La opción irreversible
Lo "irreversible" es como darle un mal inicio de las promesas del cambio prometido, situación que Panamá no puede permitirse. Los "slogans" se convierten en meros "sound bites", propios de campañas políticas genéricas. Estilo equívoco ante la crisis que enfrentamos. Existen campañas más agresivas y demagógicas; en tal sentido, le será aún más complicado a los votantes, no fanatizados, efectuar objetivamente, un análisis serio y concreto de por cual aspirante emitirá su voto en mayo.
Situación: Son tres candidatos y una candidata al solio presidencial. Sin entrar en groserías, señalamientos negativos específicos o ataques personalizados. Hablando dentro del encuadramiento histórico del pasado político, es decir, la ocupación de cargos públicos y evaluación de aportes, sería cómodo concluir que los menores elementos de contaminación se les podrían atribuir a dos candidatos de la oposición, originarios ambos del panameñismo. Tal ejercicio es bastante simple. Encuestadores, sería interesante conocer qué piensa Juan pueblo al respecto.
Lo planteado podría permitir una negociación seria y comprometida con el país. El CD ya he concluido, no proyecta bajarse del potro; sin embargo, de darse una combinación de presidente y vicepresidente negociada, con sentido común, dos de los argumentos planteados en mis otros escritos, se lograrían: menor cantidad de candidaturas. Lo otro: Para gobernar con la debida capacidad, requerimos la combinación de un líder estadista y un partido experimentado, con raíces a lo largo y ancho de la república.
Los temores introducidos en las campañas, de lo fatal que sería que uno u otro ganaran, está fortaleciendo el criterio de votar por un mal menor. Qué ausencia de convicciones, sobre todo en los directivos de los partidos pequeños, un verdadero absurdo que no toma en cuanta los mejores intereses de la patria compungida y confusa. ¿Es Varela/Endara, o al revés, una opción imposible? ¿Evitaría ello el carnaval de la pesca en río revuelto?
Por algo los partidos pequeños son pequeños. No dejando de lado su pivotal condición, han dejado permear con grados de asombro, para algunos, que sus intereses partidistas son más importantes. Los de la patria a un lado. ¡Ambiciones!
Estamos a tiempo, el panameñismo unido es una fuerza real. Que debatan los dos grandes. Los independientes son una fuerza, demos una lección de patriotismo.
Panamá primero, proyecto de estado y reconciliación nacional, fundamental para el inicio del cambio. No a la improvisación política, ya estamos harto todos.