La política y las reformas
"ESA REFORMA saca plata, va para abajo". Fueron las palabras del recién proclamado y ahora Presidente de la República, Martín Torrijos. Se comprometió a "echar abajo", entendido por todos como derogar, las reformas fiscales aprobadas por el gobierno de Mireya Moscoso. Hasta la reciente divulgación del "programa de equidad fiscal", el nuevo gobierno sólo había reformado (no derogado) el artículo que guardaba relación con el impuesto de inmuebles, para aplazar la entrada en vigencia del nuevo régimen.
Con el texto de la nueva reforma y las propias declaraciones del ministro Ricaurte Vásquez, ha quedado claro que la propuesta del nuevo gobierno no sólo no la derogará sino que su modificación se convertirá en la verdadera "reforma saca plata".
El reordenamiento y simplificación tributaria del gobierno anterior implicó la eliminación de exoneraciones y de varias docenas de impuestos de baja recaudación. Esto último era inobjetable, ya que implicaban costos de administración que no justificaban lo recaudado.
Pero, sin duda, lo más trascendental fue la exoneración del impuesto sobre la renta para personas con salarios inferiores a 800 balboas, la aplicación del ITBM a los servicios y el impuesto al consumo.
Como oposición, criticó severamente las reformas promovidas por el entonces ministro Norberto Delgado. En su momento, la ya popular línea antes citada le sirvió políticamente a Torrijos, incrementando así su caudal político. Ahora en el gobierno le rebotará, porque su propuesta sí está claramente dirigida a incrementar significativamente las recaudaciones. El caso del gobierno anterior fue diferente porque aunque buscaba recaudar más, por un lado daba (por ejemplo, exoneración de ciertos salarios y reducción gradual de la tarifa del impuesto sobre la renta) y por el otro, quitaba (principalmente el ITBMS).
El gobierno enfrentará un férrea crítica a su propuesta tributaria, principalmente del sector privado y de la clase profesional. La oposición política podría encontrar en este primer paquete de tres que ha prometido promover este gobierno (los otros dos son el Seguro y el Canal) una fácil y atractiva oportunidad para comenzar a generar un discurso homogéneo, que lo revitalice y hasta cale con la población. Será la primera oportunidad que tendrá el gobierno para demostrar si tiene capacidad para atender críticas, si puede convencer a la población que el sacrificio a corto plazo pagará réditos posteriormente, y si continúa gozando de la confianza ciudadana dada en las elecciones.
En el fondo, Torrijos le está pidiendo más dinero a un sector para utilizarlo para ayudar a otro que, según él, lo necesita y que está en capacidad de atender. Al final, será una prueba para ver si Torrijos puede promover su plan de gobierno con mesura, sin imposiciones con el uso de su mayoría parlamentaria.
Conforme lo ya expresado en nuestra Carta Pastoral "La Justicia Social en Panamá", hemos de recordar que: "el Estado debe empeñarse en humanizar el sistema penitenciario. Es urgente transformarlo mediante la implementación de programas de rehabilitación.
Hay que asegurar el respeto de los derechos humanos de las personas detenidas, subsanar el hacinamiento en las cárceles, capacitar a custodios civiles y definir sus obligaciones y responsabilidades".
Sobre la solidaridad cristiana, exhortamos a los fieles a poner nuestra confianza en Dios, aún en medio de las dificultades y las pruebas y hacemos un llamado a la solidaridad cristiana ante las inundaciones del Darién y los desastres del maremoto en el Sudeste Asiático con sus secuelas de muerte y destrucción.
Informamos que la oficina nacional de Pastoral Social Caritas tiene habilitadas dos cuentas: una en el Banco General, bajo el Nº 04-03-01-016826-4 y otra en el Banco Nacional, bajo el Nº 480-031-834, para la recepción de donaciones que serán enviadas a Cáritas Internacional. Finalmente, se le rinde tributo póstumo a S.E. Monseñor Ambrosio Lewis, SVD, Obispo por mucho tiempo al servicio de la comunidad creyente y se informa sobre el cambio del Secretario de la CEP, Monseñor José Domingo Ulloa, OSA.
Con el texto de la nueva reforma y las propias declaraciones del ministro Ricaurte Vásquez, ha quedado claro que la propuesta del nuevo gobierno no sólo no la derogará sino que su modificación se convertirá en la verdadera "reforma saca plata".
El reordenamiento y simplificación tributaria del gobierno anterior implicó la eliminación de exoneraciones y de varias docenas de impuestos de baja recaudación. Esto último era inobjetable, ya que implicaban costos de administración que no justificaban lo recaudado.
Pero, sin duda, lo más trascendental fue la exoneración del impuesto sobre la renta para personas con salarios inferiores a 800 balboas, la aplicación del ITBM a los servicios y el impuesto al consumo.
Como oposición, criticó severamente las reformas promovidas por el entonces ministro Norberto Delgado. En su momento, la ya popular línea antes citada le sirvió políticamente a Torrijos, incrementando así su caudal político. Ahora en el gobierno le rebotará, porque su propuesta sí está claramente dirigida a incrementar significativamente las recaudaciones. El caso del gobierno anterior fue diferente porque aunque buscaba recaudar más, por un lado daba (por ejemplo, exoneración de ciertos salarios y reducción gradual de la tarifa del impuesto sobre la renta) y por el otro, quitaba (principalmente el ITBMS).
El gobierno enfrentará un férrea crítica a su propuesta tributaria, principalmente del sector privado y de la clase profesional. La oposición política podría encontrar en este primer paquete de tres que ha prometido promover este gobierno (los otros dos son el Seguro y el Canal) una fácil y atractiva oportunidad para comenzar a generar un discurso homogéneo, que lo revitalice y hasta cale con la población. Será la primera oportunidad que tendrá el gobierno para demostrar si tiene capacidad para atender críticas, si puede convencer a la población que el sacrificio a corto plazo pagará réditos posteriormente, y si continúa gozando de la confianza ciudadana dada en las elecciones.
En el fondo, Torrijos le está pidiendo más dinero a un sector para utilizarlo para ayudar a otro que, según él, lo necesita y que está en capacidad de atender. Al final, será una prueba para ver si Torrijos puede promover su plan de gobierno con mesura, sin imposiciones con el uso de su mayoría parlamentaria.
Conforme lo ya expresado en nuestra Carta Pastoral "La Justicia Social en Panamá", hemos de recordar que: "el Estado debe empeñarse en humanizar el sistema penitenciario. Es urgente transformarlo mediante la implementación de programas de rehabilitación.
Hay que asegurar el respeto de los derechos humanos de las personas detenidas, subsanar el hacinamiento en las cárceles, capacitar a custodios civiles y definir sus obligaciones y responsabilidades".
Sobre la solidaridad cristiana, exhortamos a los fieles a poner nuestra confianza en Dios, aún en medio de las dificultades y las pruebas y hacemos un llamado a la solidaridad cristiana ante las inundaciones del Darién y los desastres del maremoto en el Sudeste Asiático con sus secuelas de muerte y destrucción.
Informamos que la oficina nacional de Pastoral Social Caritas tiene habilitadas dos cuentas: una en el Banco General, bajo el Nº 04-03-01-016826-4 y otra en el Banco Nacional, bajo el Nº 480-031-834, para la recepción de donaciones que serán enviadas a Cáritas Internacional. Finalmente, se le rinde tributo póstumo a S.E. Monseñor Ambrosio Lewis, SVD, Obispo por mucho tiempo al servicio de la comunidad creyente y se informa sobre el cambio del Secretario de la CEP, Monseñor José Domingo Ulloa, OSA.