“La Sociedad Civil no manda”
Señor Presidente, la Sociedad Civil es la primera en entender lo que usted debe comprender con absoluta claridad: ésta no manda ni aspira mandar. La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, digna representante de dicho sector, a la cual con mucho orgullo pertenezco, entre sus Principios y Valores, promueve que sus miembros presten servicio en las instituciones estatales. Con buenos ojos nos percatamos de su amplia y efectiva participación dentro del sector.
El comentario suyo, que sirve de título al escrito, no sólo es duro es incomprensible; pareciera, una formulación de algún servidor público cuya intuición política deja mucho que desear: Sus principales aportes, después del cierre de un “call girl service” se enfilan, consistentemente, sobre la Cinta Costera, donde sin consistencia valorativa ni socialmente pertinente, (Ahora le toca al pueblo -divisionismo politiquero-) se malgastan fondos del erario público.
Los fuegos artificiales durante la inauguración de las villas, deben haber causado traumas coronarios a hospitalizados en hospitales aledaños. Aún gastarán más de 90 mil Balboas en otro bullicioso exabrupto. Pedrito podría componer otra canción titulada “Los Mancos”, en referencia a los que pudiesen desear cortarse la mano con que votaron. Con toda objetividad y su presente y futura belleza natural la Cinta Costera sería, exclusivamente, para el amplio disfrute de quienes a diario, sin innecesarios agregados, la utilizan.
La participación ciudadana coherente, sólo propugna por una correcta atribución de nuestra institucionalidad, con propósitos de generar aportes valiosos que usted puede o no aceptar, sin merecer descargas negativas contra ella y el resto de la ciudadanía, (Entiéndase todo el pueblo), requiriendo pareciera, un silencio apropiado, únicamente, para la ejecutoria de una dictadura civil impulsando la cultura, histórica, de una función pública incoherente con las necesidades reales del país.
En materia de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, los aportes y reacciones son lógicos, en el entendimiento de que todos los panameños y panameñas estamos hartos de la corrupción impune que usted criticó durante su campaña.
Lo que la Sociedad Civil desea, vía una participación ciudadana continua y eficaz, es evitar el daño que los políticos nos han causado en los últimos 20 año durante los cuales, sin una rendición de cuenta de parte de los gobiernos de turno aún, a lo escondido, afloraba también vergonzosamente, su verdadera ineficiencia y enriquecimiento ilícito rodeado de impunidad. Usted lo dijo: “políticos que entraban pobres y salían millonarios”.
Los seres de la política, en esto son los mayores responsables del secuestro de nuestra institucionalidad, con sus partidos políticos rancios e inoperantes que ignoraron y bloquearon la necesaria participación ciudadana, en detrimento de todas las clases sociales, particularmente, de los que poco o nada tienen.