La propuesta diferente
Mientras el Ejecutivo estuvo prácticamente sólo en el escenario proponiendo su Estrategia Financiera lo hizo con intransigencia, a pesar de numerosas críticas. Argumentó que si no se aceptaba la misma, se tendría que recortar drásticamente el presupuesto nacional, se produciría un desastre económico e incluso, en los últimos días, afirmó que no se podría implementar el llamado Plan Estratégico de Seguridad Nacional, lo que sugería que se generaría una inseguridad generalizada.
En eso el Ing. Alberto Vallarino presentó ante la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa su posición sobre Política Económica y Social a nombre de los cinco Legisladores de la Bancada Popular, asociada al Partido Demócrata Cristiano, y de los cuatro de la Bancada del Partido Solidaridad. Tan pronto lo hizo, el Ejecutivo cambió la música y la letra de su canción. Sacó a la palestra pública, en un programa de radio, su voz racional y tolerante, a saber la del asesor presidencial Dr. Mario Galindo, quien introdujo flexibilidad en lo que hasta ese momento eran posiciones rígidas. En efecto, Galindo argumentó que el anuncio de la intención de comprar la deuda pública con el capital del Fondo Fiduciario había hecho que subiera el precio de la deuda y que, en consecuencia, por el momento no era ventajoso comprarla. Expresó que la razón para vender el 49% de las acciones de Cable & Wireless era que de otra manera el Gobierno, cuando Cable & Wireless tuviera competencia, sería un regulador parcializado, con lo cual implícitamente dio un margen para posponer dicha venta hasta que se diera semejante competencia. Elogió la transparencia con la cual Pérez Balladares habría privatizado el INTEL y el buen precio que habría obtenido, desechando así las críticas oficialistas contra las consecuencias de la privatización de los servicios públicos proferidas durante la campaña recién pasada y los primeros meses de Gobierno. Incluso, le atribuyó a la Presidenta la voluntad de lograr consenso sobre una agenda de Estado, sin tomar en cuenta que durante los pasados cinco años la Presidenta del Partido Arnulfista rehusó cualquier entendimiento sobre una agenda de Estado y que como Presidenta ha demostrado una agresividad frente a quienes no forman parte del oficialismo que es poco conducente al consenso.
De hecho al anunciar el Ing. Vallarino que su propuesta alternativa tenía el aval de las dos bancadas mencionadas, quedó claro que el Gobierno no tendría mayoría para lograr la aprobación de su Estrategia Financiera y se vería obligado a negociar una nueva propuesta. Ante este hecho algunos Legisladores oficialistas han declarado que la propuesta de Vallarino es muy similar a la del Gobierno, desconociendo así el contraste palmario entre las dos propuestas. Hay que entender estas declaraciones como intentos de prestidigitación política, en virtud de la cual ellos puedan ofrecer gato por liebre, cambiando su posición sin aparentarlo, pues no creo que pretendan así engatusar a los Legisladores que apoyan la propuesta de Vallarino.
Debemos tener muy claro que la propuesta del Ing. Vallarino es sustancialmente diferente a la que formuló el Gobierno.
La motivación fundamental de la propuesta del Ministro Juliao es financiera, a saber lograr el grado de inversión para que los empréstitos y los créditos internacionales obtengan un interés más bajo para Panamá. Por ello, la pieza central de su propuesta es gastar todo el capital del Fondo Fiduciario para comprar y disminuir la deuda externa. Los fondos que se liberen de la reducción en el servicio de la deuda y los fondos que se obtengan de la venta del 49% de las acciones de Cable & Wireless se utilizarían, según dicen, "para apoyar el programa de inversiones sociales". Si los últimos se integraran al Fondo Fiduciario sería sólo provisionalmente, mientras se gastan en lo que ellos llaman "inversiones sociales". Pero éstas incluyen, de acuerdo con el listado publicado como parte de su Plan, numerosos gastos que no tienen nada que ver con auténticas inversiones sociales en sentido estricto, las cuales consisten primordialmente en educación, salud, vivienda y seguridad ciudadana. Por ello, el proyecto de Ley sobre el Fondo Fiduciario que presentó el Ministro de Economía y Finanzas planteó cambiar las normas legales que rigen el Fondo para poder así gastar el capital del mismo. Y hasta el Dr. Galindo en su última intervención radial insistió en esta posibilidad.
Por lo contrario, la motivación fundamental de la propuesta del Ing. Vallarino es promover el desarrollo socioeconómico para "elevar el nivel de bienestar de los panameños...(gracias a) la generación de empleos productivos y adecuadamente remunerados y...(gracias a) una profunda transformación del Estado que propicie una mejor asignación de los escasos recursos con que cuenta el país (y) ofrezca más y mejor educación y servicios de salud a través de la inversión social..." Por ello, la pieza central de su propuesta es aumentar el capital del Fondo Fiduciario de B/1,300 a B/2,700 millones, establecer una Junta de Síndicos que administre con criterio no-partidista estos fondos, aumentar su rendimiento a un promedio mínimo de 7.5% y segregar dentro del Fondo Fiduciario cuatro Fondos especializados con fines de desarrollo. Tres de ellos serían fondos rotativos: uno para financiar inversiones sociales de los municipios y las instituciones pública descentralizadas (como el IDAAN), otro para co-financiar proyectos que generen abundante empleo, adecuadamente remunerado, en actividades estratégicas definidas por el Estado, a través de bonos convertibles en acciones que podrían eventualmente ser vendidas a través de la bolsa nacional o de bolsas internacionales, y el tercero, para comprar bonos con garantías hipotecarias que faciliten el financiamiento de viviendas para personas de ingresos medios y bajos. El cuarto fondo especializado invertiría su capital internacionalmente o bien podría comprar limitadamente deuda panameña para devengar intereses con los cuales realizar inversiones sociales en educación y salud.
El Estado traspasaría sus acciones de Cable & Wirless y las otras acciones de su propiedad al Fondo Fiduciario para incrementarlo y, si más adelante estas acciones se vendieran, sería porque se juzga conveniente para beneficio del Fondo, con miras a incrementar su capital o su rendimiento.
Además, la propuesta del Ing. Vallarino prevé explícitamente medidas específicas para aumentar la productividad del gasto corriente del Estado de manera a producir ahorros en los gastos estatales de por lo menos B/100 millones. Además, tiene el coraje de identificar las medidas para lograr un sistema tributario más equitativo: exonerar del impuesto sobre la renta a los asalariados que devengan menos de B/700 al mes (aproximadamente 101,000 personas), transformar en impuestos municipales algunos impuestos, tasas y derechos y, sin embargo, aportar B/100 millones adicionales al Gobierno Nacional para inversiones sociales, gracias a una mayor contribución de personas naturales y jurídicas de altos ingresos. También tiene el cuidado de enumerar políticas económicas y sociales que deben seguirse para promover a Panamá como centro de inversiones, capacitar a panameños en alta tecnología, considerar realmente la situación de la Caja de Seguro Social como problema de Estado y perfeccionar un programa nacional de salud, sobre todo a nivel primario.
Debo, por otra parte, decir que hay más coincidencias entre la propuesta que ha formulado el Ing. Vallarino y lo que se conoce de la propuesta que ha esbozado el Sr. Martín Torrijos, Secretario General de PRD, que entre cualquiera de estas dos y la Estrategia Financiera del Ministro Juliao.
En consecuencia, si el Gobierno comprende que necesita negociar con los Legisladores que no son oficialistas un nuevo programa económico-social y financiero para el bien del país y reconoce lo que tiene de positivo la propuesta de las Bancadas Popular y de Solidaridad, enhorabuena. Lo que no puede hacer es confundir propuestas diferentes, pues el resultado sería entonces incoherente y, por lo tanto, ineficaz e improductivo.
En eso el Ing. Alberto Vallarino presentó ante la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa su posición sobre Política Económica y Social a nombre de los cinco Legisladores de la Bancada Popular, asociada al Partido Demócrata Cristiano, y de los cuatro de la Bancada del Partido Solidaridad. Tan pronto lo hizo, el Ejecutivo cambió la música y la letra de su canción. Sacó a la palestra pública, en un programa de radio, su voz racional y tolerante, a saber la del asesor presidencial Dr. Mario Galindo, quien introdujo flexibilidad en lo que hasta ese momento eran posiciones rígidas. En efecto, Galindo argumentó que el anuncio de la intención de comprar la deuda pública con el capital del Fondo Fiduciario había hecho que subiera el precio de la deuda y que, en consecuencia, por el momento no era ventajoso comprarla. Expresó que la razón para vender el 49% de las acciones de Cable & Wireless era que de otra manera el Gobierno, cuando Cable & Wireless tuviera competencia, sería un regulador parcializado, con lo cual implícitamente dio un margen para posponer dicha venta hasta que se diera semejante competencia. Elogió la transparencia con la cual Pérez Balladares habría privatizado el INTEL y el buen precio que habría obtenido, desechando así las críticas oficialistas contra las consecuencias de la privatización de los servicios públicos proferidas durante la campaña recién pasada y los primeros meses de Gobierno. Incluso, le atribuyó a la Presidenta la voluntad de lograr consenso sobre una agenda de Estado, sin tomar en cuenta que durante los pasados cinco años la Presidenta del Partido Arnulfista rehusó cualquier entendimiento sobre una agenda de Estado y que como Presidenta ha demostrado una agresividad frente a quienes no forman parte del oficialismo que es poco conducente al consenso.
De hecho al anunciar el Ing. Vallarino que su propuesta alternativa tenía el aval de las dos bancadas mencionadas, quedó claro que el Gobierno no tendría mayoría para lograr la aprobación de su Estrategia Financiera y se vería obligado a negociar una nueva propuesta. Ante este hecho algunos Legisladores oficialistas han declarado que la propuesta de Vallarino es muy similar a la del Gobierno, desconociendo así el contraste palmario entre las dos propuestas. Hay que entender estas declaraciones como intentos de prestidigitación política, en virtud de la cual ellos puedan ofrecer gato por liebre, cambiando su posición sin aparentarlo, pues no creo que pretendan así engatusar a los Legisladores que apoyan la propuesta de Vallarino.
Debemos tener muy claro que la propuesta del Ing. Vallarino es sustancialmente diferente a la que formuló el Gobierno.
La motivación fundamental de la propuesta del Ministro Juliao es financiera, a saber lograr el grado de inversión para que los empréstitos y los créditos internacionales obtengan un interés más bajo para Panamá. Por ello, la pieza central de su propuesta es gastar todo el capital del Fondo Fiduciario para comprar y disminuir la deuda externa. Los fondos que se liberen de la reducción en el servicio de la deuda y los fondos que se obtengan de la venta del 49% de las acciones de Cable & Wireless se utilizarían, según dicen, "para apoyar el programa de inversiones sociales". Si los últimos se integraran al Fondo Fiduciario sería sólo provisionalmente, mientras se gastan en lo que ellos llaman "inversiones sociales". Pero éstas incluyen, de acuerdo con el listado publicado como parte de su Plan, numerosos gastos que no tienen nada que ver con auténticas inversiones sociales en sentido estricto, las cuales consisten primordialmente en educación, salud, vivienda y seguridad ciudadana. Por ello, el proyecto de Ley sobre el Fondo Fiduciario que presentó el Ministro de Economía y Finanzas planteó cambiar las normas legales que rigen el Fondo para poder así gastar el capital del mismo. Y hasta el Dr. Galindo en su última intervención radial insistió en esta posibilidad.
Por lo contrario, la motivación fundamental de la propuesta del Ing. Vallarino es promover el desarrollo socioeconómico para "elevar el nivel de bienestar de los panameños...(gracias a) la generación de empleos productivos y adecuadamente remunerados y...(gracias a) una profunda transformación del Estado que propicie una mejor asignación de los escasos recursos con que cuenta el país (y) ofrezca más y mejor educación y servicios de salud a través de la inversión social..." Por ello, la pieza central de su propuesta es aumentar el capital del Fondo Fiduciario de B/1,300 a B/2,700 millones, establecer una Junta de Síndicos que administre con criterio no-partidista estos fondos, aumentar su rendimiento a un promedio mínimo de 7.5% y segregar dentro del Fondo Fiduciario cuatro Fondos especializados con fines de desarrollo. Tres de ellos serían fondos rotativos: uno para financiar inversiones sociales de los municipios y las instituciones pública descentralizadas (como el IDAAN), otro para co-financiar proyectos que generen abundante empleo, adecuadamente remunerado, en actividades estratégicas definidas por el Estado, a través de bonos convertibles en acciones que podrían eventualmente ser vendidas a través de la bolsa nacional o de bolsas internacionales, y el tercero, para comprar bonos con garantías hipotecarias que faciliten el financiamiento de viviendas para personas de ingresos medios y bajos. El cuarto fondo especializado invertiría su capital internacionalmente o bien podría comprar limitadamente deuda panameña para devengar intereses con los cuales realizar inversiones sociales en educación y salud.
El Estado traspasaría sus acciones de Cable & Wirless y las otras acciones de su propiedad al Fondo Fiduciario para incrementarlo y, si más adelante estas acciones se vendieran, sería porque se juzga conveniente para beneficio del Fondo, con miras a incrementar su capital o su rendimiento.
Además, la propuesta del Ing. Vallarino prevé explícitamente medidas específicas para aumentar la productividad del gasto corriente del Estado de manera a producir ahorros en los gastos estatales de por lo menos B/100 millones. Además, tiene el coraje de identificar las medidas para lograr un sistema tributario más equitativo: exonerar del impuesto sobre la renta a los asalariados que devengan menos de B/700 al mes (aproximadamente 101,000 personas), transformar en impuestos municipales algunos impuestos, tasas y derechos y, sin embargo, aportar B/100 millones adicionales al Gobierno Nacional para inversiones sociales, gracias a una mayor contribución de personas naturales y jurídicas de altos ingresos. También tiene el cuidado de enumerar políticas económicas y sociales que deben seguirse para promover a Panamá como centro de inversiones, capacitar a panameños en alta tecnología, considerar realmente la situación de la Caja de Seguro Social como problema de Estado y perfeccionar un programa nacional de salud, sobre todo a nivel primario.
Debo, por otra parte, decir que hay más coincidencias entre la propuesta que ha formulado el Ing. Vallarino y lo que se conoce de la propuesta que ha esbozado el Sr. Martín Torrijos, Secretario General de PRD, que entre cualquiera de estas dos y la Estrategia Financiera del Ministro Juliao.
En consecuencia, si el Gobierno comprende que necesita negociar con los Legisladores que no son oficialistas un nuevo programa económico-social y financiero para el bien del país y reconoce lo que tiene de positivo la propuesta de las Bancadas Popular y de Solidaridad, enhorabuena. Lo que no puede hacer es confundir propuestas diferentes, pues el resultado sería entonces incoherente y, por lo tanto, ineficaz e improductivo.