La Universidad y la seguridad interna
Los problemas suscitados en estos días, que han convulsionado las tareas y el quehacer diario del panameño común, han tirado a la palestra un sinnúmero de opiniones circulantes al tema de la Seguridad Social. Pero, cuando ocurre este tipo de convulsiones que involucran a diversos sectores, sean obreros, patronos, gobernantes y estudiantes; cada uno de ellos no sólo ofrece una opinión acerca del tema que se debate, además, consciente o inconscientemente, se les escapa la manera en que cada uno se ve.
En las declaraciones dadas por las autoridades universitarias, para ser más específicos del vicerrector Cisneros, en momentos muy agitados cuando ofrecía declaraciones vía telefónica a las televisoras y otros medios de comunicación, la periodista al ver a los estudiantes universitarios arrojando piedras desde el interior de la Universidad, desde el sector que mira a la Vía Simón Bolívar, trató la falta de controles de seguridad dentro del centro universitario. Inmediatamente la autoridad mencionada afirmó que nunca había sido posible controlar los actos de los estudiantes porque la Universidad de Panamá carecía de los medios para evitarlos. (TV RCM, jueves 11 de este mes). Seguidamente, la periodista preguntó si las unidades antidisturbios u otros policías podían impedir los actos de los estudiantes "dentro" de los predios universitarios. La respuesta siguiente es la que nos puede preocupar muchísimo. Se dijo que las autoridades universitarias estaban estudiando la posibilidad de que existan controles coercitivos en el interior de la Universidad, y lo peor que no fueran de la propia Universidad sino de agentes de policía.
Para mi tranquilidad, parece que sólo fue una declaración producto del momento, que no fue en realidad algo que caló en el ánimo de las autoridades; pero sin duda refleja un olvido al espíritu de la autonomía universitaria, del pensamiento sobre la fuerza y del movimiento que se inició por los estudiantes en Córdoba, Argentina. Este olvido es grave, gravísimo siquiera tenerlo alejado de la mente por cualquiera que frecuente la Universidad. Obviamente, no significa patrocinar el bandalismo en el interior de ésta, ni que se use a nuestra Sacra Casa como búnker de batalla. La Universidad es el reflejo de la luz de la razón, y los métodos para evitar la violencia son la excelencia y pureza académica, el ofrecimiento de los medios de expresión del pensamiento y el debate abierto; no es la represión, la intimidación, la provocación o un par de hombres armados.
En las declaraciones dadas por las autoridades universitarias, para ser más específicos del vicerrector Cisneros, en momentos muy agitados cuando ofrecía declaraciones vía telefónica a las televisoras y otros medios de comunicación, la periodista al ver a los estudiantes universitarios arrojando piedras desde el interior de la Universidad, desde el sector que mira a la Vía Simón Bolívar, trató la falta de controles de seguridad dentro del centro universitario. Inmediatamente la autoridad mencionada afirmó que nunca había sido posible controlar los actos de los estudiantes porque la Universidad de Panamá carecía de los medios para evitarlos. (TV RCM, jueves 11 de este mes). Seguidamente, la periodista preguntó si las unidades antidisturbios u otros policías podían impedir los actos de los estudiantes "dentro" de los predios universitarios. La respuesta siguiente es la que nos puede preocupar muchísimo. Se dijo que las autoridades universitarias estaban estudiando la posibilidad de que existan controles coercitivos en el interior de la Universidad, y lo peor que no fueran de la propia Universidad sino de agentes de policía.
Para mi tranquilidad, parece que sólo fue una declaración producto del momento, que no fue en realidad algo que caló en el ánimo de las autoridades; pero sin duda refleja un olvido al espíritu de la autonomía universitaria, del pensamiento sobre la fuerza y del movimiento que se inició por los estudiantes en Córdoba, Argentina. Este olvido es grave, gravísimo siquiera tenerlo alejado de la mente por cualquiera que frecuente la Universidad. Obviamente, no significa patrocinar el bandalismo en el interior de ésta, ni que se use a nuestra Sacra Casa como búnker de batalla. La Universidad es el reflejo de la luz de la razón, y los métodos para evitar la violencia son la excelencia y pureza académica, el ofrecimiento de los medios de expresión del pensamiento y el debate abierto; no es la represión, la intimidación, la provocación o un par de hombres armados.