La insensatez de los perdedores
Estimados copartidarios, Víctor Julio y Marco Ameglio, en principio, debo aclararles que no envío estos señalamientos, mediante carta, a sus respectivos apartados porque el tema ustedes lo ventilaron en los medios de comunicación y el derecho de criticarles su comportamiento con el partido me lo concede el ser miembro activo con cierto grado de participación, no sólo en elecciones como las de 1994 y 1999, sino en la concentración realizada por el Dr. Arias en Tolé, en abril de 1964; posteriormente, junto a mi finado padre quien era miembro del Frente Unido en las elecciones de mayo de 1968 y hoy, convencional por el Circuito 8-9.
Señores, todos los que nos inscribimos en un partido político lo hacemos por nobles razones, y es justo que aspiremos a puestos de elección para que conjuntamente con el mismo, lleguemos a gobernar la Nación, que es el objetivo principal de toda agrupación política.
Sin embargo, no puedo quedarme callado cuando ustedes empañan con mentiras un proceso, poniendo en peligro lo que con tanto sacrificio y paciencia hemos logrado, ganando los espacios en el camino, consolidando por primera vez, después de tantos años y al lado de nuestros aliados naturales, un verdadero gobierno arnulfista y su futuro, por causa de unas aspiraciones que, aunque justas y con derecho, carentes del suficiente calor y apoyo.
Estoy seguro que ustedes, al igual que yo, tuvieron paciencia, tenacidad y convicción en nuestros postulados, manteniéndose firmes en oposición y haciéndole la lucha a la dictadura con los medios disponibles a su alcance. Muchos así lo hicieron, otros fueron más lejos y perdieron la vida.
A usted, joven Ameglio, alguien con fines preconcebidos le calentó las orejas; medite sobre sus últimas participaciones (llanero solitario en 1994 y por residuos en 1999). Mientras otros legisladores de su circuito demuestran mayor poder de convocatoria, usted desciende. No obstante, su futuro político dentro del partido es halagador, pero éste no es su momento para tan alta designación. Con referencia a su futuro, por favor no lo bote al canasto realizando declaraciones tan desafortunadas y menos en un medio de comunicación del PRD, como es el programa de Domplín. Si este consejo no le da ni frío ni calor, desde mi silla de convencional le doy un adiós.
222...no puedo quedarme callado cuando ustedes empañan con mentiras un proceso, poniendo en peligro lo que con tanto sacrificio y paciencia hemos logrado...
A usted Ing. Juliao, le adornan indiscutibles cualidades; pero en política tiene fuertes limitaciones. Sobre ellas debió meditar antes de lanzarse en esta aventura. Con usted seré más enfático por todas las altas posiciones que nuestro gobierno y dentro del partido le ha distinguido la Sra. Mireya Moscoso R., presidenta de la República y del Partido Arnulfista.
A nadie se le ha torcido el brazo, y la prueba de ello es que en la institución para la cual sirvo, soy el superior inmediato del Sr. Freddy Adames, convencional por San Miguelito y ahí nadie lo ha cuestionado por el apoyo abierto a su candidatura. Convido al Sr. Adames que públicamente me desmienta.
Para terminar les digo: Sólo la alianza garantiza el triunfo, el mantenerla es responsabilidad de todos y con mucho respeto, ustedes no son garantía para ello. La presidenta del partido como el Directorio Nacional tienen la responsabilidad de mantenerla a sangre y fuego.
*Convencional del 8-9
Señores, todos los que nos inscribimos en un partido político lo hacemos por nobles razones, y es justo que aspiremos a puestos de elección para que conjuntamente con el mismo, lleguemos a gobernar la Nación, que es el objetivo principal de toda agrupación política.
Sin embargo, no puedo quedarme callado cuando ustedes empañan con mentiras un proceso, poniendo en peligro lo que con tanto sacrificio y paciencia hemos logrado, ganando los espacios en el camino, consolidando por primera vez, después de tantos años y al lado de nuestros aliados naturales, un verdadero gobierno arnulfista y su futuro, por causa de unas aspiraciones que, aunque justas y con derecho, carentes del suficiente calor y apoyo.
Estoy seguro que ustedes, al igual que yo, tuvieron paciencia, tenacidad y convicción en nuestros postulados, manteniéndose firmes en oposición y haciéndole la lucha a la dictadura con los medios disponibles a su alcance. Muchos así lo hicieron, otros fueron más lejos y perdieron la vida.
A usted, joven Ameglio, alguien con fines preconcebidos le calentó las orejas; medite sobre sus últimas participaciones (llanero solitario en 1994 y por residuos en 1999). Mientras otros legisladores de su circuito demuestran mayor poder de convocatoria, usted desciende. No obstante, su futuro político dentro del partido es halagador, pero éste no es su momento para tan alta designación. Con referencia a su futuro, por favor no lo bote al canasto realizando declaraciones tan desafortunadas y menos en un medio de comunicación del PRD, como es el programa de Domplín. Si este consejo no le da ni frío ni calor, desde mi silla de convencional le doy un adiós.
222...no puedo quedarme callado cuando ustedes empañan con mentiras un proceso, poniendo en peligro lo que con tanto sacrificio y paciencia hemos logrado...
A usted Ing. Juliao, le adornan indiscutibles cualidades; pero en política tiene fuertes limitaciones. Sobre ellas debió meditar antes de lanzarse en esta aventura. Con usted seré más enfático por todas las altas posiciones que nuestro gobierno y dentro del partido le ha distinguido la Sra. Mireya Moscoso R., presidenta de la República y del Partido Arnulfista.
A nadie se le ha torcido el brazo, y la prueba de ello es que en la institución para la cual sirvo, soy el superior inmediato del Sr. Freddy Adames, convencional por San Miguelito y ahí nadie lo ha cuestionado por el apoyo abierto a su candidatura. Convido al Sr. Adames que públicamente me desmienta.
Para terminar les digo: Sólo la alianza garantiza el triunfo, el mantenerla es responsabilidad de todos y con mucho respeto, ustedes no son garantía para ello. La presidenta del partido como el Directorio Nacional tienen la responsabilidad de mantenerla a sangre y fuego.
*Convencional del 8-9