La Patria nosnecesita a todos
Una democracia representativa y su institucionalidad plena, necesita de partidos políticos "experimentados", proactivos y unidos, en condiciones de alcanzar el poder. La experiencia que generan los años en el ejercicio del poder, es fundamental. No dejes que las encuestas decidan por ti.
La esperanza del progreso y los cambios requeridos estarán en saber elegir a la persona que, junto a su partido experimentado, estará en capacidad de gobernar con apoyo ciudadano y partidista. Los errores del pasado son corregibles, vía el liderazgo comprometido del líder que los entienda. Ejemplo: Obama, junto a su experimentado Partido Demócrata.
Los aspirantes al solio presidencial, reitero, están obligados no sólo a plantear los problemas que todos conocemos, deben indicar sus prioridades, continuidad necesaria, la metodología de solución, sus costos, los potenciales problemas que enfrentarían, cual es el apoyo ciudadano e ínter partidista que necesitarán y sus opciones en materia de fortalecer la gobernabilidad, ya que todas las opciones a considerar, no serán populares.
Es prioritario ponerle un alto a las pérdidas en costos sociales, económicos, seguridad ciudadana, tranquilidad nacional, etc., y esforzarse por alcanzar los cambios que, con urgencia, se requieren impidiendo que éstos sigan agravándose y la problemática nacional se acentúe. Entender que nuestro voto será indudablemente decisivo. Dejar de lado la experiencia partidista, en estos momentos, no es visionario. Existen fórmulas realistas, de negociación; en tal sentido, felicito a los partidos Panameñísta y Vanguardia Moral de la Patria, por sus recientes acuerdos y aquellos por venir. Una vez unificados, sus planes de campaña beneficiarán el proceso eleccionario, dejando de lado el escoger un candidato por el miedo a que gane otro, una opción inquietante repleta de incertidumbres.
En nuestro país, los partidos pequeños tienen sus objetivos, los mismos son respetables; sin embargo, los momentos críticos de arrastre y los futuros, en función de Estado, exigen unidad de propósitos dirigidos a resolver las necesidades de una patria profundamente afectada, la cual necesita el aporte valioso de todos. Siempre tiene que existir una cabeza y un equipo. Cada votante necesita evaluar su interior y decidir, desde cuál perspectiva será más valiosa en función del país y la ciudadanía. Darle paso a la experiencia, ante la encrucijada que vivimos, representa un concepto altruista. Las elecciones no deben verse como una carrera de caballos, apostando al ganador. Votar con la mente clara es pertinente.