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La fuerza vital de la Sra. Presidenta


Aunque siempre he vivido en la capital, desde muy chico aprendí a querer y apreciar los principios morales que existen en el interior del país. Y es que no podía ser de otra manera, ya que al convivir mi abuela ( María González Ruíz de Villalaz q.e. p.d) en mi casa, se forjó entre nosotros una relación muy especial que me permitió aprender a apreciar cada detalle de lo que ella era y representaba. Esta actitud de valorar y enfrentar la vida, la he visto repetidas veces en otras mujeres de origen interiorano, pero en el caso de la Presidenta, se palpa con mucha fuerza en cada acto que realiza como política y como persona. Entre las características principales que tienen las personas que pertenecen a esta elite de panameños encontramos las siguientes:
Nuncan caen ante la adversidad. Tienen un concepto de orgullo, propio de las personas que tiene un ego fuerte, pero extremadamente balanceado. Este orgullo proyecta su subconsciente hasta estadios de reflexión que guían su conducta más allá de sus propias experiencias. Actúan en función de lo que consideran que es lo correcto y lo que sería aplaudido por las personas que siempre han querido, admirado y apreciado. No saben conjugar con sus actos el verbo rendirse, son excelentes estrategas y su natural intuición los guía por el camino correcto con un alto grado de sensatez. La lástima es un sentimiento que no les gusta recibir ni dar, en contraprestación ofrecen, sin ningún tipo de miramientos, todo sus esfuerzos para solucionarle los problemas a los demás. En el caso de la señora presidenta, ha logrado mantener encendida la luz de dignidad y honor que siempre guiaron los pasos del Dr. Arnulfo Arias y sus más estrechos colaboradores.
Predican con el ejemplo. Al tener desarrollado en grado superlativo el concepto de solidaridad social, nunca le pedirían a otros que hagan lo que no estarían dispuestos a hacer por sí mismas. Por esta razón, es que se percibe en la opinión pública que Doña Mireya siempre va un paso adelante de sus colaboradores y por ende, simboliza el impulso que tiene su gobierno y su partido. ¿Qué funcionario público puede en estas circunstancias argumentar que puede ejercer sus funciones sin entusiasmo y mística, si la funcionaria pública que más trabaja es la propia señora presidenta? De esto nadie puede dudar, ya que no es necesario estar trabajando al lado de ella para conocer de su energía inagotable. Sólo basta recordar que el Dr. Arnulfo Arias Madrid nunca aspiró que lo llamaran prócer, guía espiritual, máximo líder, títulos que le correspondían por derecho propio, sino que quiso que se le recordará por lo que siempre fue: servidor de la nación panameña, y así es que es reconocido por las grandes masas populares. La Presidenta de la República continúa este ejemplo, proyectando un gobierno que mira al hombre del campo y a los sectores más desprotegidos de las grandes urbes. Trabaja para el pueblo y por el pueblo, y es por esto que se le nota tan feliz cuando comparte su agenda con ellos, lo que es recíproco hacia su persona e investidura. Parodiando a Vargas LLosa, aquellos que hemos tenido la oportunidad de acompañar a la Presidenta en actos públicos vemos cómo su rostro se transforma y se ve como un pez en el agua. Pero es que no es sólo así, ya que cuando uno observa el rostros de tanta y tanta gente que la escucha, se nota que lo que hay es un cardumen de peces en el agua, porque tanto ella como su auditorio, se transforman sin importar el calor, la lluvia o cualquier otro elemento exógeno. La Presidenta y su pueblo hablan y sienten lo mismo, y es por eso que existe esta química especial, que al igual que con el Dr. Arias Madrid, siempre existió en su vida terrenal y continúa en su morada divina. Aquellos analistas políticos que proclamaron con euforia que sin la presencia física del Dr. Arnulfo Arias desaparecía el arnulfismo, ven en la actualidad cómo con un criterio tan simplista se equivocaron estrepitosamente. Y a estos mismos analista le sugiero que tengan cuidado en sus próximas interpretaciones del panorama político nacional, porque lograr esta química tampoco es algo mecánico. Para tener lo anterior, hay que nacer con ese algo especial, por lo tanto no se puede fabricar porque se tiene o no se tiene. Como diría Shakespeare: "ser o no ser, he aquí el dilema".
Son leales y aprecian a los que tambien lo son. Para estas personas, amistad y lealtad son dos conceptos indisolubles. No son como aquellas que dicen fulano de tal es mi amigo, y en la primera oportunidad hablan barbaridades de su supuesto "amigo". Un amigo es aquel que está al lado de alguien cuando se le necesita y no cuando le conviene. Doña Mireya conoce en la adversidad lo que es la lealtad y este sí que es un verbo que sabe conjugar y aplicar perfectamente. Por lealtad a sus ideales, al Dr. Arnulfo Arias y al pueblo panameño sufrió la calamidad del exilio y las repercusiones que esto representa y actualmente recibe críticas mordaces que denigran a sus autores y la enaltecen a ella. Pero es que una persona leal, es exactamente eso, leal en todos los aspectos de su vida, no existen medio leales o más o menos leales, o son leales o no lo son y esta sublime virtud que practicaron y practican muchos arnulfistas empezó con el propio ejemplo del Dr. Arnulfo Arias. Cuando perseguían al Dr Arias, no sólo lo perseguían a él, perseguían a todos sus amigos, verdaderos amigos de aquel ilustre hombre y político. Basta recordar que en cada uno de los exilios del Dr. Arias, habían seguidores que lo acompañaron en esta difícil situación, como es el ejemplo del Dr.Carlos Young Adames, Rodolfo Herbruger ( q.e.p.d ), Antonio Domínguez, George Weeden, Alvin Weeden, Chocho Jurado, Gabriel González, Dr. Guillermo Rolla Piment, entre otros, que compartieron este sacrificio por su amistad ( lealtad al hombre, al político y sus ideas ). Se dice comúnmente que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de la mano, pero en el Partido Arnulfista se pueden encontrar por cientos de miles. Es un verdadero enigma cuántos arnulfistas realmente existen, porque tradicionalmente ha sido y es un partido de pocas inscripciones y grandes votaciones ( y eso que hoy tiene más de 180,000 inscritos). Esta aplicación del concepto de lealtad es altamente apreciado por Doña Mireya, y para ella todos los arnulfistas son importantes.
Como extraordinaria persona que es, Doña Mireya también sabe reconocer las virtudes de aquellos que no siempre caminaron a su lado políticamente hablando, ya que cuando existe un denominador común ( el bienestar supremo del país) hay suficiente razón y motivo para tener nuevos aliados. El propio Dr. Arnulfo Arias dio ejemplo de ello cuando en 1984 acogió a políticos tradicionalmente opuestos a él, pero que en ese momento histórico acogieron un proyecto común que era la lucha por la democracia en el país, y como ejemplos tenemos el caso de ilustres interioranos: Dr. Arnulfo Escalona Ríos ( q.e.p.d ), Don Mario J De Obaldía, el Dr. César Pereira Burgos, entre otros. Con el Partido Arnulfista y con Doña Mireya se aplica de un modo positivo el refrán "Dios los cría y ellos se juntan", porque en la actualidad el Partido Arnulfista se ha fortalecido con nuevos copartidarios que comparten las metas de la Presidenta. Este ejemplo se puede observar en las diferentes estructuras del partido y en el propio gobierno. Doña Mireya no contempla diferente categorías de arnulfistas, ella los valora a todos en su justa dimensión. Esta amistad indisoluble también es recíproca hacia Doña Mireya, y estoy seguro se podrá ratificar con muchísimos casos, tales como la participación de importantes coopartidarios cuya cuna política fue en otros partidos, como: Kaiser Bazán, , la familia Ameglio, J.J.Vallarino, Gabriel Cedeño, entre otros.
Son perseverantes hasta alcanzar su meta. Las personas como Doña Mireya, no se detienen ante los obstáculos porque alcanzar sus objetivos es su única meta. La Presidenta de la República se propuso fortalecer la democracia en el país logrando que la labor de su gobierno llegue a las personas más necesitadas, y pese a los obstáculos que le han puesto en el camino, su meta ya se está cumpliendo. Ella busca siempre soluciones integrales, lo que le permite como estadista observar el bosque y no detenerse a contemplar un solo árbol. Pero esto no lo empezó a hacer desde que asumió esta responsabilidad, sino desde mucho antes, porque ella es perseverante mucho antes que fuese postulada para este cargo. Esta perseverancia le va a permitir tener la satisfacción del deber cumplido y podrá, con toda seguridad y con la ayuda de Dios, ser protagonista del traspaso de mando presidencial de un gobierno arnulfista a otro gobierno arnulfista. Por esta razón sus adversarios le temen y la gran mayoría del pueblo panameño la admira.
Vemos, pues, de dónde saca esa fuerza vital la Presidenta de la República y muchas otras mujeres, que comparten con ella lo que le inculcaron en su terruño, sus familiares y sus amigos sinceros. Por eso me siento orgulloso de su gobierno y al igual que cuando yo estaba chico y alguien me preguntaba: ¿ Tú de qué Arias eres? y contestaba, por el amor que le tengo a mi abuela y todo lo que ella representa, yo soy de los Arias de Las Tablas; ahora con la misma emoción de antaño, digo con orgullo, por lo que el Dr. Arnulfo Arias y doña Mireya representan, yo soy de los Arias del Partido Arnulfista

101 años de Panamá América

 
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