La inseguridad jurídica
La prensa extranjera comienza a reportar el manejo inconsistente que evidencian algunos funcionarios estatales, lo que está produciendo cambios en las reglas del juego que, a su vez, se traduce en una mayor inseguridad jurídica. Un reportaje de la periodista Frances Robles en la edición del 24 de julio del diario The Miami Herald, revela los detalles de lo sucedido con la empresa Bell South y los intentos de la compañía TRICOM de competir sin pagar por el derecho. La compañía asentada en la República Dominicana con capital mexicano, pretende instalar un sistema de radio troncal que rivaliza con el sistema de telefonía celular. Avances tecnológicos facilitan la operación de sistemas troncales que se asemejan a los teléfonos celulares.
La TRICOM, que cuenta entre sus accionistas a poderosos e influyentes empresarios panameños, estaba a punto de poner a funcionar un sistema para competir con Bell South y Cable and Wireless, obviando el pago de los $144 millones que las dos empresas pagaron por el derecho de operar la telefonía celular.
El Ente Regulador, como bien reporta el Miami Herald, se hizo de la vista gorda, aduciendo que TRICOM no había violado la ley, a pesar de que saben que los dueños de las frecuencias celulares están protegidos hasta el año 2007.
No entendemos la actitud asumida por el Ente, porque lo que ven los inversionistas locales e internacionales es que en Panamá no se respetan las leyes ni los contratos y lo que impera es la inseguridad jurídica. Malas noticias para un país que busca atraer el capital extranjero. Instamos al Ejecutivo a poner orden haciendo respetar los contratos previamente acordados. Después del 2007 se abrirán a licitación y concesión dos nuevas frecuencias para telefonía celular donde podrán participar todos los interesados.
El gobierno arnulfista enfrenta graves acusaciones de nepotismo y corrupción, por lo que no queremos creer que los directivos de TRICOM pensaron que el tráfico de influencias sería la llave para apoderarse de un negocio muy rentable sin pagar por el derecho.
La TRICOM, que cuenta entre sus accionistas a poderosos e influyentes empresarios panameños, estaba a punto de poner a funcionar un sistema para competir con Bell South y Cable and Wireless, obviando el pago de los $144 millones que las dos empresas pagaron por el derecho de operar la telefonía celular.
El Ente Regulador, como bien reporta el Miami Herald, se hizo de la vista gorda, aduciendo que TRICOM no había violado la ley, a pesar de que saben que los dueños de las frecuencias celulares están protegidos hasta el año 2007.
No entendemos la actitud asumida por el Ente, porque lo que ven los inversionistas locales e internacionales es que en Panamá no se respetan las leyes ni los contratos y lo que impera es la inseguridad jurídica. Malas noticias para un país que busca atraer el capital extranjero. Instamos al Ejecutivo a poner orden haciendo respetar los contratos previamente acordados. Después del 2007 se abrirán a licitación y concesión dos nuevas frecuencias para telefonía celular donde podrán participar todos los interesados.
El gobierno arnulfista enfrenta graves acusaciones de nepotismo y corrupción, por lo que no queremos creer que los directivos de TRICOM pensaron que el tráfico de influencias sería la llave para apoderarse de un negocio muy rentable sin pagar por el derecho.