La otra lista negra
En efecto, si bien los del GAFI quedaron conformes con los avances experimentados por Panamá en materia del lavado de dinero proveniente del narcotráfico y otras figuras delictivas, la misma satisfacción puede no ser experimentada por la OCDE y otras similares, más preocupadas por la existencia de los denominados paraísos fiscales.
¿Qué son paraísos fiscales? Depende. Hay una noción amplia y otra restringida, y entre ambas toda una gama. Para la primera, tal incluye a naciones de bajos impuestos, y para la segunda donde nada se paga. En el medio, donde quizás nos ubiquemos, están los que tienen distintos regímenes impositivos según el origen de los capitales, fuente, objeto, etc.
Panamá tiene un sistema territorial de cobro de impuestos. Nacionales y extranjeros pagamos por igual, conforme a ciertas tasas. Pero hay una importante salvedad: los ingresos de fuente extranjera no pagan. Esto quiere decir que si un panameño o extranjero se sienta en su apartamento a recibir rentas originadas fuera del país, no pagará aquí ni un solo centavo. Estados Unidos es en parte un paraíso fiscal para quienes hagan dentro de su territorio ciertas inversiones y no residan en él.
Hay muchos otros paraísos fiscales, en el sentido amplio del término. Todos son como imanes para capitales que huyen de los sistemas de altos impuestos que rigen en la mayoría de las naciones desarrolladas. Por eso, varias de ellas, asociadas en la OCDE e instituciones semejantes, se empeñan en desmantelarlos a la fuerza.
Por fortuna, los vientos en Estados Unidos, el socio mayor en cada una de ellas, llámense como se llamen, han cambiado bajo su actual gobierno republicano. En efecto, autoridades del Departamento del Tesoro han advertido que no apoyarán políticas de imposición de sistemas tributarios por una nación o grupo de naciones a otras. La doctrina tras esta posición, es el respeto a la soberanía de cada país, y el dejar que, en abierta competencia, los inversionistas del mundo sean libres de elegir el sistema que les plazca.
¿Qué son paraísos fiscales? Depende. Hay una noción amplia y otra restringida, y entre ambas toda una gama. Para la primera, tal incluye a naciones de bajos impuestos, y para la segunda donde nada se paga. En el medio, donde quizás nos ubiquemos, están los que tienen distintos regímenes impositivos según el origen de los capitales, fuente, objeto, etc.
Panamá tiene un sistema territorial de cobro de impuestos. Nacionales y extranjeros pagamos por igual, conforme a ciertas tasas. Pero hay una importante salvedad: los ingresos de fuente extranjera no pagan. Esto quiere decir que si un panameño o extranjero se sienta en su apartamento a recibir rentas originadas fuera del país, no pagará aquí ni un solo centavo. Estados Unidos es en parte un paraíso fiscal para quienes hagan dentro de su territorio ciertas inversiones y no residan en él.
Hay muchos otros paraísos fiscales, en el sentido amplio del término. Todos son como imanes para capitales que huyen de los sistemas de altos impuestos que rigen en la mayoría de las naciones desarrolladas. Por eso, varias de ellas, asociadas en la OCDE e instituciones semejantes, se empeñan en desmantelarlos a la fuerza.
Por fortuna, los vientos en Estados Unidos, el socio mayor en cada una de ellas, llámense como se llamen, han cambiado bajo su actual gobierno republicano. En efecto, autoridades del Departamento del Tesoro han advertido que no apoyarán políticas de imposición de sistemas tributarios por una nación o grupo de naciones a otras. La doctrina tras esta posición, es el respeto a la soberanía de cada país, y el dejar que, en abierta competencia, los inversionistas del mundo sean libres de elegir el sistema que les plazca.