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La OPEP aturde al mundo


El 24 de marzo los países miembros de la OPEP acordaron recortar la producción en 1.7 millones de barriles de crudo. México, Noruega, Omán y Rusia, que no pertenecen al cartel de productores de petróleo, se sumaron a la iniciativa y bajaron la producción en alrededor de 400 mil barriles diarios. Desde entonces a la fecha, el retiro premeditado de más de 2 millones de barriles del consumo mundial, ha desencadenado una creciente tendencia alcista que ha llevado al barril a los 24 dólares y consiguientemente a una explosión de aumentos constantes de precios de las variedades de gasolina.
Como es previsible, los aumentos de combustible encarecen en cadena pasajes, fletes, artículos de primera necesidad y todo cuanto se moviliza por derivados de hidrocarburos. En resumen, la inflación mundial se mueve a petróleo, golpeando inmisericordemente a los países subdesarrollados o emergentes.
No puede negarse que las trasnacionales petrolíferas, que controlaban la producción, la refinación y la distribución, subvaluaron al extremo el precio del barril, provocando la reacción nacionalista del Tercer Mundo y la constitución de la OPEP. Sin embargo, se pasó del extremo de la subvaluación al extremo no menos inconveniente de la hipervaluación, aprovechando la crisis de la Guerra de los Seis Días. Los países consumidores aprendieron la lección de la racionalización del consumo y se desplomaron los precios de la OPEP hasta el pasado marzo.
Ahora, quienes no aprenden la lección, son los miembros de la OPEP. Nuevamente están forzando la escasez para impulsar los precios, sin importarles las repercusiones económicas de una maniobra de altos costos sociales en los países emergentes. Hugo Chávez advierte que Venezuela no apoya alzas muy bruscas que pueden traducirse en una volatilidad de precios, perniciosa para productores y consumidores, como puede testimoniarlo la profunda crisis venezolana.
La posición comedida de Venezuela, sin embargo, no es determinante y mientras que la OPEP insista en manipular los precios, restringiendo la oferta del crudo, los precios tendrán una tendencia ascendente. Hasta tanto llegue la moderación, el futuro se muestra oscuro como el petróleo.


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