La foto de la "reversión"
Veo y reveo la foto, y todavía me cuesta creer que se haya llegado a tal grado de cinismo en el proceso de "reversión". La escuela conocida como Panamá Canal College, el mismo día en que finalmente revierte a Panamá, es entregada inmediatamente a manos norteamericanas a través de la Universidad del Estado de La Florida.
La foto recoge el hecho, Ruth Russel, del Departamento de Defensa de Estados Unidos pasa la llave del "college" al embajador Simón Ferro, que se la pasa a Nicolás Barletta, que a su vez se la entrega a Juan David Morgan, de la llamada "Ciudad del Saber", y finalmente llega a manos de Lawrence Abele, vicepresidente de la Florida State University.
En esta escuela se ha repetido lo que se viene haciendo hace rato con las áreas revertidas, entregarlas de vuelta, en su mayor parte a empresas transnacionales, especialmente norteamericanas. El resultado es que, el 31 de diciembre, tendremos el final del enclave canalero, pero nuestra soberanía seguirá siendo mediatizada por los intereses norteamericanos.
El movimiento estudiantil y los gremios docentes deben reaccionar cuanto antes para exigir que dicha escuela, y otras que están revirtiendo, sean entregadas a la educación oficial y pública panameña, que está llena de tantas carencias. En un país donde las escuelas públicas casi se caen a pedazos no se justifica que el Estado le traspase instalaciones, prácticamente gratuitas, a instituciones educativas privadas, mucho menos si son extranjeras.
De nada valdrán los fuegos artificiales, los actos oficiales, las loas a la patria si, cuando "entremos en la Zona", resulta que ésta sigue en manos extranjeras, vestidas con un nuevo ropaje empresarial; si las áreas revertidas se destinan al uso "menos colectivo posible", si sus instalaciones sirven al lucro de intereses extranjeros.
Si no reaccionamos pronto, el siguiente paso de esta estrategia infame contra la soberanía, será un nuevo acuerdo de bases militares con Estados Unidos, para que no se vayan y nos "protejan" de una inexistente "amenaza" proveniente de Colombia. La verdadera amenaza a nuestra soberanía no proviene del sur, sino del norte, de Washington, donde sectores demócratas y republicanos vienen clamando a favor de que se queden con la base de Howard bajo cualquier pretexto.
A esas pretensiones imperialistas le hacen el juego prestantes voceros del PRD, que han sugerido a Mireya Moscoso que reviva el repudiado proyecto del CMA. En el mismo sentido han empezado a moverse altos políticos de Unión por Panamá, que han empezado a proponer lo mismo. Pero lo más alarmante es el silencio de parte de las organizaciones sindicales y populares, que hablan mucho de "constituyente" y "Sala 5", pero le dan la espalda a cómo se está llevando a cabo la reversión y el intento de renegociar bases militares.
ºQué pronto nos olvidamos de los muertos del 20 de diciembre, del 9 de enero, del Movimiento Inquilinario de 1925, de las varias intervenciones militares en la década de 1910, de las violaciones constantes a nuestra soberanía y nuestros derechos humanos cometidas por Estados Unidos desde el Incidente de la Tajada de Sandía!
La foto recoge el hecho, Ruth Russel, del Departamento de Defensa de Estados Unidos pasa la llave del "college" al embajador Simón Ferro, que se la pasa a Nicolás Barletta, que a su vez se la entrega a Juan David Morgan, de la llamada "Ciudad del Saber", y finalmente llega a manos de Lawrence Abele, vicepresidente de la Florida State University.
En esta escuela se ha repetido lo que se viene haciendo hace rato con las áreas revertidas, entregarlas de vuelta, en su mayor parte a empresas transnacionales, especialmente norteamericanas. El resultado es que, el 31 de diciembre, tendremos el final del enclave canalero, pero nuestra soberanía seguirá siendo mediatizada por los intereses norteamericanos.
El movimiento estudiantil y los gremios docentes deben reaccionar cuanto antes para exigir que dicha escuela, y otras que están revirtiendo, sean entregadas a la educación oficial y pública panameña, que está llena de tantas carencias. En un país donde las escuelas públicas casi se caen a pedazos no se justifica que el Estado le traspase instalaciones, prácticamente gratuitas, a instituciones educativas privadas, mucho menos si son extranjeras.
De nada valdrán los fuegos artificiales, los actos oficiales, las loas a la patria si, cuando "entremos en la Zona", resulta que ésta sigue en manos extranjeras, vestidas con un nuevo ropaje empresarial; si las áreas revertidas se destinan al uso "menos colectivo posible", si sus instalaciones sirven al lucro de intereses extranjeros.
Si no reaccionamos pronto, el siguiente paso de esta estrategia infame contra la soberanía, será un nuevo acuerdo de bases militares con Estados Unidos, para que no se vayan y nos "protejan" de una inexistente "amenaza" proveniente de Colombia. La verdadera amenaza a nuestra soberanía no proviene del sur, sino del norte, de Washington, donde sectores demócratas y republicanos vienen clamando a favor de que se queden con la base de Howard bajo cualquier pretexto.
A esas pretensiones imperialistas le hacen el juego prestantes voceros del PRD, que han sugerido a Mireya Moscoso que reviva el repudiado proyecto del CMA. En el mismo sentido han empezado a moverse altos políticos de Unión por Panamá, que han empezado a proponer lo mismo. Pero lo más alarmante es el silencio de parte de las organizaciones sindicales y populares, que hablan mucho de "constituyente" y "Sala 5", pero le dan la espalda a cómo se está llevando a cabo la reversión y el intento de renegociar bases militares.
ºQué pronto nos olvidamos de los muertos del 20 de diciembre, del 9 de enero, del Movimiento Inquilinario de 1925, de las varias intervenciones militares en la década de 1910, de las violaciones constantes a nuestra soberanía y nuestros derechos humanos cometidas por Estados Unidos desde el Incidente de la Tajada de Sandía!