default

La paz posible 


En medio del júbilo sincero que ha producido la liberación tan esperada de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, han empezado también a surgir las primeras reflexiones entre la prensa y los analistas para dotar al hecho militar del significado político necesario y, de esta manera, no permitir que naufrague el esfuerzo del presidente colombiano Alvaro Uribe para neutralizar, primero, y derrotar después -vía la negociación- a las debilitadas FARC. Para muchos el momento ha llegado.

Tras el rescate de los 15 secuestrados, quizá algunos en su gobierno deseaban tan sólo abrir una válvula para bajar la presión diplomática que había supuesto, en varios frentes tanto internos como externos, la operación militar colombiana en Ecuador. Uribe tuvo que cargar entonces el peso de la crítica internacional y el juicio público de quienes si bien desean como él vencer a las FARC, no lo acompañan ni lo aplauden cuando se producen violaciones fronterizas, pone en riesgo la vida de los secuestrados y atenta contra la unidad latinoamericana.

No obstante, los hechos ahora son completamente distintos. El operativo se hizo sin costo de vidas humanas y ha logrado lo que nunca antes: Uribe ha abierto no sólo una válvula política de adhesión a su causa, sino las compuertas mismas de la esperanza para millones de colombianos que hoy más que nunca consideran que la paz en Colombia es posible.

Aunque sólo la historia permitirá confirmar si será pronto una realidad cuenta, como jamás, con el aval de la prensa internacional que ha convertido a Ingrid en un fenómeno mediático mundial, pues ella sola, a través de su testimonio y reflexiones, revela convicción, fortaleza y autoridad moral para conducir una negociación humanitaria y así lograr la paz.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América