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La enseñanza de la cultura poltica


Tengo varios años de insistir en la inclusión de tres materias en el currículo de las escuelas secundarias del país: educación sexual (bien llevada y seriamente enseñada), educación vial y educación política. Las considero indispensables en los estudios de los jóvenes panameños que serán los grandes hombres de la patria. Somos un país en donde se habla de política desde que se abre el ojo en la mañana y continúa hasta que cerramos los ojos en la noche o hasta que se terminan los programas con noticias. Como éstas son muchas veces políticas, me atrevo a decir que la mayoría de los panameños somos políticos en una u otra forma.
Lo malo es que nosotros no hemos adquirido la cultura política y seguimos esa materia con el corazón y no con la cabeza y la seriedad que se impone. No importa a cuál partido político pertenezcamos o si somos gobierno u oposición; lo cierto es que necesitamos salvar muchos escollos todavía para llegar a ser ciudadanos conscientes y envueltos en los problemas del país de manera profunda.
Es hora de que nuestros partidos tengan bases ideológicas bien sentadas de manera que cualquiera que entre a ellos sepa por dónde va y qué puede esperar de los partidos. Una reingeniería se necesita en los mismos para orientar a los ciudadanos en la emisión de su voto de manera que la democracia esté orgullosa de nosotros. De continuar como estamos, perderemos totalmente la confianza de los panameños en los partidos y en los políticos, ya que las tendencias de los mismos no se orientan a la capacitación, a elegir a los mejores por el bien de Panamá. Allí la importancia de esta materia en las escuelas.
Sólo veamos las últimas barbaries y las anteriores de los diputados. Después de un arduo trabajo en la Comisión de Reformas Electorales; luego de ser aprobado por ellos mismos y ser Ley de la República, ahora salen que desean modificarlo para su conveniencia con un detalle que es una sinvergüencería con las residencias. También quieren nuevamente las partidas circuitales para su propio bienestar y aprobaron a tambor batiente la Ley de Transporte como le dio la gana a los diputados transportistas y, como dicen, son varios los que están llenos de buses y taxis. Eso es inmoral.
Si los panameños tuviéramos cultura política, ninguno de esos señores sería reelecto porque sus votantes se darían cuenta de que no son dignos de ello. Lo peor es el "poco me importa" con un pueblo golpeado por miles de cosas malas. Ellos sabían que la campaña de la cinta negra podía pegar y se apuraron a lo que hicieron. Yo me pregunto, ¿hasta cuándo soportaremos tanta afrenta y tanto desparpajo? ¿Por cuántos votarán nuevamente?
Estudiemos cuáles son los mejores; votemos por gente honesta, probada, capaz, que sepan legislar pues para eso los elegimos. Igualmente sucede con los alcaldes, representantes y hasta el Presidente. Debemos fijarnos en la persona, su preparación, sus conocimientos, su figura de estadista. Si tuviéramos esa cultura política que nos enseñaran en la escuela, este país sería una tacita de oro; se terminarían los espacios políticos, el clientelismo, el aprovecharse de las situaciones para tener lo que no tenían.
Debemos estudiar bien a cada candidato y no votar por ellos porque son vecinos o amigos sino porque lo merecen. Conozcamos a esos candidatos que sólo van con la idea de enriquecerse ilícitamente, que no saben ni les interesa solucionar los problemas, que serán gobernantes que cometan errores repetidamente.
Si tuviéramos la cultura política, tendríamos los mejores gobernantes que, cumplido su tiempo, se van a casita sin la preocupación de lo mal hecho, que caminarían por las calles con la frente en alto y los bolsillos vacíos. Tal vez esto es utopía, pero la enseñanza de la educación política está dentro de las posibilidades y debemos luchar para que lo instituyan.
Si nos elevamos en este sentido, iríamos camino a país de primer mundo porque la cultura y la educación son las que nos van a elevar social, económica y políticamente. Tendríamos mejor distribución de la riqueza y una equidad judicial y social. Pensemos en esto para cuando lleguen las elecciones y maduremos políticamente castigando a los malos y premiando a los que lo merecen.
marisín@cableonda.net
Además prefiere aferrarse al proyecto de saneamiento de la bahía de Panamá, cuya primera fase costará B/.45 millones y se prevé para finales del 2009.
"A través del proyecto de saneamiento de la bahía, la ciudad podrá tener un control sobre el tratamiento de estas aguas residuales".
Señaló que es un proyecto del que esperan no tener problemas de derrames de aguas residuales, dado lo obsoleto del sistema de alcantarillado de la ciudad y el crecimiento urbanístico que se viene dando.
Según informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), publicado en junio de 2005, en su diagnóstico Socio Demográfico a partir del Censo de 2000, gran parte de la población indígena está expuesta a condiciones precarias de salud que inciden en especial en la población infantil, aunado al inadecuado manejo de residuos sólidos, y la inexistencia de sistemas de tratamiento de aguas servidas.
El documento señala que en las viviendas indígenas el 51% no posee ningún sistema de servicio sanitario y el 34% tiene letrina o hueco.
"Aquí tenemos que definir esto", alegó la ministra de Vivienda (MIVI), Balbina Herrera.
A su juicio, es cuestionable que el gobierno tiene que subsidiar esas conexiones de tratamiento y servicios de saneamiento de aguas residuales.
Sostuvo que en Panamá paga lo mismo una urbanización de interés social que en un piso que te vale B/.400 mil en Punta Pacífica, lo que ve correcto.
Opinó que el gobierno debe subsidiar casos de interés social, de B/.62 mil hacia abajo.
Mientras el representante del corregimiento de Ancón, Joaquín Vásquez, señaló que en las áreas residenciales las tuberías están colapsando.
"Este es un tema que necesitamos se atienda".
Lo que lamentó es que no fueron incluido en el saneamiento de la bahía.
  • Según el Informe de Desarrollo Humano publicado en el 2004, casi la mitad de la población no dispone de los servicios de saneamiento de aguas servidas.

  • La Ley No. 77 de 2001 indica que si se paga de B/.1 a B/.10 por el consumo de agua potable; por recolección, tratamiento y disposición final se debe cobrar una tarifa de aproximadamente B/.1 a B/.5.


María Icela Meléndez, directora de Asuntos Ecológicos de la Defensoría del Pueblo, dijo que el mayor número de quejas es sobre problemas con aguas residuales.
La entidad al admitir las denuncias realiza las inspecciones, emite una resolución y solicita el informe al IDAAN, explica.
Luego el IDAAN les comunica que no hay presupuesto para el funcionamiento y mantenimiento de los sistemas de aguas servidas.
Además, que muchas plantas no son transferidas porque no cumplen las normas de aguas residuales.
En atención a la problemática, hay esfuerzos como la promulgación de reglamentos técnicos sobre las descargas directas de efluentes líquidos a sistemas de recolección de aguas residuales y a su vez a cuerpos de agua.
Ocurre que hay contaminación de ríos y mares.
Según Meléndez, para cumplir con las nuevas normas de aguas residuales, se requiere de sistemas de tratamientos eficaces, ya que los sistemas con tanques sépticos difícilmente podrán cumplir, pues dependen de la capacidad de absorción del suelo, y son utilizados en lugares poco poblados.
Fidel Peña: "El transporte es pésimo hasta La Cabima, mi esposa trabaja desde la 1:00 p.m. hasta las 9:00 p.m. y llega a la casa aproximadamente a las 11:20 p.m."
Delmys Vásquez: "Tengo más de una hora de estar aquí, estamos de acuerdo que hay que mejorar, pero todos los días llego tarde al trabajo, tengo miedo que me despidan".
Andrés Hill: "Son irresponsables, tengo una hora de estar aquí. Demoran mucho, eso ocurre todos los dias. El servicio de transporte es pésimo, no alcanzan los buses, más en la noche".
Lilia Sánchez: "Vivo en Las Colinas de Las Cumbres, viajamos parados todos los días. Salgo a las cuatro de la tarde y llegó a las nueve de la noche a mi a casa, siempre que aparezca algún bus".

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