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La prisión de Abu Gharib


Este nombre ya se nos está haciendo familiar por ser el nombre iraquí de una cárcel en donde se han practicado torturas y se han tomado fotos que le han dado la vuelta al mundo. Y tanto ha afectado a la dirigencia del gobierno norteamericano que, como solución, va a ser demolida. Jeremy Svits es el soldado estadounidense acusado de tres cargos, por torturas, fotos y crueldad. Fuera de que está cooperando con las autoridades, será juzgado y condenado a un año de cárcel. Y lo más asombroso es la participación de la soldado Lyndie R. England que, entiendo, ha sido sancionada y trasladada a Fort Braggs.
El Sumo Pontífice se ha manifestado en contra de tales abusos y este hecho ha provocado muestras de arrepentimiento ante la televisión tanto del Presidente de EU como de su ministro de Defensa. Incluso, se han solicitado la remoción de este último. Circula una información del New Yorker que indica que las órdenes de actuar de esta forma emanó desde las alturas luego del 11 de setiembre de 2001.
Todo lo cual nos va instruyendo de que no se puede hablar de una guerra entre los buenos y los malos, sino que la maldad está en ambos lados, como lo expresa la ensayista Nancy Gibbs de la revista Time (mayo 17 de 2004), parte de cuyo texto me permito traducir: "Yo pensé que la guerra era un tema difícil de explicar a un niño o niña, pero comparado con esto, la guerra es fácil. Cuando mi hijo vio las fotos presentadas en un programa de Televisión "Today" y quería saber "¿por qué están esos alambres atados a las manos de ese hombre? No encontré otra manera de explicar que esa técnica estaba diseñada para mutilar el alma del hombre: en una cultura que santifica el orgullo masculino y privacidad sexual, tú lo desnudas y lo obligas a hacer cosas indebidas enfrente de una mujer que se burla, o le pones una cadena o pretendes que lo vas a electrocutar. Lo estás destruyendo. Pero tuve ciertamente que explicarle que los malos, esta vez, serían 7 soldados norteamericanos, de los cuales, se podrá decir que raras veces se ha hecho tanto daño a tantos por tan pocos. Dijo el presidente Bush que esto no "representaba el norteamericano que yo conozco".
"Las fotos no parecen reales. Si son reales, no parecen típicas. Si son típicas, esto no puede ser Norteamérica, al menos quizás si no eres el que invitó a los interlocutores a identificar con frustración a los soldados que debían haberse sentido fusilados por una desagradecida multitud iraquí". "...Siguiendo la secuencia del dolor, porque algo precioso ha muerto; la esperanza de que el mundo pueda un día volver a ver a los norteamericanos como ellos se ven a sí mismos. En su lugar, "nosotros tenemos que vernos a nosotros mismos como el mundo nos ve a nosotros".
En el mismo sitio donde Sadam agujereaba las manos de los prisioneros o se las untaba con ácido, los guardias norteamericanos en vez de sembrar los nuevos valores, cosecharon los que habían sido plantados allí". "Cuando estamos reducidos a insistir que nuestra depravación no es tan mala como la del otro tipo, hemos caído hondo en un foco de equivalencia moral que revela lo que hemos perdido".
"Esta vez las mujeres no puede privadamente decirle a una a otra que si solamente ellas estuvieran encargadas, tendríamos la oportunidad de hacerlo mejor, porque allí está ella, la recluta England, deleitándose en el mal ajeno, sosteniendo la correa a la que estaba atado un prisionero. Y la otra mujer que funcionaba como general que le comunico a los reporteros que las condiciones de los presos eran mucho mejores ahora en la prisión de manera tal que estaba preocupada porque los prisioneros no iban a querer irse" "En busca de algún consuelo ante este espectáculo deprimente, lo encuentro en la valentía que tuvieron otros soldados, incluyendo el valor de reportar a los que participaron en estos entuertos. La humillación causada a los otros debería engendrar humildad de la cual una carestía a la faz de una guerra que la está exigiendo".
La humillación causada a los iraquíes es la humillación de los "que vinieron a ayudar".
Nosotros, que estamos bajo el paraguas del Pentágono, conviene que nos enteremos y que repudiemos como humanos y cristianos tales comportamientos.
Pero no sólo es importante para saber de nuestros seres queridos, también representa un instrumento esencial en la búsqueda de datos y de información para cualquier trabajo, investigación o para mantenerse al día de lo acontece a nivel mundial.Beneficios

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