La fuerza del agua
Sobre el agua decimos que es el componente más abundante de la superficie terrestre y más o menos puro, forma la lluvia, las fuentes, los ríos y los mares. Es parte constitutiva de todos los organismos vivos y aparece en compuestos naturales. Se han hecho poemas y elogios. Es el liquido vital.
En nuestra Iglesia Católica, en la Litugia Bautismal, el celebrante bendice el agua e invoca a Dios sobre el agua, recordando a los presentes la admirable providencia que ha querido santificar el alma y el cuerpo del hombre por medio del agua.
"Sabéis hermanos que Dios concede a los creyentes la abundancia de su vida por el sacramento del agua. Levantemos hacia él nuestro corazón, para que por el agua de esta fuente derrame su gracia sobre sus elegidos. Y en una de las oraciones dice: "Oh Dios que incluso en las aguas torrenciales del diluvio prefiguraste el nacimiento de la nueva humanidad de modo que una misma agua pusiera fin al pecado y diera origen a la santidad".
El agua, líquido precioso, pueda dar la vida y también traer la muerte. La oración citada alude al pasaje del libro del Génesis donde el autor sagrado describe el fenómeno llamado el Diluvio Universal cuyo texto, por vía de refrescamiento, citamos de la Biblia Latinoamericana, capítulo 6, versos 5 y siguientes: "Yave vio que la maldad del hombre en la tierra era grande y que todos sus pensamientos tendían siempre al mal. Se arrepintió, pues, de haber creado al hombe y a su pesar, dijo: Exterminaré de la tierra a los hombres, que he creado, desde el hombre hasta los animales, los reptiles, y las aves del cielo, pues me pesa haberlos creado". Pareciera que estuviera hablando de nuestro hoy histórico. Y el capítulo séptimo verso 17, luego de las instrucciones a Noé, añade: "Y Yavé cerró la puerta del Arca detrás de Noé. El diluvio cayó por espacio de cuarenta días sobre la tierra. Crecieron pues, las aguas y elevaron el Arca muy alto sobre la tierra. Las aguas crecieron mucho sobre la tierra, mientras el arca flotaba sobre las aguas. Subió el nivel de las aguas y crecieron mucho, muchísimo, sobre la tierra y quedaron cubiertos los montes más altos que hay debajo del cielo. Quince metros por encima subió el nivel de las aguas, quedando cubiertos los montes. Murió todo ser mortal que se mueve sobre la tierra, aves, bestias animales y todo que se mueve sobre la tierra. Y toda la humanidad.
Las líneas bíblicas que no se deben tomar al pie de la letra nos hablan de esta catástrofe vista desde el ángulo teológico moral.
Se suele decir que la tierra se divide en hidrósfera (conjunto de la parte liquida de la tierra y vienen a ser las 3/4 partes ) y litósfera (1/4 parte de la tierra). Es decir estamos rodeados por todas partes por agua. Fuera de eso vivimos en el ciclo del agua, desde la evaporación constante hasta la condensación y luego la lluvia. Esa misma agua es símbolo de vida y si no hay agua no hay vida. Sin embargo, esa misma agua es fuente de desgracias.
Según datos ofrecidos en reportajes en la catástrofe de Katrina en New Orleáns, se dice que cerca de donde ocurrió la grieta del dique existía un ancianato con cerca de 20 seres humanos recluidos y retirados por causa de su longevidad que fue inundado por una masa de agua que alcanzó 20 pies de altura cerca de 6 metros, es decir dos pisos de un edificio.
Por otro lado, otros informes indican que hubo descuido de parte de las autoridades gubernamentales, ya que los personeros locales informaron del peligro que pudiera ocurrir con los diques -que ya estaban pidiendo renovación- ya que no se habían construido para la eternidad, ya que nada ni nadie trabaja con esa hipótesis y se habían solicitado fondos cuantiosos para hacer las reparaciones necesarias y se aprobaron cantidades que no cubrían los gastos, por tanto no se hacían las debidas reparaciones.
En este caso, como en muchos otros, prevaleció la nota política partidista, creando ahora toda esta otra campaña lejos de la solución de los problemas insolubles de imputación de la culpabilidad de los sucedido.
En nuestra Iglesia Católica, en la Litugia Bautismal, el celebrante bendice el agua e invoca a Dios sobre el agua, recordando a los presentes la admirable providencia que ha querido santificar el alma y el cuerpo del hombre por medio del agua.
"Sabéis hermanos que Dios concede a los creyentes la abundancia de su vida por el sacramento del agua. Levantemos hacia él nuestro corazón, para que por el agua de esta fuente derrame su gracia sobre sus elegidos. Y en una de las oraciones dice: "Oh Dios que incluso en las aguas torrenciales del diluvio prefiguraste el nacimiento de la nueva humanidad de modo que una misma agua pusiera fin al pecado y diera origen a la santidad".
El agua, líquido precioso, pueda dar la vida y también traer la muerte. La oración citada alude al pasaje del libro del Génesis donde el autor sagrado describe el fenómeno llamado el Diluvio Universal cuyo texto, por vía de refrescamiento, citamos de la Biblia Latinoamericana, capítulo 6, versos 5 y siguientes: "Yave vio que la maldad del hombre en la tierra era grande y que todos sus pensamientos tendían siempre al mal. Se arrepintió, pues, de haber creado al hombe y a su pesar, dijo: Exterminaré de la tierra a los hombres, que he creado, desde el hombre hasta los animales, los reptiles, y las aves del cielo, pues me pesa haberlos creado". Pareciera que estuviera hablando de nuestro hoy histórico. Y el capítulo séptimo verso 17, luego de las instrucciones a Noé, añade: "Y Yavé cerró la puerta del Arca detrás de Noé. El diluvio cayó por espacio de cuarenta días sobre la tierra. Crecieron pues, las aguas y elevaron el Arca muy alto sobre la tierra. Las aguas crecieron mucho sobre la tierra, mientras el arca flotaba sobre las aguas. Subió el nivel de las aguas y crecieron mucho, muchísimo, sobre la tierra y quedaron cubiertos los montes más altos que hay debajo del cielo. Quince metros por encima subió el nivel de las aguas, quedando cubiertos los montes. Murió todo ser mortal que se mueve sobre la tierra, aves, bestias animales y todo que se mueve sobre la tierra. Y toda la humanidad.
Las líneas bíblicas que no se deben tomar al pie de la letra nos hablan de esta catástrofe vista desde el ángulo teológico moral.
Se suele decir que la tierra se divide en hidrósfera (conjunto de la parte liquida de la tierra y vienen a ser las 3/4 partes ) y litósfera (1/4 parte de la tierra). Es decir estamos rodeados por todas partes por agua. Fuera de eso vivimos en el ciclo del agua, desde la evaporación constante hasta la condensación y luego la lluvia. Esa misma agua es símbolo de vida y si no hay agua no hay vida. Sin embargo, esa misma agua es fuente de desgracias.
Según datos ofrecidos en reportajes en la catástrofe de Katrina en New Orleáns, se dice que cerca de donde ocurrió la grieta del dique existía un ancianato con cerca de 20 seres humanos recluidos y retirados por causa de su longevidad que fue inundado por una masa de agua que alcanzó 20 pies de altura cerca de 6 metros, es decir dos pisos de un edificio.
Por otro lado, otros informes indican que hubo descuido de parte de las autoridades gubernamentales, ya que los personeros locales informaron del peligro que pudiera ocurrir con los diques -que ya estaban pidiendo renovación- ya que no se habían construido para la eternidad, ya que nada ni nadie trabaja con esa hipótesis y se habían solicitado fondos cuantiosos para hacer las reparaciones necesarias y se aprobaron cantidades que no cubrían los gastos, por tanto no se hacían las debidas reparaciones.
En este caso, como en muchos otros, prevaleció la nota política partidista, creando ahora toda esta otra campaña lejos de la solución de los problemas insolubles de imputación de la culpabilidad de los sucedido.