La Guerra Mundial
Este primero de septiembre se cumplieron 60 años de inicio de la Segunda Guerra Mundial en la cual perdieron la vida cerca de 50 millones de civiles y militares. Hoy, los países del mundo, esta vez unidos, tendrán que enfrentarse en una Tercera Guerra Mundial a un enemigo más peligroso que la Alemania de Adolfo Hitler, que desde 1994, según informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) está causando la muerte de cinco millones de personas por año, de cáncer del pulmón y paros cardíacos. Esta cifra de acuerdo con la OMS ha seguido aumentando y en los primeros años del próximo milenio llegará a 10 millones cada año, superando los cincuenta millones de muertos de la Segunda Guerra Mundial. Nos referimos al cigarrillo, Es interesante señalar que los cinco más grandes productores de cigarrillos en la nación norteña no fuman. Finalmente han aceptado que el cigarrillo contiene un aditivo peligroso que está causando la muerte por cáncer del pulmón o paro cardíaco, a los fumadores.
Los Tribunales de Justicia de los Estados Unidos finalmente están acogiendo las demandas presentadas contra los fabricantes de cigarrillos, por los familiares de los muertos por tabaquismo.
Diferentes países están presentando estas demandas incluyendo Panamá, aunque en nuestro país no se están tomando ni piensan tomar medidas que controlen el consumo del cigarrillo, ya sea por medio de una intensa campaña exponiéndose al daño que causa el tabaquismo o controlando la propaganda radial y televisada que nos presenta al cigarrillo como "la gran delicia que todos debemos disfrutar".
Recordemos que hace un par de décadas en Panamá pocas mujeres fumaban y éstas lo hacían en privado. Hoy demuestran gran elegancia fumando en público "ejerciendo el derecho de la Mujer".
En los Estados Unidos el número de mujeres que fuman es mayor que el de los hombres, por consiguiente más mujeres están muriendo de cáncer del pulmón y de paro cardíaco.
La Secretaría de Salud de México ha señalado que más de 14 millones de mexicanos fuman, causando la muerte a más de 40 mil personas anualmente.
Cuando cometemos "el atrevimiento" de exponerle a un fumador que está atentando contra su vida, las respuestas no se dejan esperar. Algunos nos han manifestado que "de algo tenemos que morir", otros nos contestan que "ellos compran los cigarrillos con su dinero", inclusive me han recordado que "Winston Churchill fumaba tabaco y murió a los 95 años".
Indudablemente para el fumador es muy difícil dejar de fumar. Algunos dejan de hacerlo por dos o tres meses y regresan "a disfrutar del cigarrillo". A éstos sólo nos queda pedirles que recuerden a familiares y amigos que han muerto por el tabaquismo. Nunca pensaron que serían parte del 50 por ciento de los fumadores que mueren por cáncer del pulmón o de paro cardíaco.
Los Tribunales de Justicia de los Estados Unidos finalmente están acogiendo las demandas presentadas contra los fabricantes de cigarrillos, por los familiares de los muertos por tabaquismo.
Diferentes países están presentando estas demandas incluyendo Panamá, aunque en nuestro país no se están tomando ni piensan tomar medidas que controlen el consumo del cigarrillo, ya sea por medio de una intensa campaña exponiéndose al daño que causa el tabaquismo o controlando la propaganda radial y televisada que nos presenta al cigarrillo como "la gran delicia que todos debemos disfrutar".
Recordemos que hace un par de décadas en Panamá pocas mujeres fumaban y éstas lo hacían en privado. Hoy demuestran gran elegancia fumando en público "ejerciendo el derecho de la Mujer".
En los Estados Unidos el número de mujeres que fuman es mayor que el de los hombres, por consiguiente más mujeres están muriendo de cáncer del pulmón y de paro cardíaco.
La Secretaría de Salud de México ha señalado que más de 14 millones de mexicanos fuman, causando la muerte a más de 40 mil personas anualmente.
Cuando cometemos "el atrevimiento" de exponerle a un fumador que está atentando contra su vida, las respuestas no se dejan esperar. Algunos nos han manifestado que "de algo tenemos que morir", otros nos contestan que "ellos compran los cigarrillos con su dinero", inclusive me han recordado que "Winston Churchill fumaba tabaco y murió a los 95 años".
Indudablemente para el fumador es muy difícil dejar de fumar. Algunos dejan de hacerlo por dos o tres meses y regresan "a disfrutar del cigarrillo". A éstos sólo nos queda pedirles que recuerden a familiares y amigos que han muerto por el tabaquismo. Nunca pensaron que serían parte del 50 por ciento de los fumadores que mueren por cáncer del pulmón o de paro cardíaco.