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La reforestación mejora zonas rurales


La reforestación, con fines comerciales en Panamá, no sólo ha mejorado los paisajes naturales, ha dado refugio a fauna silvestre, protegiendo cuencas y fuentes de agua y suelos; también ha mejorado el nivel de vida de las comunidades rurales donde se han llevado a cabo grandes proyectos privados y estatales. En áreas rurales, donde el costo de vida es relativamente más bajo en comparación con la capital y ciudades grandes (David, Santiago, Colón, La Chorrera, etc.), las comunidades pueden sobrevivir y mejorar algunas necesidades básicas de vida con pequeños ingresos de dinero, pero con carácter permanente.
Una persona rural que obtiene de B/.6.00 a B/.8.00 diarios e ingresos de más de B/.175.00 mensuales, en especial si trabaja por contratos en proyectos de reforestaciones permanentes; pueden resolver sus necesidades básicas de agua (acueducto, rural) luz, salud, alimentos y vivienda, y mejor si en la familia trabajan varios miembros con iguales salarios, ya que en esto pueden trabajar mujeres y hombres de distintas edades. Jornaleros por contratos de limpieza, dependiendo de las hectáreas a limpiar, pueden ganar hasta B/.250.00 por semana o más.
En este artículo no se ha dado singular importancia a otras personas contratadas por las reforestadoras, que ganan sueldos más altos como técnicos, conductores, motosierristas; siendo mi mayor atención los trabajadores que ganan menos y que en grandes faenas de trabajo, algunas empresas contratan arriba de 60 personas (época de siembra y mantenimiento); pero los primeros (técnicos, conductores, etc.) también influyen en las economías de estas comunidades (tiendas, restaurantes, etc.).
En la reforestación comercial se realizan distintas labores donde pueden participar desde jóvenes hasta personas mayores, sin discriminación por labores en especial, siendo esto un factor muy positivo para revertir dinero en las zonas rurales.
En reforestaciones privadas ubicadas en El Llano, Las Margaritas, Madroño, Llano Curti, Wacuco, Higueronal, Cañazas (distrito de Chepo) etc., grupos de personas sin mayores estudios de escuela y trabajando en labores de reforestación con grandes empresas y en comparación con otras labores agropecuarias rurales, han mejorado notablemente su nivel de vida y, en muchos casos, han comprado lotes para construir sus casas, satisfaciendo sus necesidades básicas.
Muchos campesinos han reforestado pequeñas parcelas de sus fincas y esta acción también representaría, dependiendo del rubro y las hectáreas, el aumento de ingresos para mejorar los niveles de vida en estas áreas.
Existen grandes reforestaciones estatales administradas por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), y que han representado aumentos de ingresos por muchos años en la provincia de Veraguas. Podemos citar: reservas forestales La Yeguada, reforestación Los Valles, reforestación Alto Guarumo y Buenos Aires.
En Panamá Este y Oeste felicitamos a las empresas reforestadoras. Estas compañías pueden acogerse mediante una serie de trámites legales a incentivos que ofrece la Ley 24 del 23 de noviembre de 1992, y en esta forma fortalecer sus estructuras económicas de funcionamiento con sus trabajadores. Entre algunos de los grandes beneficios de la ley 24 tenemos:
  1. Exoneración del pago del impuesto sobre la renta, para todas las utilidades obtenidas en la comercialización de productos forestales.

  2. Exoneración del pago del impuesto de importación y demás tasas para los bienes muebles e insumos que se utilizan en las actividades de reforestación y/o aprovechamiento de plantaciones forestales.

  3. Visa inmigrante al inversionista extranjero que realice una inversión forestal directa o indirecta por B/.40,000.00 o más, siempre y cuando se mantenga la inversión forestal directa hasta el corte final y, en el caso de inversión forestal indirecta por un período mínimo de 10 años.

  4. Préstamos preferenciales.

  5. Certificado de abono tributario a compañías manufactureras que exporten productos, cuya materia prima provenga de plantaciones forestales.

  6. Exoneración del pago del impuesto de inmueble y del impuesto de transferencia de bienes inmuebles para fincas dedicadas a la reforestación en más de un 50 % de su superficie o que tengan un mínimo de 200 hectáreas reforestadas.


Para recibir estos beneficios que ofrece el Estado panameño, a través de la ley de reforestación, estas compañías deberán inscribirse en el registro forestal que se lleva a cabo en la Autoridad Nacional del Ambiente. Siendo esta acción del Estado Panameño, a través de la Autoridad Nacional del Ambiente, de gran beneficio para las comunidades rurales.

101 años de Panamá América

 
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