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La silla de San Felipe


La democracia formal y el régimen oligárquico existente en nuestro país no es garantía para preservar la paz social y el desarrollo humano incluyente.
Contra el legítimo deseo del pueblo llano de ser parte integral de la sociedad, pugna el clientelismo político y los proyectos personales oligárquicos que marchan a contrapelo de un proyecto de Nación o proyecto social. Es en este escenario político donde ya se dio inicio a la carrera presidencial para ocupar en el 2009 la silla de San Felipe. De allí que los electores deben prestar mucha atención, no sólo al marketing político de los "presidenciables", sino también a su trayectoria profesional y moral, de modo que su discurso político se corresponda con sus ejecutorias públicas y privadas.
Dicho examen permitiría, en particular, a todos los prosélitos del partido de Omar poder distinguir la diferencia abismal que existe entre un líder con perspectiva de estadista y un politicastro o aventurero político forrado en dinero. Y como bien señalara "El Viejo", el contraste está en que el primero está pensando en las futuras generaciones y el segundo en las próximas elecciones.
Por ello, no basta con anunciar hasta el cansancio que el PRD es el partido más democrático porque cada cinco años participa del ejercicio electoral, en esta ocasión es necesario para poder repetir electoralmente, además de presentar excelentes candidatos –los mejores en términos de votos y de cultura política- también ofertar un Proyecto de Nación del siglo XXI.
Es cierto que teóricamente en el PRD no se le impide a nadie aspirar a cualquier puesto de elección popular; sin embargo, algunas prácticas predominantes en la cúpula del partido, como por ejemplo, el clientelismo político y el gamonalismo, hacen prácticamente imposible la representatividad de todos los sectores.
En este sentido, para preservar la unidad monolítica del colectivo y garantizar la victoria electoral en el 2009, la más alta dirigencia del PRD debe retomar el estilo torrijista de conducción política; esto es, la consulta, el consenso y la más amplia democracia interna. Por tal motivo le damos la bienvenida a los aspirantes por el PRD a reemplazar en el Palacio de las Garzas al hijo del General.
A los tres herederos de la "oligarquía citadina liberal y comercial panameña": Juan Carlos Navarro Q., empresario, dos veces alcalde del distrito de Panamá, pero su hora no ha llegado; Ricardo Alberto Arias Arias, directivo del diario La Prensa, diplomático que goza de un gran aprecio en su medio social y empresarial, así como en el partido y Samuel Lewis Navarro, primer vicepresidente de la República y canciller, empresario exitoso, quien ha desarrollado una extraordinaria labor en el campo de las relaciones internacionales de Panamá y al igual que su padre con el General Torrijos, es un estrecho colaborador del presidente de la República y secretario General del PRD.
A Ernesto Pérez Balladares, prototipo de la burguesía burocrática y un auténtico líder del PRD, conspira contra sus ambiciones presidenciales el costo político de la reformas estructurales neoliberales, específicamente, la privatización del IRHE e INTEL (electricidad y teléfonos) llevadas a cabo durante su gestión presidencial de 1994-1999.
Finalmente, a dos representantes genuinos del torrijismo. La primera es la Ing. Balbina Herrera Araúz, de extracción netamente popular y, el segundo, es el Lic. Mitchel Doens, de capas medias. "La Chola", como la conocemos sus amigos, ha ocupado diversos cargos de elección popular, actualmente es ministra de Estado y miembra del CEN del PRD, pasa por su mejor momento político y para alcanzar la Presidencia de la República sólo le hace falta tomar la decisión porque es, hoy por hoy, la líder natural más carismática del país.
Mitchel C. Doens, por su parte, es un militante revolucionario, cuya carrera política data de la década del 60; fue ministro de Estado y miembro del CEN del PRD; es economista, escritor, ensayista y orientador político; goza de un reconocido liderazgo en las filas del partido que ayudó a fundar; aspira a un puesto en el CEN del PRD y posee el perfil presidenciable similar a las figuras de izquierda democrática que han alcanzado la victoria electoral en "nuestra América".
bobgavi@latinmail.com
En Cerro Azul, actualmente los operativos se han intensificado, pero todo se debe a los últimos casos reportados.
En estas rondas policiales participan además de los agentes de la Policía Nacional, los linces y otros agentes de seguridad ciudadana, quienes pese a los inconvenientes, intentan brindar seguridad en esta alejada comunidad del distrito capital.
Los moradores consultados por Panamá América coincidieron con los agentes en que, aunque ellos quieran hacer el trabajo, no cuentan con los suficientes recursos para ello, lo que resulta preocupante.
En un paraje solitario fue encontrada Elisbeth.
¿Cree que hace falta más vigilancia policial en esta comunidad?
Dionisio Díaz: "En estos momentos estoy atemorizado por los delitos que se han cometido en esta comunidad que antes era tranquila. Yo tengo 30 años de vivir aquí y nunca habían ocurrido crímenes de este tipo".
Candelari a Sánchez: "Ahorita la seguridad está bien, pero antes se observaban pocos policías en el área. Pienso que los operativos se han incrementado debido a que recientemente encontraron muerta a una niña".
Gian Morales: "Tengo tres hermanas y considero que debe haber más agentes policiales en Cerro Azul. Ahora mis papás no envían a mis hermanas a la tienda, yo tengo que hacer las compras".
Oscar Navarro: "En esta comunidad necesitamos más vigilancia policial. Considero que los agentes necesitan más vehículos para poder hacer sus operativos".
Alfonso Arrocha: "Vivo en el sector de las Nubes; y en esta área no hay vigilancia policial. Considero que en la escuela Juan E. Jiménez también se deben intensificar los opertivos, pues aquí hay muchos niños y niñas que asisten a esta institución".

101 años de Panamá América

 
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