La nueva gestión presidencial
Cuando pequeño me decían: "Panamá puente del mundo, corazón del universo"; también escuchaba, "La tierra que une los mares", "El crisol de las razas". Hoy escucho "El panameño" como simbolismo del "juega vivo", se menciona mucho la moralidad de nosotros los panameños y se ha creado el paradigma de la corrupción a tal punto que pareciera que "todos nosotros", de una u otra forma estamos carentes de esa moralidad que se pregona y que en forma consciente o no consciente, hemos caído en esa corrupción. Lo más triste es que cuando hablo de todos me refiero a todos los sectores sociales, económicos y políticos del país. ¿Cuál es el trasfondo de esta breve introducción?.. Simplemente, siento la necesidad de expresar algunas inquietudes, entorno a lo que pareciera ser un error táctico y estratégico del preámbulo de la nueva gestión presidencial.
Existe una expresión popular que dice "toda escoba nueva barre bien", pero con el tiempo esa misma escoba se desgasta, se deteriora y se desecha; sin embargo, desecharla en tiempo oportuno dependerá de la eficiencia y eficacia del conocimiento del programa de mantenimiento existente. Por tal razón, la nueva gestión presidencial debiera primero familiarizarse en el entorno de lo que es la administración pública, ajustar su propuesta de gobierno a esa realidad y dar a conocer en forma amplia clara y diáfana su análisis situacional (diagnóstico), los objetivos y metas viables en esa gestión presidencial, las estrategias del cómo lograrlo, el planeamiento estratégico y los planes operativos para su consecución. Esto requiere conocimiento, capacidad, voluntad de querer hacer y sobre todo principios éticos y morales para reconocer lo que se sabe hacer, lo que se puede hacer y lo que no se sabe hacer. Basándose en esa "honestidad" que tanto se menciona, hay que proceder entonces a reclutar a los más idóneos, dentro del país independientemente de su credo, raza o religión (obviamente dando la prioridad a sus cuadros o correligionarios de su alianza partidista). Dentro de mi ingenuidad política, creo que ya estos pasos han sido realizados, pero al ver los acontecimientos que se están desarrollando después de la toma de posesión, surgen inquietudes en cuanto a lo que podrá ser el futuro inmediato de la República de Panamá, porque la táctica y estrategia que se está utilizando no son las más aconsejables y deseo oportunamente, llamar la atención dentro de mi responsabilidad como ciudadano cristiano evangélico panameño, miembro del Partido Revolucionario Democrático (PRD).
Desgastar ese tiempo valioso en acciones que generan desasosiego, tristezas y sobre todo temor en el género humano, afectaría en gran parte los avances logrados a partir de la década de los años 70 y después de la invasión (asumiendo de que hay conciencia ciudadana que la economía nacional ha mejorado a pesar de la mala distribución del ingreso), y no tiene sentido que este país se dé el lujo de retroceder, quizás al nivel de un Haití o una Nicaragua. Estoy consciente, que si existen delitos y/o vicios por omisión contra la fe pública, éstos deben ser juzgados conforme a los preceptos estipulados en las leyes del país, pero eso debe ser realizado sin asemejar una función circense, ya que se juega con la integridad moral del ex servidor público y demás familiares, sin la existencia del debido proceso y pruebas de la falta cometida. En eso hay que ser muy cuidadoso, porque lesionar la integridad de la unidad familiar también es un acto de inmoralidad y de corrupción. Creo que es de justicia que se revisen ciertas acciones de la gestión administrativa pasada, pero dentro del marco del respeto y con la capacidad y sabiduría de un Moisés combinado con un Salomón. Gustaría que realmente se evaluaran la forma en que se determinaron los valores de las tierras en las áreas revertidas, pero tomando en consideración, a todos los beneficiados y no sólo a aquellos que representan una posición adversa al partido en el poder, igualmente sería interesante aclarar cómo se aplicaron los criterios para justificar la privatización de las empresas de utilidades públicas, además del cómo se adjudicaron los beneficios a terceros para el suministro de las ventas de generación de servicios eléctricos y servicios de telecomunicaciones. Igualmente, sería interesante el análisis comparativo del costo de oportunidad involucrado en las negociaciones pertinentes para la construcción del Corredor Norte y Sur, determinando en ese análisis si se actuó con integridad en la asignación del precio justo a los pobres desamparados de San Sebastián y Boca la Caja, entre otros (es interesante comparar cuánto pagaron por sus propiedades y en cuánto se han valorizado estos terrenos). Sería bueno saber el beneficio neto para la sociedad de esta negociación aplicando el criterio de evaluación social del proyecto.
En síntesis, hay que sentir un amor de familia y un deseo vehemente de entrar en la Historia, no sólo como alguien que llegó al próximo milenio como gobernante de una pequeña pero gran nación, sino como el equipo con sentido de Patria, forjando y retomando una identidad perdida del género panameño, quizás por los avatares de la vida, a consecuencia del proceso de globalización y cambios tecnológicos en el ámbito mundial, dejando una estela de paz, armonía, fe y esperanza, siguiendo los pasos de nuestro Creador quien a través de Jesús, enseña lo que es ejercitar la misericordia, el perdón y el amor a todos nuestros semejantes es decir, chinos, chombos cholos, indios, blancos, negros, fulos, rubios, mulatos, gentiles y no gentiles, creyentes y no creyentes. ¡Hay que hablar menos y hacer más, ser prudente es sabiduría, hablar mucho es necedad!...
Existe una expresión popular que dice "toda escoba nueva barre bien", pero con el tiempo esa misma escoba se desgasta, se deteriora y se desecha; sin embargo, desecharla en tiempo oportuno dependerá de la eficiencia y eficacia del conocimiento del programa de mantenimiento existente. Por tal razón, la nueva gestión presidencial debiera primero familiarizarse en el entorno de lo que es la administración pública, ajustar su propuesta de gobierno a esa realidad y dar a conocer en forma amplia clara y diáfana su análisis situacional (diagnóstico), los objetivos y metas viables en esa gestión presidencial, las estrategias del cómo lograrlo, el planeamiento estratégico y los planes operativos para su consecución. Esto requiere conocimiento, capacidad, voluntad de querer hacer y sobre todo principios éticos y morales para reconocer lo que se sabe hacer, lo que se puede hacer y lo que no se sabe hacer. Basándose en esa "honestidad" que tanto se menciona, hay que proceder entonces a reclutar a los más idóneos, dentro del país independientemente de su credo, raza o religión (obviamente dando la prioridad a sus cuadros o correligionarios de su alianza partidista). Dentro de mi ingenuidad política, creo que ya estos pasos han sido realizados, pero al ver los acontecimientos que se están desarrollando después de la toma de posesión, surgen inquietudes en cuanto a lo que podrá ser el futuro inmediato de la República de Panamá, porque la táctica y estrategia que se está utilizando no son las más aconsejables y deseo oportunamente, llamar la atención dentro de mi responsabilidad como ciudadano cristiano evangélico panameño, miembro del Partido Revolucionario Democrático (PRD).
Desgastar ese tiempo valioso en acciones que generan desasosiego, tristezas y sobre todo temor en el género humano, afectaría en gran parte los avances logrados a partir de la década de los años 70 y después de la invasión (asumiendo de que hay conciencia ciudadana que la economía nacional ha mejorado a pesar de la mala distribución del ingreso), y no tiene sentido que este país se dé el lujo de retroceder, quizás al nivel de un Haití o una Nicaragua. Estoy consciente, que si existen delitos y/o vicios por omisión contra la fe pública, éstos deben ser juzgados conforme a los preceptos estipulados en las leyes del país, pero eso debe ser realizado sin asemejar una función circense, ya que se juega con la integridad moral del ex servidor público y demás familiares, sin la existencia del debido proceso y pruebas de la falta cometida. En eso hay que ser muy cuidadoso, porque lesionar la integridad de la unidad familiar también es un acto de inmoralidad y de corrupción. Creo que es de justicia que se revisen ciertas acciones de la gestión administrativa pasada, pero dentro del marco del respeto y con la capacidad y sabiduría de un Moisés combinado con un Salomón. Gustaría que realmente se evaluaran la forma en que se determinaron los valores de las tierras en las áreas revertidas, pero tomando en consideración, a todos los beneficiados y no sólo a aquellos que representan una posición adversa al partido en el poder, igualmente sería interesante aclarar cómo se aplicaron los criterios para justificar la privatización de las empresas de utilidades públicas, además del cómo se adjudicaron los beneficios a terceros para el suministro de las ventas de generación de servicios eléctricos y servicios de telecomunicaciones. Igualmente, sería interesante el análisis comparativo del costo de oportunidad involucrado en las negociaciones pertinentes para la construcción del Corredor Norte y Sur, determinando en ese análisis si se actuó con integridad en la asignación del precio justo a los pobres desamparados de San Sebastián y Boca la Caja, entre otros (es interesante comparar cuánto pagaron por sus propiedades y en cuánto se han valorizado estos terrenos). Sería bueno saber el beneficio neto para la sociedad de esta negociación aplicando el criterio de evaluación social del proyecto.
En síntesis, hay que sentir un amor de familia y un deseo vehemente de entrar en la Historia, no sólo como alguien que llegó al próximo milenio como gobernante de una pequeña pero gran nación, sino como el equipo con sentido de Patria, forjando y retomando una identidad perdida del género panameño, quizás por los avatares de la vida, a consecuencia del proceso de globalización y cambios tecnológicos en el ámbito mundial, dejando una estela de paz, armonía, fe y esperanza, siguiendo los pasos de nuestro Creador quien a través de Jesús, enseña lo que es ejercitar la misericordia, el perdón y el amor a todos nuestros semejantes es decir, chinos, chombos cholos, indios, blancos, negros, fulos, rubios, mulatos, gentiles y no gentiles, creyentes y no creyentes. ¡Hay que hablar menos y hacer más, ser prudente es sabiduría, hablar mucho es necedad!...