La estatua de Roosevelt
Inesperadamente reapareció en una vieja caja fuerte de la Contraloría General de la República la cabeza de la estatua de Franklyn Delano Roosevelt. Monumento a su memoria que fue destruido por una horda de comunistas en San Miguelito en 1988, sin que a la fecha los culpables materiales hayan sido detenidos por su delito.
FDR fue, sin duda alguna, el campeón de la democracia y un gran defensor de las clases marginadas de su país. Con su política del “Good Neighbor” fue el primer Mandatario de su gran nación en mirar con ojos justicieros hacia Latinoamérica. En Panamá, con la intervención de nuestro Presidente, el Dr. Harmodio Arias, dio un gran paso en 1936, en las relaciones entre EE.UU. y Panamá, que años más tarde culminaron en los Tratados Torrijos-Carter, que nos permitió lograr nuestra plena jurisdicción en la antigua Zona del Canal que por generaciones nuestros conciudadanos combatieron las consecuencias que les dio el funesto tratado de 1903.
Mi padre, como Embajador en Washington, fue el último diplomático en ver al Presidente Roosevelt y con gran preocupación se dio cuenta del deplorable estado de salud que sufría el Mandatario norteamericano. A los pocos días de ese encuentro Roosevelt falleció en “Warm Spring”. Presencié en “Pennsylvania Avenue” su entierro y pude observar como un pueblo entero, sin distingo de clases o afiliación política lloraba al líder desaparecido.
Hoy creo que ha llegado el momento, pues vivimos en un país donde impera la democracia, en hacerle una reparación al pueblo norteamericano simbolizado en la figura de Roosevelt reparando la ofensa cometida por un minúsculo grupo de radicales antinorteamericanos.
La iniciativa de Mayín Correa debe ser respaldada por todos los panameños. La cabeza de Roosevelt, si es susceptible de arreglos, se podría convertir en un busto, esto resultaría más rápido y menos costoso. Si ello no se puede hacer proceder entonces a esculpir una nueva estatua.
El busto o la nueva estatua podría colocarse en uno de los tantos lugares que tiene nuestra ciudad, incluyendo el sitio frente a la nueva embajada norteamericana. En Londres, por ejemplo, existe una magnífica estatua del Presidente Roosevelt frente a la Embajada de los EE.UU. Se trata de colocarla al alcance de muchos panameños para que puedan acudir a ver la efigie del ilustre norteamericano.
Para hacer este desagravio debería hacerse una colecta popular y el gobierno podría contribuir igualando las contribuciones que se reciban. ¡Adelante Mayín!