La libertad de prensa es una conquista
Las elecciones, el pasado 3 de mayo, ocultaron un poco la celebración del 19avo Día Internacional de la Libertad de Prensa. La historia, sin embargo, nos ha mostrado que la libertad de prensa es una conquista que merece toda nuestra atención.
Una conquista, en primer lugar, contra la arbitrariedad. Frente a la censura, la libertad de prensa se obtuvo solo después de un largo combate. En Francia, hubo que esperar hasta la ley del 29 de julio de 1881 para que la libertad de prensa se conviertiera en un principio republicano. Sin embargo, un siglo antes, había sido defendida arduamente por los filósofos de las Luces. “Yo no comparto sus ideas -escribía en aquel entonces el libre pensador Voltaire-, pero pelearé para que ustedes puedan expresarlas”.
La libertad de Prensa es también una conquista democrática. Los medios de comunicación animan el debate ciudadano, lo arbitran y lo evalúan. A veces definen el ritmo y son exigentes con los que ejercen responsabilidades. Esta vigilancia sólo traduce las exigencias de la opinión pública, y es que la democracia sólo tiene sentido cuando los que deciden rinden cuentas. Los periodistas son uno de los instrumentos para que nosotros cumplamos con nuestras responsabilidades. Así lo expresó Victor Hugo, “La soberanía del pueblo, el sufragio universal y la libertad de prensa forman un solo cuerpo: la democracia“.
La libertad de prensa es, finalmente, una conquista sobre la globalización de las formas de pensar. El pluralismo de la prensa es un objetivo de valor universal. En un mundo en cambios perpetuos, donde las fuentes de información son múltiples, la misión del periodista es la de describir la actualidad, seleccionando y jerarquizando sus informaciones. Si Internet puede favorecer la expresión directa, y quizás la democracia participativa, parece importante subrayar que un ‘blog’ no tiene el mismo valor que un diario, que una radio o que un canal de televisión.
La deontología y la búsqueda de información fidedigna, también son garantías contra los desvíos de la libertad de prensa. Esto no puede ser una puerta abierta a la difusión de todas las opiniones cualesquiera que sean. Cualquier información puede difundirse en pocos minutos en todo el planeta sin que su autenticidad sea verificada. Los rumores pueden dañar la reputación de los hombres, debilitar democracias. También jugaron, recientemente, un papel significativo en la crisis financiera, provocando movimientos que afectaron los mercados y, a veces, hasta el juicio de los gobernantes.
Por todas estas razones, era importante celebrar juntos el Día Internacional de la Libertad de Prensa; sobre todo en este momento cuando las violaciones a esta libertad son aún muy numerosas en el mundo entero. Debemos recordar que todavía hay 145 periodistas detenidos en el mundo. Y no queremos ni uno más.
Quiero reafirmar el apego de Francia a este derecho humano fundamental y nuestra movilización por ello, así Francia fue la iniciadora de la adopción en 2006 de la resolución 1738 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la protección de los periodistas en los conflictos armados.