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La misma vaina


Estuve ausente 30 días. Para ponerme prontamente al tanto de lo que sucedió en ese lapso he sostenido unas cinco conversaciones con personas cuyo criterio e imparcialidad respeto. Mi conclusión es la que indico en el título de este escrito. Todo sigue igual. Los adelantos son pocos y los atrasos se multiplican. Asumo que con la aprobación de la ley básica de "estrategia económica" del gobierno, que terminó en un consenso con el PRD, ya la plomera cerrada que le daban a Mireya las clases pudientes habrá amainado.
Por el lado opuesto, los obreros también no cejaban en criticar a la administración mireyista. También los desocupados que podían alquilar autobuses. Panamá salía perdiendo porque en esas circunstancias quién diablo iba a hablar de un clima propicio para las inversiones. Nada ha cambiado. El salario mínimo aprobado fue otra desilusión. Confiaba en que a lo mejor empujara los B/.300 mensuales. Por lo menos soñé que serían los B/265 mentados. Es menos. Pero lo que siempre salió a flote en las mencionadas conversaciones es que la corrupción sigue ahí, como el negro de la canción.
Tengo entendido, por ejemplo, que nada se ha hecho con el asunto de las certificaciones médicas de los tripulantes de nuestra flamante flota mercante en Filipinas; y que renunciaron a la Dra. Moreno de López olímpicamente, mientras los gastos que necesita el Santo Tomás, es decir, el pueblo, son visibles por un muro que se construye alrededor de ese complejo hospitalario -mientras que todos se preguntan quién ganó la licitación de ese muro.
Cuando el Contralor "apartidista" anuncia que va a investigar un grotesco acto corrupto, que implica la friolera de menos de B/.200, en el uso de la imprenta de la CSS, me acuerdo de los relojes Cartier, Punta Mala, avión y helicóptero presidenciales, partidas circuitales, nombramientos dudosos en la Asamblea, y así sucesivamente. Y me pregunto cuál es la razón de la pasión moral, no vista hasta ahora, que despierta este caso de la imprenta. ¿Será porque Jované publicó la lista de morosos empresariales, o porque un notorio dirigente sindical se declaró comunista; o porque los obreros tienen un poquito de mayor influencia en la CSS; o porque algunos no pueden hacer plata por ...? Llene usted los espacios, caro lector.
La declaración del sindicalista me parece poco inteligente y hasta inoportuna. Ya acabó la guerra fría. Metamos el hombro para solucionar problemas dentro de nuestro sistema, el cual admito es extraordinariamente imperfecto. No hay necesidad de involucrar a Fidel en este caso. Resultado: Hasta un dirigente cubano en el exilio ha quedado enredado. Lo de los empresarios es nada nuevo. Se argüirá que no se debió publicar la lista de morosos empresariales porque ello podría afectar la lucha contra el desempleo. Además, la clase pudiente está tratando de orientar al presente gobierno. ¿Quién vendrá en nuestra ayuda sino la empresa privada?
Mientras tanto, los asegurados se verán afectados por el déficit actuarial del fondo de Jubilación, porque nadie se atreve a intentar definir una solución. O se hace lo que quieren los obreros, particularmente los izquierdistoides. O se hace lo que quieren los empresarios, especialmente los más conservadores. No existen alternativas. A mi regreso, no me pregunten por qué insisto que la solución de los problemas nacionales comienza con la reducción de la corrupción a todos los niveles, comenzando entre la clase política. ¿O no?

101 años de Panamá América

 
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