La guerra de las hamburguesas
Una tremenda batalla comercial se libra calladamente en la ciudad de Panamá. Se trata de la sostenida por franquicias americanas tradicionales y una nueva cadena emergente de kioskos bien dotados, propiedad de un conocido empresario de la carne y supermercados.
Esta sórdida batalla tuvo su origen hace algunos meses cuando al mismo le rescindieron el contrato de suministro de hamburguesas a la más importante cadena de franquicias en el país por la desafortunada detección de un contenedor con carne proveniente de un país con fiebre aftosa, que fue rechazada su entrada en Estados Unidos y que su contenido había sido declarado como grasa animal que, posteriormente, para reconclavar, adujeron que era para añadírsela a las hamburguesas.
La pérdida de un contrato importante y castigo de los consumidores casi dan al traste con esta cadena de supermercados. Sus dueños son gente trabajadora y capaz, e idearon la estrategia de implantar esta nueva cadena de hamburguesas cuyo costo de instalación es infinitamente menor que las cadenas americanas, por lo que pueden vender a precios que están reventando el mercado y que han logrado gran aceptación, y les deseamos éxito..
Ojalá que esta nueva oportunidad que les ha permitido el consumidor panameño sea valorada por estos empresarios, que consuman carne nacional y mantengan la calidad del producto y el respeto al consumidor, y no se expongan a otro “remezón financiero” como al que fueron sometidos y del que se están librando porque podría ser el final.
222 Esto nos deja una lección para todos los empresarios, “El poder del consumidor nunca debe ser subestimado ni menospreciado”
Esto nos deja una lección para todos los empresarios, “El poder del consumidor nunca debe ser subestimado ni menospreciado”, el cliente es la savia de la que se nutren los negocios y de su buen trato depende su retorno y la fidelidad.
Pero también es preocupante la actual tendencia a la “kiosconización” de la economía que tiende a reducir a su mínima expresión las empresas, de igual forma las oportunidades de empleo y estabilidad para el pueblo, aumentando la desocupación de locales comerciales; por lo que esta situación debe ser observada con detenimiento para buscar alternativas para revertirla.
Esta sórdida batalla tuvo su origen hace algunos meses cuando al mismo le rescindieron el contrato de suministro de hamburguesas a la más importante cadena de franquicias en el país por la desafortunada detección de un contenedor con carne proveniente de un país con fiebre aftosa, que fue rechazada su entrada en Estados Unidos y que su contenido había sido declarado como grasa animal que, posteriormente, para reconclavar, adujeron que era para añadírsela a las hamburguesas.
La pérdida de un contrato importante y castigo de los consumidores casi dan al traste con esta cadena de supermercados. Sus dueños son gente trabajadora y capaz, e idearon la estrategia de implantar esta nueva cadena de hamburguesas cuyo costo de instalación es infinitamente menor que las cadenas americanas, por lo que pueden vender a precios que están reventando el mercado y que han logrado gran aceptación, y les deseamos éxito..
Ojalá que esta nueva oportunidad que les ha permitido el consumidor panameño sea valorada por estos empresarios, que consuman carne nacional y mantengan la calidad del producto y el respeto al consumidor, y no se expongan a otro “remezón financiero” como al que fueron sometidos y del que se están librando porque podría ser el final.
222 Esto nos deja una lección para todos los empresarios, “El poder del consumidor nunca debe ser subestimado ni menospreciado”
Esto nos deja una lección para todos los empresarios, “El poder del consumidor nunca debe ser subestimado ni menospreciado”, el cliente es la savia de la que se nutren los negocios y de su buen trato depende su retorno y la fidelidad.
Pero también es preocupante la actual tendencia a la “kiosconización” de la economía que tiende a reducir a su mínima expresión las empresas, de igual forma las oportunidades de empleo y estabilidad para el pueblo, aumentando la desocupación de locales comerciales; por lo que esta situación debe ser observada con detenimiento para buscar alternativas para revertirla.