La ley Mitch-ICC
Las imágenes de destrozo del Huracán Mitch, siempre presentes, especialmente en los familiares que desaparecieron y en los que sufrieron en carne propia, uno de los peores fenómenos en la historia del mundo, irónicamente ayudaron a mover los corazones de 309 congresistas de EEUU para que aprobaran la ley conocida en Washington como ICC La Iniciativa de la Cuenca de Caribe. La ley permitirá la entrada libre de aranceles a Estados Unidos de hasta 250 millones de tejidos elaborados en los países de la Cuenca del Caribe y Centroamérica, siempre y cuando de que la tela haya sido confeccionada con hilasa estadounidense. La vigencia de la ley, la cual podría ser firmada por el presidente Bill Clinton en los próximos 45 días comenzará el 1 de Octubre del 2000 y durará hasta el 30, de prórroga por cuatro años más.
Mitch se convierte en el tema: Con la aprobación del Tratado de Libre Comercio firmado en 1994 entre EEUU, Canadá y México numerosos inversionistas extranjeros optaron por establecer operaciones en México en vez de Centroamérica. Así se perdieron miles y miles de trabajos, negándole de un plumazo a Centroamérica su capacidad de exportar al país más rico del mundo. Los gobernantes del área de entonces buscaron cómo cabildear en Washington para obtener beneficios en Estados Unidos, intentos que resultaron infructíferos. Pero en septiembre de 1998, el Huracán Mitch azotó Centroamérica, causando miles de muertes y destrucción masiva. El mundo entero se volcó a ayudar a la región y el gobierno de Estados Unidos presidido por Bill Clinton anunció que además de la ayuda de emergencia establecería un programa de ayuda sostenida para el área, el cual comenzaría con la creación de un programa que le diera entrada libre de impuestos a las exportaciones textiles centroamericanas siempre y cuando estas tuvieran un cierto componente norteamericano.
El rol de los presidentes Flores, Alemán y el BCIE: Cuatro de los cinco Presidentes Centroamericanos (1), liderados por Carlos Flores de Honduras y Arnoldo Alemán de Nicaragua, se movilizaron a Washington para cabildear de forma unida con el objetivo de lograr que ambas cámaras legislativas de EEUU, el Congreso y el Senado controladas por el Partido Republicano apoyaran la iniciativa Clinton. Los esfuerzos de los Presidentes Centroamericanos fueron reforzados por delegaciones de empresarios privados de todos los países del área así como del Banco Centroamericano de Integración Económica, el cual invirtió recursos significativos en asegurarse que el ICC se convirtiera en una realidad. (1) El Presidente de Guatemala, Alvaro Arzú, inexplicablemente no asistió a las reuniones en Washington.
Se espera que con la aprobación de la ICC se crearán, a través de Centroamérica, más de 250,000 empleos directos en la industria textil y un número significante de empleos en otras industrias como la del transporte (marítimo, terrestre o aéreo). Adicionalmente se espera que las exportaciones de todos los países centroamericanos se dupliquen En un período de tres años. Sólo en El Salvador, según el Ministro de Economía Miguel Lacayo, se crearán entre 75,000 a 100,000 empleos, así como la triplicación de las exportaciones de su país.
Boom en la construcción de parques y zonas industriales: Los dueños de parques y zonas industriales que están a máxima capacidad, serán los primeros beneficiados con la aprobación del ICC, vías mejores rentas y al no poder la demanda anticipada vendrá un boom en el desarrollo y construcción de parques y zonas industriales, especialmente en aquellas zonas industriales en puntos estratégicos y de acceso rápido a puertos y aeropuertos.
Una Centroamérica dividida jamás conseguirá el TLC con EEUU: El ICC abre las puertas a un posible tratado de libre comercio entre EEUU y Centroamérica y así está planteado en el documento que firmará el Presidente Clinton como ley.
Es importante traer esto a la atención del lector, porque lamentablemente, Centroamérica está dividida en dos actualmente. Por un lado están Costa Rica y Honduras, por otro lado Nicaragua y Guatemala, mientras que El Salvador, espera ver qué curso de acción toma.
Líderes del Congreso y Senado de EEUU dicen estar dispuestos a apoyar un TLC con Centroamérica, siempre y cuando, la administración Clinton así lo proponga. La administración está lista para negociar el TLC con Centroamérica, dividida en dos o tres, no está en posición de negociar con EEUU. Por eso se les hace un llamado a los Presidentes del área y muy especialmente al presidente Francisco Flores de El Salvador, que tome el liderazgo de unir al resto de sus colegas por el bien de todos los centroamericanos.
Roberto J. Arguello fue miembro de la Comisión Hispana Republicana del Senado de EEUU 1988-1996.
Mitch se convierte en el tema: Con la aprobación del Tratado de Libre Comercio firmado en 1994 entre EEUU, Canadá y México numerosos inversionistas extranjeros optaron por establecer operaciones en México en vez de Centroamérica. Así se perdieron miles y miles de trabajos, negándole de un plumazo a Centroamérica su capacidad de exportar al país más rico del mundo. Los gobernantes del área de entonces buscaron cómo cabildear en Washington para obtener beneficios en Estados Unidos, intentos que resultaron infructíferos. Pero en septiembre de 1998, el Huracán Mitch azotó Centroamérica, causando miles de muertes y destrucción masiva. El mundo entero se volcó a ayudar a la región y el gobierno de Estados Unidos presidido por Bill Clinton anunció que además de la ayuda de emergencia establecería un programa de ayuda sostenida para el área, el cual comenzaría con la creación de un programa que le diera entrada libre de impuestos a las exportaciones textiles centroamericanas siempre y cuando estas tuvieran un cierto componente norteamericano.
El rol de los presidentes Flores, Alemán y el BCIE: Cuatro de los cinco Presidentes Centroamericanos (1), liderados por Carlos Flores de Honduras y Arnoldo Alemán de Nicaragua, se movilizaron a Washington para cabildear de forma unida con el objetivo de lograr que ambas cámaras legislativas de EEUU, el Congreso y el Senado controladas por el Partido Republicano apoyaran la iniciativa Clinton. Los esfuerzos de los Presidentes Centroamericanos fueron reforzados por delegaciones de empresarios privados de todos los países del área así como del Banco Centroamericano de Integración Económica, el cual invirtió recursos significativos en asegurarse que el ICC se convirtiera en una realidad. (1) El Presidente de Guatemala, Alvaro Arzú, inexplicablemente no asistió a las reuniones en Washington.
Se espera que con la aprobación de la ICC se crearán, a través de Centroamérica, más de 250,000 empleos directos en la industria textil y un número significante de empleos en otras industrias como la del transporte (marítimo, terrestre o aéreo). Adicionalmente se espera que las exportaciones de todos los países centroamericanos se dupliquen En un período de tres años. Sólo en El Salvador, según el Ministro de Economía Miguel Lacayo, se crearán entre 75,000 a 100,000 empleos, así como la triplicación de las exportaciones de su país.
Boom en la construcción de parques y zonas industriales: Los dueños de parques y zonas industriales que están a máxima capacidad, serán los primeros beneficiados con la aprobación del ICC, vías mejores rentas y al no poder la demanda anticipada vendrá un boom en el desarrollo y construcción de parques y zonas industriales, especialmente en aquellas zonas industriales en puntos estratégicos y de acceso rápido a puertos y aeropuertos.
Una Centroamérica dividida jamás conseguirá el TLC con EEUU: El ICC abre las puertas a un posible tratado de libre comercio entre EEUU y Centroamérica y así está planteado en el documento que firmará el Presidente Clinton como ley.
Es importante traer esto a la atención del lector, porque lamentablemente, Centroamérica está dividida en dos actualmente. Por un lado están Costa Rica y Honduras, por otro lado Nicaragua y Guatemala, mientras que El Salvador, espera ver qué curso de acción toma.
Líderes del Congreso y Senado de EEUU dicen estar dispuestos a apoyar un TLC con Centroamérica, siempre y cuando, la administración Clinton así lo proponga. La administración está lista para negociar el TLC con Centroamérica, dividida en dos o tres, no está en posición de negociar con EEUU. Por eso se les hace un llamado a los Presidentes del área y muy especialmente al presidente Francisco Flores de El Salvador, que tome el liderazgo de unir al resto de sus colegas por el bien de todos los centroamericanos.
Roberto J. Arguello fue miembro de la Comisión Hispana Republicana del Senado de EEUU 1988-1996.