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La importancia de la conservación


En 1980, el Wold Wide Fund for Nature, publicó un libro que proponía una estrategia para la conservación, este libro fue publicado en 1991 por esta misma entidad. Además, por The World Conservation Union y The United Nations Envinoment Programme: al iniciarse un nuevo siglo el enfoque de este plan de acción para la supervivencia de nuestro planeta y sus habitantes mantiene su vigencia, ya que explica primeramente los temas de la conservación y el desarrollo económico y social, en segundo lugar se adentra en los problemas de la actividad humana, tales como los bosques, océanos, explotaciones agropecuarias y la industria y comercio y la tercera parte final nos orienta acerca de la implementación de las estrategias que se propone, dándonos algunas soluciones.
Como una contribución el ciudadano común, queremos en esta ocasión ver algunos de estos temas de manera que no queden en el olvido o que solamente sean de conocimiento de los técnicos y profesionales del sector, porque conservar nuestro planeta es tarea de todos y todos los temas están ligados entre sí y todos demandan soluciones y nuestras acciones en conjunto y ninguna nación o grupo puede triunfar actuando por si sólo. Hay que recordar que cualquier estrategia es una guía y no una receta, ya que las sociedades humanas difieren grandemente en cultura, historia, religión, política, instituciones y tradiciones. También diferimos en riqueza, calidad de vida y condiciones ambientales, es más muchos no están conscientes de estas diferencias.
Lo primero que debemos conocer es acerca de la capacidad que tiene el planeta Tierra de los recurso como aire, agua, suelo, minerales, plantas y animales. El impacto que hagamos a la tierra va a depender del número de personas que existan y cuánto de esos recursos usen ellos. La capacidad de la tierra puede ser aumentado por la agricultura o tecnología, pero casi siempre con el resultado de que se reduce la diversidad biológica e interrumpiendo los procesos ecológicos.
De todos modos, el aumento no es indefinido, es limitado por la habilidad de la naturaleza de recuperarse o de absorver los desechos con seguridad. Pero creemos que nuestra civilización está en riesgo, porque estamos desperdiciando nuestros recursos y acabando con los sistemas naturales.
Desde la Revolución Industrial en 1,700 la humanidad a crecido ¡8 veces! La población actual unos 6 billones, está usando un 40% de la energía del sol que producen las plantas en la Tierra. La productividad industrial ha crecido 100 veces en los últimos 100 años y en el uso del agua en los últimos 200 años ha crecido en 100 hasta 3,600 kms cúbicos por año y se han perdido 6 millones de kilómetros de bosques y podríamos seguir enumerando casos. Por ello se impone cambiar y terminar de hablar de desarrollo y medio ambiente, como si siempre estuvieran en oposición. De allí la palabra sostenible se ha convertido en un principio para todos. Pero todos hablan de sostenibilidad, y ¿qué significa esto? Lo más sencillo y práctico nos indica que sostenible "es una actividad que puede continuar por siempre" Si aplicamos este concepto la actividad no pondrá en peligro la misma actividad en el futuro, por ejemplo la caza de ballenas, no ha sido sostenible porque se ha cazado más de lo que se puede reproducir, para hacerla económicamente viable. Asimismo una sociedad sostenible es una que no pone en peligro el aire, agua, suelo, plantas y animales, sobre cuyo bienestar dependen.
En definitiva "desarrollo sostenible" se refiere mejorar la calidad de vida, mientras vivamos dentro de la capacidad del ecosistema. Hay que recordar que nada de naturaleza física puede crecer indefinidamente. Las actividades humanas deben ser manejadas de forma integrada de manera que no cause pérdidas innecesarias del ecosistema natural, no reduzca la productividad de las tierras agrícolas, bosques ó lugares de pesca y que protejan el suelo, la capa vegetal y los recursos del agua. El uso de los recursos renovables debe mantenerse dentro de su capacidad.
Un aspecto importante que debemos considerar son los costos sociales, ya que normalmente se toman en cuenta por las empresas, los costos de producción (materiales, mano de obra transporte etc.). Sin embargo esto para nosotros no refleja los verdaderos costos. El costo social de un producto es difícil de estimar, pero debe incluir los costos medio ambientales, que es el costo impuesto a la sociedad a través del daño que se causa el ecosistema y otros recursos. Como resultado de la degradación y población. Por ejemplo, si los que explotan un bosque alteran el ecosistema de manera que el bosque rinda menos que antes, estamos reduciendo la factura producción de madera.
Es importante conocer las necesidades actuales las acciones que pueden ayudarnos a estabilizar el crecimiento y moderar el consumo. Lo primero que debemos considerar en este aspecto es el crecimiento desmedido de la población lo que crea una enorme demanda con los recursos de la Tierra. Nuestra alimentación depende aún de plantas y animales y que la tierra y el agua deben sostener.
Todo esto en realidad proviene de la agricultura, la cual ha alterado como nadie, el ambiente natural. Así mismo el consumo de energía aumenta y con ella la polución. Como la energía se produce en gran parte quemando combustibles fósil (Carbón, Petróleo) La emisión de dióxido de carbono es constante.
Entre más desarrollo, más polución. Así mismo, naturalmente, los países más pobres tienden a tener una tasa de mayor crecimiento poblacional, eso crea presiones sobre los bosques, mares y otras reservas que se explotan para poder dar soluciones a la población. Para evitar este ciclo, es necesario, mantener en niveles aceptables el crecimiento de la población, la planificación familiar, mejorando los estándares de salud y educación. Además tratar de regular y reducir el consumo, tratar de cambiar los patrones de consumo y fijar tasas e impuestos al que más usa energía y otros recursos de manera de estimularlos a ser más eficientes y mejorar su tecnología.

101 años de Panamá América

 
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