La "tercera vía" latinoamericana
Con el fenómeno de la globalización económica, se han registrado importantes y radicales cambios que afectan las concepciones políticas tradicionales. Resulta imposible hacerle frente a los nuevos desafíos con los clásicos esquemas que propugnaban por un intervencionismo estatal fuerte. Para quienes nos consideramos socialdemócratas, la vigencia de los valores, que históricamente nos han inspirado (la búsqueda de la justicia social, la solidaridad, la equidad y la libertad), nunca se extinguirá. Lo que nos preocupa es compatibilizar nuestros ideales con este proceso económico global.
Frente al radicalismo neoliberal, que busca imponerse como pensamiento único a nivel mundial, con su tesis central de reducción del Estado a su mínima expresión y su sustitución por el mercado, se ha propuesto a la "Tercera Vía", como la renovación ideológica de la socialdemocracia. Esta novedosa alternativa, se ha constituido en el credo político de varias administraciones gubernamentales europeas, como la del británico Tony Blair y la del alemán Gerhard Schröder. Lo que busca es una redefinición de los papeles del Estado, la sociedad civil y del mercado, traspasando ciertas responsabilidades estatales a la sociedad y promoviendo el crecimiento económico sobre los mercados libres y la conducción eficiente del aparato estatal.
Los socialdemócratas latinoamericanos, debemos estudiar este conjunto de ideas de manera detallada, tomando en cuenta que la formulación de la "Tercera Vía" parte de las condiciones propias de Europa: alto desarrollo industrial, políticas benéficas de amplia cobertura sobre la población, fuerte presencia del Estado en el PNB y una sólida integración económica con un enfoque definido del tema social. El tema central en nuestro continente debe ser la inclusión de los excluidos. En la elaboración de la "Tercera Vía" latinoamericana, nos corresponde tener presente que nuestra región cuenta con la peor distribución del ingreso del planeta.
El reto de la socialdemocracia para el siglo XXI, está claramente definido: lograr la conjugación de nuestros objetivos con el proceso globalizador de las economías. En nuestro país, el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), revela el pésimo empleo de los recursos por parte del gobierno, el bajo desarrollo alcanzado y el aumento de la pobreza, lo cual es un indicador de la necesidad de reorientar al modelo político. El uso efectivo del gasto social (En Panamá se emplean 648 balboas por cada ciudadano) es una de las medidas recomendadas por la "Tercera Vía" socialdemócrata que se hace urgente para luchar contra la pobreza, que según el mismo informe, afecta al 40.5% de los panameños.
(fjzappi@hotmail.com)
Frente al radicalismo neoliberal, que busca imponerse como pensamiento único a nivel mundial, con su tesis central de reducción del Estado a su mínima expresión y su sustitución por el mercado, se ha propuesto a la "Tercera Vía", como la renovación ideológica de la socialdemocracia. Esta novedosa alternativa, se ha constituido en el credo político de varias administraciones gubernamentales europeas, como la del británico Tony Blair y la del alemán Gerhard Schröder. Lo que busca es una redefinición de los papeles del Estado, la sociedad civil y del mercado, traspasando ciertas responsabilidades estatales a la sociedad y promoviendo el crecimiento económico sobre los mercados libres y la conducción eficiente del aparato estatal.
Los socialdemócratas latinoamericanos, debemos estudiar este conjunto de ideas de manera detallada, tomando en cuenta que la formulación de la "Tercera Vía" parte de las condiciones propias de Europa: alto desarrollo industrial, políticas benéficas de amplia cobertura sobre la población, fuerte presencia del Estado en el PNB y una sólida integración económica con un enfoque definido del tema social. El tema central en nuestro continente debe ser la inclusión de los excluidos. En la elaboración de la "Tercera Vía" latinoamericana, nos corresponde tener presente que nuestra región cuenta con la peor distribución del ingreso del planeta.
El reto de la socialdemocracia para el siglo XXI, está claramente definido: lograr la conjugación de nuestros objetivos con el proceso globalizador de las economías. En nuestro país, el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), revela el pésimo empleo de los recursos por parte del gobierno, el bajo desarrollo alcanzado y el aumento de la pobreza, lo cual es un indicador de la necesidad de reorientar al modelo político. El uso efectivo del gasto social (En Panamá se emplean 648 balboas por cada ciudadano) es una de las medidas recomendadas por la "Tercera Vía" socialdemócrata que se hace urgente para luchar contra la pobreza, que según el mismo informe, afecta al 40.5% de los panameños.
(fjzappi@hotmail.com)