La verdad sobre las mentiras
Bajo este título, Santiago Medina escribió un libro dramático sobre el escándalo que rodeó el financiamiento de la campaña de Ernesto Samper Pizano a la Presidencia de Colombia con fondos del narcotráfico. Uso tan profundo título para comenzar a entrar en un tema complejo: Las verdades o mentiras de nuestra campaña electoral en marcha.
Panamá es un país pequeño y la vida y trayectoria de todos los candidatos es bien conocida. Los que hemos tenido vida pública somos portadores, para siempre, de lo bueno, lo malo y lo feo de nuestro accionar público. Eso es invariable. En los últimos tiempos se han utilizado cierto tipo de cuñas que reflejan verdades públicas sobre actos pasados de los candidatos. Para unos, campaña sucia, para otros, negativa. Para mí, la incómoda y dura verdad. Saber vivir con ella y hacerle frente es la gran virtud. Negarla o maquillarla es el inicio de una gran mentira, probablemente demostrable.
Esta es ya una contienda polarizada, pienso, entre Balbina Herrera y Ricardo Martinelli. Ante lo que viene representando este último, hay temor del lado oficialista. Demasiado en juego para perder contra una fuerza política no tradicional. Para algunos, hasta la libertad. Además, comprometidos todos, como estamos, con respecto a un proyecto de saneamiento político-moral, resulta incómodo, inentendible, para muchos. Los que me conocen, de verdad, saben a qué me refiero. Me preocupa el país, y mucho.
El organigrama de campaña y el "show" montado por el oficialismo, muestra dos cosas: al gobierno en pleno metido en la contienda-recordar juicio político a Marco Robles en el ´67-, cosa que resta imparcialidad y puede ser en extremo tentador y peligroso; y, a la vez, se nota una composición variopinta de personas e intereses en busca de espacios unos, de influencias y figuración forzada otros, que raya en lo burdo, conociendo, como conozco, a muchos de los mencionados en el embaucamiento. No me refiero para nada al tradicional PRD, con algunos de los cuales converso con respeto y profundidad. Me refiero a los otros, a los nuevos y arrimados. Peligrosos... "Qué hermoso aspecto tiene la mentira", diría Shakespeare.
Es bueno, a mi juicio, que el panorama y los equipos se vayan definiendo. No hay vuelta atrás. Así, todos sabemos con quiénes tendremos que lidiar en el camino que se inicia hacia mayo del 2009. Si va o no a haber campañas sucias o negativas, todo pareciera indicar que sí, con todo lo que implica. Por parte de Martinelli, no nos preocupa y que saquen lo que quieran. Esa tranquilidad no creo que la tengan del otro lado, se los puedo asegurar, máxime teniendo ya constancia de su "fuego amigo". Terrible...
Traigo esta opinión hoy, para que saquen ustedes sus propias conclusiones. Alguien miente... y "la verdad es hija del tiempo", dijo un filósofo latino.