La obra meritoria del Padre Joaquín Millán
Por instrucciones de la presidenta Mireya Moscoso, el pasado 17 de agosto tuve el honor de imponer la Condecoración Nacional de la Orden "Vasco Núñez de Balboa", en el Grado de Gran Oficial, al Reverendo Padre Joaquín Millán Rubio, en reconocimiento de su significativa contribución al bienestar de los más pobres y menesterosos de nuestro país.
El Padre Joaquín, sacerdote de la Orden de La Merced, llegó a nuestro país, específicamente a la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en El Chorrillo, en 1980. Desde entonces, dio muestras de su profunda generosidad y su inagotable capacidad de trabajo. Su estadía en Panamá estuvo dedicada a ayudar y proteger a los desvalidos, mediante la realización de una serie de obras de beneficio social y educativo para jóvenes y ancianos de El Chorrillo, entre las cuales sobresale la creación del Comedor Parroquial, destinado a aliviar las necesidades alimenticias del área. Desde su inauguración en 1981 hasta el día de hoy, el comedor ha repartido más de tres millones de raciones de comida.
En 1983, el Padre Joaquín inauguró el Hogar de Nuestra Señora de Fátima, que ha acogido a más de 300 jóvenes desamparados. A su entusiasmo cristiano se debe también la inauguración de la Residencia de los Mercedarios, albergue de los jóvenes que desean ingresar a la vida religiosa así como de los misioneros de La Merced asignados a nuestro país. Su compromiso con los humildes quedó nuevamente en evidencia en 1985, cuando inauguró el Hogar San Pedro Nolasco. Su primer residente fue un anciano que todos los días dormía, sobre cartones, en la entrada de la iglesia. Desde su inauguración, más de 250 ancianos han encontrado en San Pedro Nolasco cariño y atención durante los últimos años de su vida.
Para apoyar la obra social de la Parroquia, en 1986 llegaron a Panamá las religiosas mercedarias. Entonces abrió sus puertas el Hogar de Nuestra Señora de la Merced para Señoritas, donde han estado hospedadas, desde su inauguración, más de 300 jóvenes.
En 1987, el Reverendo Padre Millán bendijo e inauguró el Instituto Vocacional "Nuestra Señora de Fátima", que permitiría a la juventud del sector aprender un oficio para ganarse la vida honradamente. Sus beneficiarios siguen siendo jóvenes que han abandonado los estudios y carecen de capacitación y experiencia para conseguir un trabajo. Más de 2.000 jóvenes han recibido capacitación en este instituto.
Un año más tarde, el Padre Joaquín fue elegido Miembro Permanente del Gobierno de la Provincia Religiosa a la cual pertenece. En consecuencia, regresó a su tierra natal, España, en donde se ha dedicado, entre otras tareas, a la investigación histórica. Ha publicado obras tales como "Martirio y resurrección: La Merced en la Corona de Aragón, 1800-1936" y "La Orden de Nuestra Señora de la Merced, 1301-1400", así como un sinfín de artículos.
En 1997 se trasladó a Barcelona, donde inauguró la Parroquia de Nuestra Señora de Nazaret. En el Hogar Mercedario de esa ciudad reside actualmente.
El Padre Millán ha encarnado a la perfección el amor al prójimo y a los más humildes y ha sido fuente de inspiración para aquellos que siguen su labor en nuestro país. Cuando vivió en El Chorrillo, hizo sentir la presencia de la Orden de La Merced en toda la ciudad capital, lo que generó un amplio apoyo a su misión. Su espíritu continúa presente en nuestro medio a través de los proyectos que han seguido vigentes a pesar de su partida.
El tiempo se ha encargado de demostrar lo acertado de las iniciativas del Padre Joaquín y el gran provecho que ellas han traído a un cientos de necesitados. Su encomiable visión y dedicación han sido el motor que hoy impulsa a aquellos que continúan la loable labor del Reverendo Joaquín Millán Rubio.
El Padre Joaquín, sacerdote de la Orden de La Merced, llegó a nuestro país, específicamente a la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en El Chorrillo, en 1980. Desde entonces, dio muestras de su profunda generosidad y su inagotable capacidad de trabajo. Su estadía en Panamá estuvo dedicada a ayudar y proteger a los desvalidos, mediante la realización de una serie de obras de beneficio social y educativo para jóvenes y ancianos de El Chorrillo, entre las cuales sobresale la creación del Comedor Parroquial, destinado a aliviar las necesidades alimenticias del área. Desde su inauguración en 1981 hasta el día de hoy, el comedor ha repartido más de tres millones de raciones de comida.
En 1983, el Padre Joaquín inauguró el Hogar de Nuestra Señora de Fátima, que ha acogido a más de 300 jóvenes desamparados. A su entusiasmo cristiano se debe también la inauguración de la Residencia de los Mercedarios, albergue de los jóvenes que desean ingresar a la vida religiosa así como de los misioneros de La Merced asignados a nuestro país. Su compromiso con los humildes quedó nuevamente en evidencia en 1985, cuando inauguró el Hogar San Pedro Nolasco. Su primer residente fue un anciano que todos los días dormía, sobre cartones, en la entrada de la iglesia. Desde su inauguración, más de 250 ancianos han encontrado en San Pedro Nolasco cariño y atención durante los últimos años de su vida.
Para apoyar la obra social de la Parroquia, en 1986 llegaron a Panamá las religiosas mercedarias. Entonces abrió sus puertas el Hogar de Nuestra Señora de la Merced para Señoritas, donde han estado hospedadas, desde su inauguración, más de 300 jóvenes.
En 1987, el Reverendo Padre Millán bendijo e inauguró el Instituto Vocacional "Nuestra Señora de Fátima", que permitiría a la juventud del sector aprender un oficio para ganarse la vida honradamente. Sus beneficiarios siguen siendo jóvenes que han abandonado los estudios y carecen de capacitación y experiencia para conseguir un trabajo. Más de 2.000 jóvenes han recibido capacitación en este instituto.
Un año más tarde, el Padre Joaquín fue elegido Miembro Permanente del Gobierno de la Provincia Religiosa a la cual pertenece. En consecuencia, regresó a su tierra natal, España, en donde se ha dedicado, entre otras tareas, a la investigación histórica. Ha publicado obras tales como "Martirio y resurrección: La Merced en la Corona de Aragón, 1800-1936" y "La Orden de Nuestra Señora de la Merced, 1301-1400", así como un sinfín de artículos.
En 1997 se trasladó a Barcelona, donde inauguró la Parroquia de Nuestra Señora de Nazaret. En el Hogar Mercedario de esa ciudad reside actualmente.
El Padre Millán ha encarnado a la perfección el amor al prójimo y a los más humildes y ha sido fuente de inspiración para aquellos que siguen su labor en nuestro país. Cuando vivió en El Chorrillo, hizo sentir la presencia de la Orden de La Merced en toda la ciudad capital, lo que generó un amplio apoyo a su misión. Su espíritu continúa presente en nuestro medio a través de los proyectos que han seguido vigentes a pesar de su partida.
El tiempo se ha encargado de demostrar lo acertado de las iniciativas del Padre Joaquín y el gran provecho que ellas han traído a un cientos de necesitados. Su encomiable visión y dedicación han sido el motor que hoy impulsa a aquellos que continúan la loable labor del Reverendo Joaquín Millán Rubio.