La función de la educación
EL LUNES 14 de marzo se inicia oficialmente el nuevo año escolar 2005. La ocasión es oportuna para hacer algunas reflexiones en torno a la función de la educación. Y es que, posiblemente no existe otro problema humano que revista mayor trascendencia y significación, ni que haya tenido más variadas interpretaciones, que éste de la educación y su función. Cada época, cada sociedad y a veces, cada individuo, han tenido sus propios criterios especialmente en momentos como el presente, de crisis, intereses, creencias y filosofías.
Si en este instante, preguntáramos: ¿Cuál es la función esencial de la Educación?, provocaríamos una gama de controversia. Las respuestas podrían concretarse así: 1) la función de la educación consiste en desenvolver las facultades de la mente de los educandos y desarrollar su personalidad; 2) su función es preparar al educando para cumplir sus deberes con la vida; 3) su objetivo es humanizar al Hombre; 4) su propósito es dirigir el desarrollo de los miembros inmaduros de la sociedad a fin de que puedan vivir individualmente vidas satisfactorias y socialmente eficientes; 5) la función de las escuelas elementales y secundarias es formar ciudadanos que se puedan sostener a sí mismos desde el punto de vista económico y que sean políticamente responsables.
¿Cuál es la razón de que existan tan disímiles conceptos sobre la solución de un mismo problema? La razón está en la posición filosófica que adoptemos con vistas al eje del proceso educativo: el hombre. Para contestar la pregunta anterior, ¿cuál es la función de la educación?, es necesario contestar previamente estas otras: ¿Qué es el Hombre? ¿Cuál es su puesto en el Cosmos? ¿Es sólo el Hombre un ser natural, biológicamente considerado, o es también un ser esencial no sólo dentro de la naturaleza material, sino dentro del espíritu? Es a la Filosofía Antropológica a la que corresponde resolver el viejo problema de la esencia del Hombre, de su puesto en el Cosmos y de su destino. La Biología, la Psicología, la Moral, la Sociología y la Historia son todas disciplinas que giran en torno a este centro de rotación.
La Filosofía Educativa es la que tiene que determinar cuál es la función de la educación en una comunidad específica, pero su punto de partida mira hacia la Filosofía Antropológica.
Tradicionalmente, la educación giraba en torno de los intereses de la cultura exclusivamente. El contenido de la misma era sólo lo que importaba. Trasmitirla a las nuevas generaciones como una valiosa herencia, era la única aspiración de la educación y en tal sentido se fijaban los objetivos. Posteriormente, tuvo lugar un nuevo enfoque filosófico del problema y el centro de rotación, el eje del proceso educativo, se trasladó al niño. Las experiencias, intereses, valores, potencialidades y limitaciones del niño, como base para dirigir y encauzar su educación y eficiencia. Observaciones obligadas en una educación de alta calidad son: el más absoluto respeto al germen de su personalidad y su integridad como individuo humano y como miembro de una sociedad democrática.
La educación debe estar al servicio de los más elevados y nobles fines, propendientes a obtener normas de conductas deseables y convenientes, tanto para el individuo como para la sociedad y capaces de ofrecer seguridad, salud y bienestar, mejorando las técnicas de trabajo, conservando las riquezas naturales y garantizando la convivencia dentro de los mejores moldes la vida digna, decorosa y democrática. La mera instrucción, sin esta función esencialmente educadora en el sentido que acabamos de señalar, no sólo es incompleta, sino que es capaz de convertirse en un arma de doble filo extremadamente peligrosa.
Es tiempo ya de que en Panamá se cumplan estos ideales a satisfacción en el carácter de la educación que se imparte desde el jardín de infancia hasta la Universidad, a fin de que podamos contemplar con admiración los positivos resultados que se obtengan, evaluados en las calidades de la vida cultural, económica y social de nuestro pueblo.
"Yo percibo que la diferencia entre nosotros y otras personas es que tratamos de ser lo más normal posible, y eso hace que la gente tenga más química con nosotros", manifestó.
Indicó que algunas personas cuando llegan a la cima de su carrera se olvidan de sus raíces y esta situación provoca que los oyentes se alejen de ellos.
"Nosotros seguimos siendo las mismas personas, saludamos a los demás, llegamos a cualquier lugar y esto permite que la gente se identifique con nosotros", concluyó.
Si en este instante, preguntáramos: ¿Cuál es la función esencial de la Educación?, provocaríamos una gama de controversia. Las respuestas podrían concretarse así: 1) la función de la educación consiste en desenvolver las facultades de la mente de los educandos y desarrollar su personalidad; 2) su función es preparar al educando para cumplir sus deberes con la vida; 3) su objetivo es humanizar al Hombre; 4) su propósito es dirigir el desarrollo de los miembros inmaduros de la sociedad a fin de que puedan vivir individualmente vidas satisfactorias y socialmente eficientes; 5) la función de las escuelas elementales y secundarias es formar ciudadanos que se puedan sostener a sí mismos desde el punto de vista económico y que sean políticamente responsables.
¿Cuál es la razón de que existan tan disímiles conceptos sobre la solución de un mismo problema? La razón está en la posición filosófica que adoptemos con vistas al eje del proceso educativo: el hombre. Para contestar la pregunta anterior, ¿cuál es la función de la educación?, es necesario contestar previamente estas otras: ¿Qué es el Hombre? ¿Cuál es su puesto en el Cosmos? ¿Es sólo el Hombre un ser natural, biológicamente considerado, o es también un ser esencial no sólo dentro de la naturaleza material, sino dentro del espíritu? Es a la Filosofía Antropológica a la que corresponde resolver el viejo problema de la esencia del Hombre, de su puesto en el Cosmos y de su destino. La Biología, la Psicología, la Moral, la Sociología y la Historia son todas disciplinas que giran en torno a este centro de rotación.
La Filosofía Educativa es la que tiene que determinar cuál es la función de la educación en una comunidad específica, pero su punto de partida mira hacia la Filosofía Antropológica.
Tradicionalmente, la educación giraba en torno de los intereses de la cultura exclusivamente. El contenido de la misma era sólo lo que importaba. Trasmitirla a las nuevas generaciones como una valiosa herencia, era la única aspiración de la educación y en tal sentido se fijaban los objetivos. Posteriormente, tuvo lugar un nuevo enfoque filosófico del problema y el centro de rotación, el eje del proceso educativo, se trasladó al niño. Las experiencias, intereses, valores, potencialidades y limitaciones del niño, como base para dirigir y encauzar su educación y eficiencia. Observaciones obligadas en una educación de alta calidad son: el más absoluto respeto al germen de su personalidad y su integridad como individuo humano y como miembro de una sociedad democrática.
La educación debe estar al servicio de los más elevados y nobles fines, propendientes a obtener normas de conductas deseables y convenientes, tanto para el individuo como para la sociedad y capaces de ofrecer seguridad, salud y bienestar, mejorando las técnicas de trabajo, conservando las riquezas naturales y garantizando la convivencia dentro de los mejores moldes la vida digna, decorosa y democrática. La mera instrucción, sin esta función esencialmente educadora en el sentido que acabamos de señalar, no sólo es incompleta, sino que es capaz de convertirse en un arma de doble filo extremadamente peligrosa.
Es tiempo ya de que en Panamá se cumplan estos ideales a satisfacción en el carácter de la educación que se imparte desde el jardín de infancia hasta la Universidad, a fin de que podamos contemplar con admiración los positivos resultados que se obtengan, evaluados en las calidades de la vida cultural, económica y social de nuestro pueblo.
"Yo percibo que la diferencia entre nosotros y otras personas es que tratamos de ser lo más normal posible, y eso hace que la gente tenga más química con nosotros", manifestó.
Indicó que algunas personas cuando llegan a la cima de su carrera se olvidan de sus raíces y esta situación provoca que los oyentes se alejen de ellos.
"Nosotros seguimos siendo las mismas personas, saludamos a los demás, llegamos a cualquier lugar y esto permite que la gente se identifique con nosotros", concluyó.