La información es poder
Ahora que el tema de la Caja de Seguro Social cobra vigencia, en virtud de que se ha nombrado una comisión para que estudie las opciones que existen para que la institución pueda garantizar en el futuro las prestaciones sociales y económicas, recordamos a un profesor español que nos decía que el tema de los medicamentos en la seguridad social sólo se podría controlar si disponíamos de información, y con insistencia nos manifestaba que "información es poder".
La ley de medicamentos de reciente aprobación, tiene como objetivo racionalizar el gasto de las medicinas, controlando o disminuyendo el costo de las mismas, lo cual nos parece fabuloso, sin embargo, las leyes solamente tienen la facultad de influir en las actitudes de las personas en la medida que se incumpla con lo dispuesto, de lo contrario, podemos hacer todo cuanto queramos siempre y cuando estemos dentro del margen de la ley. Si pretendemos disminuir el costo de los medicamentos, es necesario que complementario a ley, debemos influir en las actitudes de quiénes son los ordenadores de los gastos de medicinas.
En España se dice que el Estado representa un 80% de la demanda de medicamentos, en consecuencia, tiene un gran poder para influir en la toma de decisiones de los precios de éstos; entendemos que en Panamá tenemos una situación similar, aunque por el tamaño de nuestro mercado, no podemos imponerle a empresas transnacionales los precios, no obstante, con información podemos racionalizar el gasto de medicinas.
El mayor componente de los gastos de medicinas se origina cuando visitamos el médico, de tal forma, que si el galeno hace una buena clínica y se disminuye la frecuencia con que ese paciente regresa a la consulta, estaremos disminuyendo los costos. La única forma de demostrar la eficiencia del médico en cuanto a la prescripción de sus medicamentos, es con información, de tal suerte que los esfuerzos que hagamos por contar con un sistema de información para que nos ayude a controlar las medicinas vale la pena, habida cuenta que entre el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social tienen un presupuesto de varios millones de balboas, y los recursos que se empleen en diseñar un sistema de información gerencial tienen plena justificación.
En nuestro país, con frecuencia se contratan consultores para que analicen algunos temas especializados de nuestras instituciones, los que deben aportar propuestas que sean viables y las instituciones asumir el compromiso de ponerlas en práctica, por lo tanto, los consultores deben abordar los problemas estructurales que afectan una situación y presentar soluciones estratégicas. Una consultoría, para que diseñe un sistema de información que controle el uso de medicamentos, sería una magnifica inversión, porque estamos seguro que los ahorros que se producirían, justificarían con creces los costos de la misma.
Si a los médicos les pudiéramos señalar que sus prescripciones son costosas, que sus pacientes regresan con frecuencia a la consulta, que los días estancias de sus pacientes rebasan las normas establecidas, que las prescripciones se asocian a un determinado laboratorio, si reconocemos algunos incentivos a los médicos que incurren en menos costos de medicamentos, estos elementos se constituyen en la fuerza moral para inducir al galeno hacer una buena clínica, con excelentes resultados tanto para el sistema como para el paciente.
En estos momentos, en que todos los panameños estamos invitados a que aportemos ideas para preservar una de las instituciones más preciadas, como lo es la Caja de Seguro Social, esta es una opción para mejorar la administración de la institución, que aunado al aumento de los rendimientos de la reserva, mejorar el sistema de recaudación y el desempeño de los empleados, serán alternativas que deberán ser consideradas por la comisión que estudie el futuro de la Caja.
Información es poder, coincidimos con esta aseveración de aceptación general, ya que las grandes potencias por lograr hegemonía, centran sus luchas en ésta. El único camino que nos queda para introducir cambios culturales en la prescripción de medicamentos es la información.
La ley de medicamentos de reciente aprobación, tiene como objetivo racionalizar el gasto de las medicinas, controlando o disminuyendo el costo de las mismas, lo cual nos parece fabuloso, sin embargo, las leyes solamente tienen la facultad de influir en las actitudes de las personas en la medida que se incumpla con lo dispuesto, de lo contrario, podemos hacer todo cuanto queramos siempre y cuando estemos dentro del margen de la ley. Si pretendemos disminuir el costo de los medicamentos, es necesario que complementario a ley, debemos influir en las actitudes de quiénes son los ordenadores de los gastos de medicinas.
En España se dice que el Estado representa un 80% de la demanda de medicamentos, en consecuencia, tiene un gran poder para influir en la toma de decisiones de los precios de éstos; entendemos que en Panamá tenemos una situación similar, aunque por el tamaño de nuestro mercado, no podemos imponerle a empresas transnacionales los precios, no obstante, con información podemos racionalizar el gasto de medicinas.
El mayor componente de los gastos de medicinas se origina cuando visitamos el médico, de tal forma, que si el galeno hace una buena clínica y se disminuye la frecuencia con que ese paciente regresa a la consulta, estaremos disminuyendo los costos. La única forma de demostrar la eficiencia del médico en cuanto a la prescripción de sus medicamentos, es con información, de tal suerte que los esfuerzos que hagamos por contar con un sistema de información para que nos ayude a controlar las medicinas vale la pena, habida cuenta que entre el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social tienen un presupuesto de varios millones de balboas, y los recursos que se empleen en diseñar un sistema de información gerencial tienen plena justificación.
En nuestro país, con frecuencia se contratan consultores para que analicen algunos temas especializados de nuestras instituciones, los que deben aportar propuestas que sean viables y las instituciones asumir el compromiso de ponerlas en práctica, por lo tanto, los consultores deben abordar los problemas estructurales que afectan una situación y presentar soluciones estratégicas. Una consultoría, para que diseñe un sistema de información que controle el uso de medicamentos, sería una magnifica inversión, porque estamos seguro que los ahorros que se producirían, justificarían con creces los costos de la misma.
Si a los médicos les pudiéramos señalar que sus prescripciones son costosas, que sus pacientes regresan con frecuencia a la consulta, que los días estancias de sus pacientes rebasan las normas establecidas, que las prescripciones se asocian a un determinado laboratorio, si reconocemos algunos incentivos a los médicos que incurren en menos costos de medicamentos, estos elementos se constituyen en la fuerza moral para inducir al galeno hacer una buena clínica, con excelentes resultados tanto para el sistema como para el paciente.
En estos momentos, en que todos los panameños estamos invitados a que aportemos ideas para preservar una de las instituciones más preciadas, como lo es la Caja de Seguro Social, esta es una opción para mejorar la administración de la institución, que aunado al aumento de los rendimientos de la reserva, mejorar el sistema de recaudación y el desempeño de los empleados, serán alternativas que deberán ser consideradas por la comisión que estudie el futuro de la Caja.
Información es poder, coincidimos con esta aseveración de aceptación general, ya que las grandes potencias por lograr hegemonía, centran sus luchas en ésta. El único camino que nos queda para introducir cambios culturales en la prescripción de medicamentos es la información.