá, se les otorgó un par de alas a cada uno de los cuatro angelitos héroes de la conocida y oscura comunidad cubana que vive en Estados Unidos. ¿Cómplices todos?
Elevando los hechos al mundo de las ideas y principios, reflexionemos acerca del ambiente psicosocial y político de nuestra gente panameña, el cual nos atrevemos, sin temor a equivocarnos, a caracterizar, al tenor siguiente: La exquisita preferencia por la abstención de expresar la verdad ahoga el conocimiento de la realidad, en cuyas circunstancias se tiñen las palabras con el engaño, la astucia y el oportunismo. Amén, de los perjuicios a la ética y moral, y de paso, a la inteligencia y la conciencia de la colectividad nacional e internacional.
Los juristas y profesionales del derecho tienen la palabra en estos momentos de indultos inconsultos a terroristas y criminales confesos.