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La transición


Estamos a unos días del torneo y después de esa fecha, se debe iniciar la transición ordenada del gobierno. Esto sería lo ideal. Me tocó vivir la transición creada por Guillermo Endara en 1994 cuando triunfó el Dr. Ernesto Pérez Balladares. El lunes, después de la elección, el Presidente Endara recibió en la Presidencia al Presidente Electo y le comunicó que había dispuesto integrar una comisión de transición a fin de poner a su disposición toda la información respecto del estado de la Nación, gesto que fue aceptado por la administración entrante y se inició un proceso abierto de información y, en algunos casos, de toma de decisiones de manera conjunta, habida cuenta de que muchas de las decisiones que se adoptan en esos cuatro largos meses, surtirán efecto ya bajo la entrante administración. Además, en cada institución existía lo propio y debo decir que el ejercicio, aparte de civilizado, fue de gran ayuda para las nuevas autoridades. No había nada debajo de la mesa. Planillas, proyectos, decisiones a futuro, en fin, el estado de la Nación sin segundas intenciones. Fue un gesto de gran valor político que tuvo grandes beneficios.
En 1999 no tengo detalles de cómo fue, aunque creo que se hizo más o menos lo mismo, pero con cierta polémica, como recuerdo. A los que les tocó vivirla, que la cuenten.
El 3 de mayo debería iniciarse otro proceso de transición. Si gana Guillermo Endara, me anticipo a pensar que el proceso será una ilusión, por decir lo menos, ya que no existirá la mejor disposición de brindar la pública información sobre el estado de la cosa pública. Si con las partidas discrecionales hay montada una guerra con el Fiscal Solís, imagínense todo lo demás. Lo veo imposible. Si gana Martín Torrijos, bueno, puede que la cosa sea mejor porque la relación será más fluida y menos antagónica. Sobre esto hoy, no faltará quien me rebata, pero el tiempo hablará en definitiva, si triunfa este candidato. A los demás no los cuento, ya que no les veo ninguna opción de llegar a ser gobierno, a pesar de la desesperada e inventada "polarización" abanicada también por el PRD.
Hay temas vitales en la agenda que se conocen poco. Me preocupa todo lo relativo a la negociación del TLC con Estados Unidos. Lo poco que se conoce gira en torno a una agenda desconocida, en términos generales, por la opinión pública. Salvo mejor criterio, no se ha observado el más mínimo esfuerzo en hacer de esta aventura un esfuerzo realmente nacional.
Si hay algo serio en la agenda será esta negociación bilateral. Tratar de adelantarla a paso rápido, perjudicará al país y a todos los sectores interesados en la negociación. Siempre he sostenido que negociar estos acuerdos buscando sacarle a los mismos réditos políticos, es un error desde todo punto de vista. Sin embargo, aunque parezca una paradoja, quizás sea la contraparte un buen aliado ya que para ellos, pienso, estos temas tienen su mecánica y su propia velocidad que no creo que la varíen desesperos de gobierno en su tramo final.
Otro tema es el manejo de la deuda en general. Conocer los reales compromisos con la comunidad financiera y proveedores locales debe ser una actitud responsable de parte de una nueva administración con el concurso de la saliente. Las cifras que se escuchan que hay que pagar en el próximo quinquenio, hay que manejarlas con responsabilidad y prudencia, si queremos, como es mi criterio, seguir siendo valorados como país serio por nuestros acreedores. Lo propio a nivel interno.
Con la Autoridad del Canal hay que comenzar a hablar en serio y a conocer en detalle todo lo relativo a la modernización y expansión de la Vía. De las conocidas e ilustrativas charlas, pasar ya a las acciones a seguir, respetando por supuesto su régimen constitucional y legal, pero comprendiendo que ese esfuerzo debe ser, si resulta viable, el proyecto de este siglo para el país. Será otra decisión compleja, que demandará alta dosis de madurez política de parte de todos, sobretodo por lo que una inversión de este calibre representa para un país altamente endeudado como el nuestro. Pero es, sin duda, el proyecto que nos reposicionará en el mapa con un papel de activo jugador en el comercio mundial, entre otras claras ventajas que añadirán alto valor agregado a nuestra posición geográfica.
El Seguro Social y su real salvación serán, a mi juicio, la más profunda y delicada decisión del próximo gobierno en conjunto con los asegurados, sus reales propietarios. La magnitud del asunto y los efectos si no se hace nada a tiempo que realmente salve a esa entidad, pueden ser de proporciones inmensas para todo el entorno económico nacional. La transición debe ser bien aprovechada para ir adelantando acciones y decisiones a partir del 1 de septiembre.
Se requiere una transición ordenada de gobierno. Hay temas vitales. Sólo he enumerado, sin orden ni prioridades, algunos, pero convencido como lo estoy, que todos debemos hacer un alto en el camino a la hora en que cada uno de ellos le toque su turno en la agenda, misma que tampoco dará mucho tiempo para lunas de mieles ni esperas.
A partir de 1 de septiembre, iniciando con la convocatoria a la Constituyente que ha prometido Guillermo Endara, la agenda nacional deberá ir adquiriendo esa connotación de nacional, a fin de iniciar, como espero y confío, la transformación del Estado y la verdadera lucha contra la corrupción imperante, en medio de un gran trabajo coherente e integral para retomar el rumbo perdido de la Nación. Por este esfuerzo, la transición se hace imperante para no perder tiempo valioso hacia esa dirección.

101 años de Panamá América

 
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