La neumonía atípica, el gobierno y los medios
El 27 de marzo pasado, colmados por la patraña de sumir a la ciudadanía en el temor a un imaginario ataque bioquímico iraquí, en cuyo juego se arrastraba al Ministerio de Salud y la Autoridad del Canal, instamos entonces al gobierno a preocuparse por un peligro real que juzgamos inminente, el arribo a nuestro suelo del virus de la neumonía atípica (SRAS) que entonces había afectado a un millar de personas en una docena de países.
Por fortuna, el ministro de Salud recogió inmediatamente el guante. La semana pasada,anunció la compra de un primer embarque de costosos antibióticos de avanzada, no disponibles en Panamá. Pero no hemos escuchado de medidas preventivas que ya se difunden en otras naciones.
El grado de exposición nuestro es varias veces mayor que cualquier otra nación. Hasta el sábado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había reportado 2,000 infectados con 89 muertes. Hay 800 enfermos y 20 decesos en Hong Kong, 1,190 y 46 respectivamente en China, 101 y 6 en Singapur, 60 y 4 en Viet Nam, 40 enfermos en Europa, 187 en Canadá, 115 en Estados Unidos y 4 en América Latina, entre otros.
Por nuestro suelo pasan en forma masiva, ciudadanos de todo el planeta, tanto por el Canal, como por el aeropuerto, sin contar a los ilícitos. Cada semana entra un estimado de 1,500 chinos de distinta procedencia. Para colmo, tenemos un clima ideal para la proliferación de toda clase de microbios. Las posibilidades de que nos invada el mal son enormes. Y así deben de reconocerlo las autoridades y empezar a colaborar con los medios de comunicación para preparar a la población a enfrentar la amenaza.
¿Alarma? No, realidad. En China, las autoridades de salud están ahora reconociendo como un craso error el no haber coordinado con los medios de comunicación la difusión de información pronta entre los profesionales de la medicina y el público sobre la enfermedad, su tratamiento y su prevención. Para cuando reaccionaron, ya era tarde, y el virus se había empezado a extender por todo el planeta. Li Liming, director del Centro de Control de Enfermedades de China, ha incluso pedido disculpas al mundo cuando dijo: "Pido disculpas al mundo. La coordinación entre los departamentos de sanidad pública y los medios de comunicación oficiales fue pésima". Autoridades de su gobierno, hablan de la ocurrencia de "graves fallas de coordinación a la hora de combatir el SRAS e impedir su propagación al resto del mundo". No cometamos aquí el mismo error.
Por fortuna, el ministro de Salud recogió inmediatamente el guante. La semana pasada,anunció la compra de un primer embarque de costosos antibióticos de avanzada, no disponibles en Panamá. Pero no hemos escuchado de medidas preventivas que ya se difunden en otras naciones.
El grado de exposición nuestro es varias veces mayor que cualquier otra nación. Hasta el sábado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había reportado 2,000 infectados con 89 muertes. Hay 800 enfermos y 20 decesos en Hong Kong, 1,190 y 46 respectivamente en China, 101 y 6 en Singapur, 60 y 4 en Viet Nam, 40 enfermos en Europa, 187 en Canadá, 115 en Estados Unidos y 4 en América Latina, entre otros.
Por nuestro suelo pasan en forma masiva, ciudadanos de todo el planeta, tanto por el Canal, como por el aeropuerto, sin contar a los ilícitos. Cada semana entra un estimado de 1,500 chinos de distinta procedencia. Para colmo, tenemos un clima ideal para la proliferación de toda clase de microbios. Las posibilidades de que nos invada el mal son enormes. Y así deben de reconocerlo las autoridades y empezar a colaborar con los medios de comunicación para preparar a la población a enfrentar la amenaza.
¿Alarma? No, realidad. En China, las autoridades de salud están ahora reconociendo como un craso error el no haber coordinado con los medios de comunicación la difusión de información pronta entre los profesionales de la medicina y el público sobre la enfermedad, su tratamiento y su prevención. Para cuando reaccionaron, ya era tarde, y el virus se había empezado a extender por todo el planeta. Li Liming, director del Centro de Control de Enfermedades de China, ha incluso pedido disculpas al mundo cuando dijo: "Pido disculpas al mundo. La coordinación entre los departamentos de sanidad pública y los medios de comunicación oficiales fue pésima". Autoridades de su gobierno, hablan de la ocurrencia de "graves fallas de coordinación a la hora de combatir el SRAS e impedir su propagación al resto del mundo". No cometamos aquí el mismo error.