La leche y el Año de la Nutrición
De acuerdo a la Ley No. 35 del 6 de julio de 1995, sobre el programa de distribución del vaso de leche y galleta nutricional o cremas enriquecidas, para 1999 se debieron haber dedicado no menos de 19 millones de balboas para la "nutrición escolar". Con ellos se dotaría de leche, galleta nutricional o crema, a miles de niños lacerados por la desnutrición. Ni el gobierno de Pérez Balladares ni el de Moscoso han logrado cumplir con ese mandato legal.
El Programa de Distribución del Vaso de Leche y la Galleta Nutricional o Cremas Nutritivas Enriquecidas fue creado por el gobierno anterior para atacar el mal de la desnutrición infantil, con la cual es imposible lograr educar a nuestra niñez. Bajo el programa, para 1999 todos los centros oficiales de educación pre escolar y primaria del país deberían recibir estos alimentos.
Durante los años de Pérez Balladares, los recursos asignados a este programa, primero aumentaron y luego disminuyeron. Y peor aún, mientras disminuían la distribución de estos alimentos se comenzó a limitar a las áreas urbanas, dejando de proveer a los centros educativos en lugares remotos.
Se esperaba que el gobierno de Mireya Moscoso tomara rápidamente cartas en el asunto, habida cuenta de sus compromisos electorales en materia de salud y educación. En este sentido, fue muy bien recibido el Decreto Ejecutivo No. 18 de 2 de febrero de 2000, por el cual se proclamó este año el "de la Nutrición en la República de Panamá".
Empero, según la doctora Ella Fergunson, directora Nacional de Nutrición, el programa cuenta para este año con un presupuesto que no alcanza los diez millones de dólares. Recientemente se dio a conocer un acuerdo entre el ministro de Desarrollo Agropecuario, Luis Alejandro Posse, y los sectores productivos de leche del país para aumentar en unos dos millones de dólares el presupuesto del programa escolar del vaso de leche infantil.
Puede que ese acuerdo le gane simpatías al gobierno con los productores de leche, pero en el fondo los políticos siguen poniendo parches en vez de aportar soluciones permanentes a los problemas del país. Según admitió la propia doctora Fergunson, "si nosotros quisiéramos realmente cumplir a cabalidad con este programa tendríamos que llevarlo a los 20 millones de dólares".
Si realmente creyeran en lo que dijeron para alcanzar el poder y que cotidianamente repiten los funcionarios del gobierno de Mireya Moscoso, estamos seguros que podrían encontrar fondos suficientes para dotar este programa en forma permanente. Dejen la retórica y demuestren sus manifestadas buenas intenciones con sus acciones.
El Programa de Distribución del Vaso de Leche y la Galleta Nutricional o Cremas Nutritivas Enriquecidas fue creado por el gobierno anterior para atacar el mal de la desnutrición infantil, con la cual es imposible lograr educar a nuestra niñez. Bajo el programa, para 1999 todos los centros oficiales de educación pre escolar y primaria del país deberían recibir estos alimentos.
Durante los años de Pérez Balladares, los recursos asignados a este programa, primero aumentaron y luego disminuyeron. Y peor aún, mientras disminuían la distribución de estos alimentos se comenzó a limitar a las áreas urbanas, dejando de proveer a los centros educativos en lugares remotos.
Se esperaba que el gobierno de Mireya Moscoso tomara rápidamente cartas en el asunto, habida cuenta de sus compromisos electorales en materia de salud y educación. En este sentido, fue muy bien recibido el Decreto Ejecutivo No. 18 de 2 de febrero de 2000, por el cual se proclamó este año el "de la Nutrición en la República de Panamá".
Empero, según la doctora Ella Fergunson, directora Nacional de Nutrición, el programa cuenta para este año con un presupuesto que no alcanza los diez millones de dólares. Recientemente se dio a conocer un acuerdo entre el ministro de Desarrollo Agropecuario, Luis Alejandro Posse, y los sectores productivos de leche del país para aumentar en unos dos millones de dólares el presupuesto del programa escolar del vaso de leche infantil.
Puede que ese acuerdo le gane simpatías al gobierno con los productores de leche, pero en el fondo los políticos siguen poniendo parches en vez de aportar soluciones permanentes a los problemas del país. Según admitió la propia doctora Fergunson, "si nosotros quisiéramos realmente cumplir a cabalidad con este programa tendríamos que llevarlo a los 20 millones de dólares".
Si realmente creyeran en lo que dijeron para alcanzar el poder y que cotidianamente repiten los funcionarios del gobierno de Mireya Moscoso, estamos seguros que podrían encontrar fondos suficientes para dotar este programa en forma permanente. Dejen la retórica y demuestren sus manifestadas buenas intenciones con sus acciones.