La Libertad de Prensa en Panamá
"NO HAY personas, ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo". Muy oportuna ha sido la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) del 11 al 14 de marzo, con la asistencia de distinguidos profesionales del periodismo continental. Se celebró este evento cuando penden sobre la libertad de expresión en Panamá, leyes mordaza que, desde el tiempo de la dictadura, han venido ocasionando graves daños a la vida democrática de los panameños; cuando la nación se enfrenta a una reestructuración del Poder Judicial y a la modernización y a los cambios sustanciales en la institución del Seguro Social. Y es, precisamente, en estos momentos en que los medios de comunicación tienen que desempeñar la función que les corresponde, orientar a la comunidad, a fin de que contribuya, efectivamente, en la solución de los problemas nacionales.
El trabajo realizado por la SIP en todo el continente ha sido arduo, sacrificado y lleno de obstáculos; sin embargo, se ha logrado fortalecer los principios democráticos de libertad y justicia social para beneficio de pueblos sometidos a crueles dictaduras, enemigas de la libertad de prensa y de expresión, y culpables de la desaparición y muerte de tantos periodistas en el mundo.
La reunión de medio año de la SIP en Panamá ha tenido lugar en momentos en que el PRD, bajo el liderazgo del presidente Martín Torrijos, tiene en sus manos la dirección de la vida del país y ha prometido, en buena hora, dar a la comunidad una ley para derogar en el menor tiempo posible, las leyes mordaza existentes para que el papel de la prensa panameña pueda cumplirse a cabalidad y libre de persecuciones y de obstáculos.
Luego del gobierno dictatorial que clausuró periódicos y acalló la libre expresión del panameño, las administraciones de Guillermo Endara, Ernesto Pérez Balladares y Mireya Moscoso hicieron muy poco para dar a la nación una genuina ley de prensa para el fortalecimiento de la democracia, la libertad y los derechos humanos. Faltó voluntad política y el deseo de dar a la nación, un instrumento eficaz para salvaguardar ese aspecto tan importante de la vida del país: la Libertad de Expresión.
El presidente Torrijos anunció que su gobierno dará especial atención a tan trascendental problema. Ya hemos escuchado al Ministro de Gobierno y Justicia hablar sobre un proyecto de ley que se presentará al seno de la Asamblea de Diputados para atender las aspiraciones de quienes tienen la responsabilidad de informar y de orientar la opinión pública con objetividad, respeto y credibilidad. Recordemos que en el año 1999, muy próximo a terminar el período de gobierno de Pérez Balladares, el Presidente de la SIP, reunida también en Panamá, decía al mandatario: "Es triste pensar que su legado al dejar la presidencia sea una historia de ataques y leyes que denigran la libertad de prensa y tratan de sofocar su expresión. Es triste pensar que está usted perdiendo la oportunidad de redimirse ante la historia, su pueblo y la comunidad de periodistas, al respaldar una iniciativa que empeora las condiciones en que los medios deben trabajar en Panamá".
Confiamos, sin embargo, en que la Asamblea no aprobará este proyecto en su actual forma y que, en efecto, el gobierno entrante dará marcha atrás y rectificará este exabrupto en provecho de las libertades de la democracia panameña". Ambos tienen el deber de forjar para Panamá la mejor y única ley de prensa: Aquella que no existe". El presidente Torrijos tiene la palabra.
Entre los locales de diversión que se encuentran en el área: Deep Room: Contiguo a la esquina de calle 48 con calle Uruguay, Moods: calle 48 entre calle Uruguay y Aquilino De La Guardia, Opah: calle 47, entre Calle Uruguay y Aquilino De La Guardia, Taberna de Moe: Diagonal a salida de Calle Uruguay, Calle 50
El trabajo realizado por la SIP en todo el continente ha sido arduo, sacrificado y lleno de obstáculos; sin embargo, se ha logrado fortalecer los principios democráticos de libertad y justicia social para beneficio de pueblos sometidos a crueles dictaduras, enemigas de la libertad de prensa y de expresión, y culpables de la desaparición y muerte de tantos periodistas en el mundo.
La reunión de medio año de la SIP en Panamá ha tenido lugar en momentos en que el PRD, bajo el liderazgo del presidente Martín Torrijos, tiene en sus manos la dirección de la vida del país y ha prometido, en buena hora, dar a la comunidad una ley para derogar en el menor tiempo posible, las leyes mordaza existentes para que el papel de la prensa panameña pueda cumplirse a cabalidad y libre de persecuciones y de obstáculos.
Luego del gobierno dictatorial que clausuró periódicos y acalló la libre expresión del panameño, las administraciones de Guillermo Endara, Ernesto Pérez Balladares y Mireya Moscoso hicieron muy poco para dar a la nación una genuina ley de prensa para el fortalecimiento de la democracia, la libertad y los derechos humanos. Faltó voluntad política y el deseo de dar a la nación, un instrumento eficaz para salvaguardar ese aspecto tan importante de la vida del país: la Libertad de Expresión.
El presidente Torrijos anunció que su gobierno dará especial atención a tan trascendental problema. Ya hemos escuchado al Ministro de Gobierno y Justicia hablar sobre un proyecto de ley que se presentará al seno de la Asamblea de Diputados para atender las aspiraciones de quienes tienen la responsabilidad de informar y de orientar la opinión pública con objetividad, respeto y credibilidad. Recordemos que en el año 1999, muy próximo a terminar el período de gobierno de Pérez Balladares, el Presidente de la SIP, reunida también en Panamá, decía al mandatario: "Es triste pensar que su legado al dejar la presidencia sea una historia de ataques y leyes que denigran la libertad de prensa y tratan de sofocar su expresión. Es triste pensar que está usted perdiendo la oportunidad de redimirse ante la historia, su pueblo y la comunidad de periodistas, al respaldar una iniciativa que empeora las condiciones en que los medios deben trabajar en Panamá".
Confiamos, sin embargo, en que la Asamblea no aprobará este proyecto en su actual forma y que, en efecto, el gobierno entrante dará marcha atrás y rectificará este exabrupto en provecho de las libertades de la democracia panameña". Ambos tienen el deber de forjar para Panamá la mejor y única ley de prensa: Aquella que no existe". El presidente Torrijos tiene la palabra.
Entre los locales de diversión que se encuentran en el área: Deep Room: Contiguo a la esquina de calle 48 con calle Uruguay, Moods: calle 48 entre calle Uruguay y Aquilino De La Guardia, Opah: calle 47, entre Calle Uruguay y Aquilino De La Guardia, Taberna de Moe: Diagonal a salida de Calle Uruguay, Calle 50