La historia espiral
Las oligarquías económicas (estadistas) e intereses transnacionales utilizando a los policías de la época antagonizan las políticas sociales y nacionales del Dr. Arnulfo Arias. El pueblo lo eligió 5 veces, pero le robaron las elecciones y/o lo derrocaron 6 veces. El panameñismo se identificó y participó con el pueblo del 9 de enero de 1964.
En 1968 la dictadura militar le dio un golpe de Estado al Dr. Arias a los 11 días de gobierno con la excusa de eliminar a la oligarquía que justamente eran los opositores tradicionales del Dr. Arias. La verdadera razón es que fue un golpe militar como muchos que se dieron en América para que las transnacionales controlaran las riquezas naturales de nuestros países, en el caso de Panamá, el Canal. Y así se firmó un Tratado entreguista que prolongó la permanencia de USA en el Canal hasta el 2000 y legalizó las bases militares.
El pueblo realizó una lucha histórica por recuperar la Zona del Canal y no fue el logro de los dictadores militares miembros de la CIA, que sólo transaron demagógicamente con un plebiscito fraudulento. La dictadura creó su brazo civil con el PRD (super estatismo) y tomó como un disfraz las posiciones nacionales y sociales en su versión comunista.
El PRD ha involucionado hacia las instrucciones capitalistas salvajes de organismos internacionales de desestatización, desnacionalización, privatización siguiendo con su metodología clásica de endeudamiento, de despilfarro, corrupción y prepotencia.
Los precios han aumentado, y también la canasta básica, el desempleo se ha mantenido y la pobreza se ha agravado. Ello motivó huelgas, violencia (autonomía universitaria, manifestaciones obreras), quiebras de los productores nacionales y finalmente la pérdida de las elecciones (1999). Es decir no existió modernización sino capitalismo salvaje.
Las tácticas distorsionadas de los organismos internacionales de la reelección y de crear una falsa oposición para dividir al pueblo, y continuar sus antipopulares medidas, le fallaron porque el pueblo que es el que sufre las consecuencias e igual que en otros países, no han aceptado los injustos, antinacionales e impuestos ajustes económicos y quieren un cambio. El pueblo se pronunció por una tercera posición en política económica igual que en Europa y en casi todos los países de América. Todos los candidatos prometieron revisar y cambiar ese tipo de política, hacia un nacionalismo dentro de la globalización, especialmente Mireya Moscoso.
Es el momento de la Unidad por Panamá, donde empresarios auténtica y humanamente modernizados tienen que pensar en su mercado y crear eficiencia con justicia social; y los organismos internacionales ser conscientes que están llevando al mundo al caos, que sus crisis internas provocan desastres en los pobres y que hay que actuar con amor al prójimo por una justicia social. Que para sostener el mundo y sustentar el ambiente futuro es preciso que la economía produzca para el Capital Humano y el Desarrollo Social. Eso es la "Vox Populi Vox Dei".
En 1968 la dictadura militar le dio un golpe de Estado al Dr. Arias a los 11 días de gobierno con la excusa de eliminar a la oligarquía que justamente eran los opositores tradicionales del Dr. Arias. La verdadera razón es que fue un golpe militar como muchos que se dieron en América para que las transnacionales controlaran las riquezas naturales de nuestros países, en el caso de Panamá, el Canal. Y así se firmó un Tratado entreguista que prolongó la permanencia de USA en el Canal hasta el 2000 y legalizó las bases militares.
El pueblo realizó una lucha histórica por recuperar la Zona del Canal y no fue el logro de los dictadores militares miembros de la CIA, que sólo transaron demagógicamente con un plebiscito fraudulento. La dictadura creó su brazo civil con el PRD (super estatismo) y tomó como un disfraz las posiciones nacionales y sociales en su versión comunista.
El PRD ha involucionado hacia las instrucciones capitalistas salvajes de organismos internacionales de desestatización, desnacionalización, privatización siguiendo con su metodología clásica de endeudamiento, de despilfarro, corrupción y prepotencia.
Los precios han aumentado, y también la canasta básica, el desempleo se ha mantenido y la pobreza se ha agravado. Ello motivó huelgas, violencia (autonomía universitaria, manifestaciones obreras), quiebras de los productores nacionales y finalmente la pérdida de las elecciones (1999). Es decir no existió modernización sino capitalismo salvaje.
Las tácticas distorsionadas de los organismos internacionales de la reelección y de crear una falsa oposición para dividir al pueblo, y continuar sus antipopulares medidas, le fallaron porque el pueblo que es el que sufre las consecuencias e igual que en otros países, no han aceptado los injustos, antinacionales e impuestos ajustes económicos y quieren un cambio. El pueblo se pronunció por una tercera posición en política económica igual que en Europa y en casi todos los países de América. Todos los candidatos prometieron revisar y cambiar ese tipo de política, hacia un nacionalismo dentro de la globalización, especialmente Mireya Moscoso.
Es el momento de la Unidad por Panamá, donde empresarios auténtica y humanamente modernizados tienen que pensar en su mercado y crear eficiencia con justicia social; y los organismos internacionales ser conscientes que están llevando al mundo al caos, que sus crisis internas provocan desastres en los pobres y que hay que actuar con amor al prójimo por una justicia social. Que para sostener el mundo y sustentar el ambiente futuro es preciso que la economía produzca para el Capital Humano y el Desarrollo Social. Eso es la "Vox Populi Vox Dei".